Qaf
ق QafVersículo (Español)
[50:21] Cada hombre se presentará acompañado por un ángel que lo conduzca y otro que será testigo de sus obras.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَجَآءَتۡ كُلُّ نَفۡسٖ مَّعَهَا سَآئِقٞ وَشَهِيدٞ} (21)
Palabras del Altísimo:
"Y vendrá toda alma, con ella un conductor y un testigo".
Se discrepó acerca del conductor y del testigo.
Ibn ʿAbbās dijo:
el conductor es de los ángeles, y el testigo es de ellos mismos: las manos y los pies; lo transmitió al-ʿAwfī de Ibn ʿAbbās.
Y Abū Hurayra dijo:
el conductor es el ángel y el testigo es la obra.
Y al-Ḥasan y Qatāda dijeron:
el sentido es: un conductor que la conduce y un testigo que testifica contra ella por su obra.
E Ibn Muslim dijo:
el conductor es su compañero de entre los demonios; fue llamado “conductor” porque la sigue aunque no la incite.
Y Muǧāhid dijo:
el conductor y el testigo son dos ángeles.
Y de ʿUṯmān ibn ʿAffān —Dios esté complacido con él— se transmitió que dijo estando en el púlpito:
"Y vendrá toda alma, con ella un conductor y un testigo".
Conductor: un ángel que la conduce hacia el mandato de Dios.
Y testigo:
testifica contra ella por su obra.
Digo:
esto es lo más correcto, pues en el ḥadiz de Ǧābir ibn ʿAbd Allāh se dice: oí al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— decir: (Ciertamente el hijo de Adán está en desatención respecto de aquello para lo cual Dios —Poderoso y Majestuoso— lo creó. En verdad, Dios: no hay divinidad sino Él. Cuando quiere crearlo, dice al ángel: escribe su sustento, su huella y su plazo; y escríbelo desdichado o dichoso. Luego ese ángel asciende, y Dios envía otro ángel que lo guarda hasta que alcance la madurez; luego Dios envía dos ángeles que escriben sus buenas obras y sus malas obras. Y cuando le llega la muerte, ascienden esos
[14168] dos ángeles; luego viene el Ángel de la Muerte —la paz sea con él— y toma su espíritu. Y cuando es introducido en su sepultura, el espíritu es devuelto a su cuerpo; luego asciende el Ángel de la Muerte; después vienen los dos ángeles de la tumba y lo examinan, y luego ascienden. Y cuando llegue la Hora, desciende sobre él el ángel de las buenas obras y el ángel de las malas obras, y desatan
[14169] un libro atado a su cuello; luego se presentan con él: uno como conductor y el otro como testigo. Después Dios —Altísimo— dice:
"Ciertamente estabas en desatención de esto; y hemos retirado de ti tu velo, y tu vista hoy es aguda".)
Dijo el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(“Ciertamente montaréis estrato tras estrato”. Dijo: (estado tras estado)).
Luego dijo el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(Ante vosotros hay un asunto inmenso; buscad, pues, ayuda en Dios, el Inmenso).
Lo transmitió Abū Nuʿaym, el ḥāfiẓ, por la vía de Ǧaʿfar ibn Muḥammad ibn ʿAlī, de Ǧābir, y dijo en él: este es un ḥadiz extraño por la vía de Ǧaʿfar; y el ḥadiz de Ǧābir: se singularizó en transmitirlo de él Ǧābir al-Ǧuʿfī, y de éste al-Mufaḍḍal.
Luego, respecto de la aleya, hay dos opiniones:
la primera: que es general para el musulmán y el incrédulo; y es la opinión de la mayoría.
La segunda:
que es particular del incrédulo; lo dijo al-Ḍaḥḥāk.
[14168]
: así en todos los ejemplares y en al-Durr al-Manṯūr; y lo aparente es que sea “ḏānka”.
[14169]
: “desatar el libro”: deshacer su nudo.