49

Los Aposentos

الحجرات Al-Hujurat
Aya 11

Versículo (Español)

[49:11] ¡Oh, creyentes! No se burlen unos de otros, porque pudiera ser que los que son blancos de las burlas sean mejores que los que se están burlando. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, porque es posible que las que son el blanco de las burlas sean mejores que las que se burlan. No difamen ni pongan apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto luego de haber sido agraciado con la fe! Quienes no se arrepientan… esos son los injustos.

Tafsir de Al-Qurtubi

{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ لَا يَسۡخَرۡ قَوۡمٞ مِّن قَوۡمٍ عَسَىٰٓ أَن يَكُونُواْ خَيۡرٗا مِّنۡهُمۡ وَلَا نِسَآءٞ مِّن نِّسَآءٍ عَسَىٰٓ أَن يَكُنَّ خَيۡرٗا مِّنۡهُنَّۖ وَلَا تَلۡمِزُوٓاْ أَنفُسَكُمۡ وَلَا تَنَابَزُواْ بِٱلۡأَلۡقَٰبِۖ بِئۡسَ ٱلِٱسۡمُ ٱلۡفُسُوقُ بَعۡدَ ٱلۡإِيمَٰنِۚ وَمَن لَّمۡ يَتُبۡ فَأُوْلَـٰٓئِكَ هُمُ ٱلظَّـٰلِمُونَ} (11) Contiene cuatro cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «¡Oh vosotros que habéis creído! Que un pueblo no se burle de otro pueblo; quizá éstos sean mejores que aquéllos». Se dijo: “ante Allah”. Y se dijo: «mejores que ellos», es decir, de creencia más recta y más islámicos en su interior. La burla (السخرية) es la mofa. Se dice: “me burlé de él” (سخرت منه) “me burlo” (أسخر) “burla” (سخرا) (con vocalización), y también “mofa” (مسخرا) y “burla” (سخرا) (con ḍamma). Abū Zayd transmitió: “me burlé de él” (سخرت به), y es la peor de las dos formas. Al-Aḫfaš dijo: “me burlé de él” (سخرت منه) y “me burlé de él” (سخرت به); “me reí de él” (ضحكت منه) y “me reí de él” (ضحكت به); “me mofé de él” (هزئت منه) y “me mofé de él” (هزئت به): todo ello se dice. El nombre es السخرية y السُّخْرِي, y se recitó con ambas formas Su dicho —Exaltado sea—: «para que unos tomen a otros por objeto de burla» [Az-Zuḫruf: 32]. Ya se ha mencionado [14093] Y “fulano” es “sujeto de burla” (سخرة), se le hace trabajar a modo de servidumbre. Se dice: “siervo de servidumbre” (خادم سخرة). Y también “hombre objeto de burla” (رجل سخرة): se burlan de él. Y “sujeto burlón” (سخرة) (con ḫā’ en fatḥa): se burla de la gente.

La segunda.— Se discrepó acerca de la causa de su revelación. Ibn ʿAbbās dijo: fue revelada acerca de Ṯābit b. Qays b. Šammās, que tenía sordera en el oído. Cuando se le adelantaban al lugar donde se sentaba el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, le hacían sitio cuando llegaba para que se sentase junto a él y oyese lo que decía. Un día llegó habiéndosele pasado una rakʿa de la oración del alba con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Cuando el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— terminó, sus compañeros ocuparon sus asientos en torno a él; cada hombre se quedó pegado a su sitio y se aferró a él [14094], de modo que apenas uno hacía sitio a otro, hasta que el hombre no encontraba asiento y permanecía de pie. Cuando Ṯābit terminó la oración, fue pasando por encima de los cuellos de la gente diciendo: “¡Haced sitio, haced sitio!”. Le hicieron sitio hasta que llegó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y entre él y el Profeta había un hombre. Le dijo: “Haz sitio”. El hombre respondió: “Ya has encontrado un lugar: siéntate”. Entonces Ṯābit se sentó detrás de él, airado. Luego dijo: “¿Quién es éste?”. Le dijeron: “Fulano”. Dijo Ṯābit: “hijo de fulana”, reprochándole por ella —esto es, por algo que le concernía en la época preislámica—. El hombre se avergonzó, y fue revelada. Ad-Ḍaḥḥāk dijo: fue revelada acerca de la delegación de Banū Tamīm, mencionada al comienzo de la sura: se burlaron de los pobres de los Compañeros, como ʿAmmār, Ḫabbāb, Ibn Fuhayra, Bilāl, Ṣuhayb, Salmān, Sālim el liberto de Abū Ḥuḏayfa y otros, al ver la penuria de su estado; y fue revelada acerca de quienes de ellos habían creído. Muǧāhid dijo: es la burla del rico hacia el pobre. Ibn Zayd dijo: que no se burle aquel a quien Allah ha cubierto sus pecados de aquel a quien Allah ha descubierto; quizá la manifestación de sus pecados en este mundo sea mejor para él en la Otra Vida. Y se dijo: fue revelada acerca de ʿIkrima b. Abī Ǧahl cuando llegó a Medina como musulmán. Los musulmanes, al verlo, decían: “el hijo del Faraón de esta comunidad”. Se quejó de ello al Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz—, y fue revelada.

