La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:28] Aunque levantaras tu mano para matarme, yo no levantaría la mía para matarte, porque yo tengo temor de Dios, Señor del Universo.
Tafsir de Al-Qurtubi
{لَئِنۢ بَسَطتَ إِلَيَّ يَدَكَ لِتَقۡتُلَنِي مَآ أَنَا۠ بِبَاسِطٖ يَدِيَ إِلَيۡكَ لِأَقۡتُلَكَۖ إِنِّيٓ أَخَافُ ٱللَّهَ رَبَّ ٱلۡعَٰلَمِينَ} (28)
En ella hay dos cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Si extiendes hacia mí tu mano»;
es decir: si pretendes matarme, yo no pretendo matarte. Esto es, por su parte, una entrega.
Y en el relato se dice:
«Cuando haya la fitna, sé como el mejor de los dos hijos de Adán».
Abū Dāwūd transmitió de Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ, quien dijo: Dije: ¡Mensajero! Si entra en mi casa y extiende su mano hacia mí
[5464] para matarme, ¿qué hago? Dijo: Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Sé como el mejor de los dos hijos de Adán»,
y recitó esta aleya:
«Si extiendes hacia mí tu mano para matarme».
Dijo Muŷāhid:
La obligación prescrita para ellos entonces era que nadie desenvainase espada alguna y que no se resistiese a quien quisiera matarlo.
Dijeron nuestros sabios:
Esto es de aquello respecto de lo cual es posible que llegue una prescripción devocional; sin embargo, en nuestra Ley es lícito repelerlo por consenso. En cuanto a si ello es obligatorio para él, hay discrepancia; y lo más correcto es que sea obligatorio, por lo que contiene de prohibición del mal. Y entre los ḥašwiyya hay gente que no permite repeler para obtenerlo, y adujeron como prueba el ḥadiz de Abū Ḏarr
[5465]; pero los sabios lo interpretaron como dejar el combate en la fitna y contener la mano ante la duda, conforme a lo que hemos expuesto en el libro «al-Taḏkira».
Y ‘Abd Allāh ibn ‘Amr y la mayoría de la gente dijeron:
Hābīl era más fuerte que Qābīl, pero se abstuvo por escrúpulo.
Dijo Ibn ‘Aṭiyya:
Esto es lo más evidente; y de aquí se refuerza que Qābīl no era sino un desobediente, no un incrédulo; pues si hubiera sido incrédulo, no habría lugar aquí para el escrúpulo. El sentido del escrúpulo en esto es que quien se abstiene rehúsa combatir a un monoteísta y acepta ser oprimido para ser recompensado en la Otra Vida. Algo semejante hizo ‘Uṯmān —Dios esté complacido con él—.
Y se dijo:
El sentido es: no pretendo matarte, sino que pretendo defenderme.
Y según esto se dijo:
Estaba dormido, y vino Qābīl y le aplastó la cabeza con una piedra, como se mencionará; y es lícito que una persona se defienda de quien pretende oprimirla, aunque ello acabe con la vida del agresor.
Y se dijo:
Si tú comienzas matándome, yo no comenzaré con el homicidio.
Y se dijo:
Quiso decir: si extiendes tu mano hacia mí injustamente, yo no seré injusto; ciertamente, temo a Dios, Señor de los mundos.
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