La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:68] Di: "¡Oh, Gente del Libro! No tendrán fundamento alguno mientras no se atengan a [la ley de] la Tora, el Evangelio y lo que les ha sido revelado por su Señor". Lo que te ha sido revelado por tu Señor acrecentará en muchos de ellos la arrogancia y la negación a reconocer la verdad, pero no te aflijas por un pueblo que se niega a reconocer la verdad.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Di: «¡Gente de la Escritura! No estáis sobre nada hasta que establezcáis la Torá y el Evangelio y lo que os ha sido revelado de parte de vuestro Señor». Y, ciertamente, a muchos de ellos lo que te ha sido revelado de parte de tu Señor no hará sino aumentarles en rebeldía y en incredulidad. Así pues, no te apenes por el pueblo de los incrédulos} (68)
فيه ثلاث مسائل :
La primera:
Dijo Ibn ‘Abbās: Un grupo de judíos vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijeron: «¿Acaso no reconoces que la Torá es verdad procedente de Dios?»
Dijo:
[ Sí ].
Entonces dijeron: «Pues nosotros creemos en ella y no creemos en lo que hay fuera de ella». Entonces descendió la aleya; es decir: no estáis sobre nada de la religión hasta que conozcáis lo que hay en los dos Libros acerca de la fe en Muḥammad —sobre él la paz—, y obréis conforme a lo que ello exige de ambos.
Y dijo Abū ‘Alī: También es posible que eso fuese antes de la abrogación de ambos.
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y, ciertamente, a muchos de ellos lo que te ha sido revelado de parte de tu Señor no hará sino aumentarles en rebeldía y en incredulidad»;
es decir: lo niegan, y así aumentan en incredulidad sobre su incredulidad. Y la rebeldía (ṭugyān) es sobrepasar el límite en la injusticia y excederse en ella. Esto es porque la injusticia: de ella hay menor y de ella hay mayor; quien sobrepasa el grado de la menor, ciertamente ha incurrido en rebeldía.
Y de ello es Su dicho —Exaltado sea—:
«¡No! Ciertamente el ser humano se rebela
[5804]» [al-‘Alaq: 6] es decir: sobrepasa el límite al apartarse de la verdad.
La tercera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Así pues, no te apenes por el pueblo de los incrédulos»;
es decir: no te entristezcas por ellos. Asiya, ya’sā, asan: cuando se entristece.
Dijo:
«Y sus ojos se desbordaron por la intensidad de la tristeza».
Y esto es un consuelo para el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y no una prohibición de la tristeza; pues no está en su poder, sino que es consuelo y prohibición de exponerse a la tristeza. Ya ha pasado este sentido al final de (Āl ‘Imrān
[5805]) de manera completa.
[5804]
:véase t. 20, p. 122.
[5805]
:véase t. 4, p. 284 y lo que sigue.