En suma, conviene que nadie se atreva a mofarse de aquel a quien desprecia con su mirada cuando lo ve de condición miserable, o con alguna tara corporal, o poco hábil [14095] en su conversación; pues quizá sea más sincero en su fuero interno y más puro de corazón que quien posee el rasgo contrario, y así se perjudica a sí mismo al menospreciar a quien Allah ha honrado, y al burlarse de quien Allah ha engrandecido. Hasta tal punto llegó entre los piadosos predecesores el exceso de cautela y recato en esto, que ʿAmr b. Šuraḥbīl dijo: “Si viera a un hombre mamar de una cabra y me riera de él, temería hacer yo lo mismo que él hizo”. Y de ʿAbd Allāh b. Masʿūd: “La calamidad está ligada a la palabra: si me burlara de un perro, temería convertirme en perro”. Y “pueblo” (قوم), en la lengua, es para los varones en particular. Dijo Zuhayr:

No sé —y pronto creo que sabré— *** si son varones los de la familia de Ḥiṣn o si son mujeres.

Se les llamó “pueblo” porque se levantan con quien los convoca en las adversidades. Y se dijo: es el plural de “en pie” (قائم), y luego se empleó para toda colectividad aunque no estén de pie. Y puede incluir a las mujeres por vía metafórica; ya se expuso en “Al-Baqara” [14096]

La tercera.— Su dicho —Exaltado sea—: «y que unas mujeres no se burlen de otras mujeres; quizá éstas sean mejores que aquéllas». Mencionó a las mujeres de manera independiente porque la burla entre ellas es más frecuente. Allah —Exaltado sea— dijo: «Ciertamente enviamos a Noé a su pueblo» [14097][Nūḥ: 1], abarcando a todos. Los exegetas dijeron: fue revelada acerca de dos mujeres de las esposas del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que se burlaron de Umm Salama. Ella se ciñó la cintura con una sabība —que es una prenda blanca, y semejante a ella es la sabb— y dejó caer sus extremos detrás de sí, arrastrándolos. Entonces ʿĀ’iša dijo a Ḥafṣa —Allah esté complacido con ambas—: “Mira lo que arrastra detrás: como si fuera la lengua de un perro”. Ésa fue su burla. Anas e Ibn Zayd dijeron: fue revelada acerca de las mujeres del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: reprocharon a Umm Salama su baja estatura. Y se dijo: fue revelada acerca de ʿĀ’iša: hizo un gesto con la mano hacia Umm Salama: “¡Oh Profeta de Allah! Es bajita”. ʿIkrima transmitió de Ibn ʿAbbās: Ṣafiyya, hija de Ḥuyayy b. Aḫṭab, acudió al Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo: “¡Mensajero de Allah! Las mujeres me reprochan y me dicen: ‘judía, hija de dos judíos’”. El Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¿Por qué no dices: ‘mi padre es Aarón, mi tío es Moisés y mi esposo es Muḥammad’?»; y Allah reveló esta aleya.

La cuarta.— En el Ṣaḥīḥ de at-Tirmiḏī, de ʿĀ’iša, dijo: “Imité ante el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— a un hombre [14098]”. Él dijo: «No me agradaría haber imitado a un hombre aunque se me diera tal y tal cosa». Dijo: “Entonces dije: ‘¡Mensajero de Allah! Ṣafiyya es una mujer’ —e hizo con su mano [14099] así—, queriendo decir que era baja”. Él dijo: «Has mezclado una palabra que, si se mezclara con el mar, lo corrompería». En al-Buḫārī, de ʿAbd Allāh b. Zamʿa, dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— prohibió que el hombre se riera de lo que sale en forma de ventosidades. Y dijo: «¿Acaso alguno de vosotros golpea a su mujer como golpea el semental y luego quizá la abrace?». En el Ṣaḥīḥ de Muslim, de Abū Hurayra, dijo: el Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Ciertamente Allah no mira vuestras formas ni vuestras riquezas, sino que mira vuestros corazones y vuestras obras». Éste es un ḥadīṯ inmenso, del que se sigue que no debe sentenciarse el defecto de nadie por lo que se ve en él de formas de obras de obediencia o de contravención: quizá quien preserva las obras externas, Allah conoce en su corazón un rasgo reprobable que invalida esas obras; y quizá quien vemos en negligencia o pecado, Allah conoce en su corazón un rasgo loable por el que lo perdona. Las obras son indicios conjeturales, no pruebas concluyentes. Y se sigue de ello no exagerar en engrandecer a quien vemos con actos rectos, ni despreciar a un musulmán a quien vemos con actos malos; antes bien, se desprecia y censura ese estado malo, no esa esencia pecadora. Reflexiona sobre esto: es una mirada sutil. Y en Allah está el éxito.

Contiene tres cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «y no os difaméis a vosotros mismos». El lamz (اللمز) es el defecto; ya se mencionó en “At-Tawba” en Su dicho —Exaltado sea—: «y entre ellos hay quien te difama respecto a las limosnas» [14100][At-Tawba: 58]. Aṭ-Ṭabarī dijo: el lamz es con la mano, el ojo, la lengua y el gesto; mientras que el hamz no es sino con la lengua. Esta aleya es como Su dicho —Exaltado sea—: «y no os matéis a vosotros mismos» [14101][An-Nisā’: 29], es decir, que no os matéis unos a otros, porque los creyentes son como una sola alma: como si, al matar a su hermano, se matara a sí mismo. Y como Su dicho —Exaltado sea—: «saludaos a vosotros mismos» [14102][An-Nūr: 61], es decir, que unos saluden a otros. El sentido es: no os reprochéis unos a otros. Ibn ʿAbbās, Muǧāhid, Qatāda y Saʿīd b. Ǧubayr dijeron: que no se ataque unos a otros. Ad-Ḍaḥḥāk dijo: que no se maldiga unos a otros. Y se recitó: «ولا تُلمزوا» con ḍamma. En Su dicho: «a vosotros mismos» hay una indicación de que el sensato no se reprocha a sí mismo; por tanto, no debe reprochar a otro, pues es como su propia alma. Dijo —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Los creyentes son como un solo cuerpo: si un miembro se queja, el resto del cuerpo responde con desvelo y fiebre». Bakr b. ʿAbd Allāh al-Muzanī dijo: “Si quieres ver los defectos en abundancia, mira al difamador: sólo difama a la gente por el excedente de defecto que hay en él”. Y dijo —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Uno de vosotros ve la paja [14103] en el ojo de su hermano y deja el tronco en su propio ojo». Y se dijo: parte de la dicha del hombre es ocuparse de los defectos de sí mismo antes que de los defectos de los demás. Dijo el poeta:

Si el hombre es sensato y piadoso *** su piedad lo ocupa de sus propios defectos

como al enfermo doliente lo ocupa *** de los dolores de todos su propio dolor.

Y dijo otro:

No descubras los defectos de la gente, lo que ellos han cubierto *** pues Allah descubrirá un velo sobre tus defectos

y menciona sus virtudes cuando sean mencionados *** y no reproches a nadie por lo que hay en ti.

La segunda.— Su dicho —Exaltado sea—: «y no os llaméis con apodos». An-nabz (النبز) (con vocalización) es el apodo; su plural es الأنباز. Y an-nabz (con sukūn) es el maṣdar: dices “lo apodó” (نبزه) “lo apoda” (ينبزه) “apodo” (نبزا), es decir, le puso un sobrenombre. Y “fulano apoda a los muchachos” (ينبز بالصبيان), es decir, les pone apodos; se intensifica por la frecuencia. Y se dice: النَّبَزُ y النَّزَبُ: apodo infamante. «Os llaméis con apodos»: es decir, que unos apoden a otros. En at-Tirmiḏī, de Abū Ǧubayra b. aḍ-Ḍaḥḥāk, dijo: “Cada uno de nosotros tenía dos o tres nombres, y se le llamaba por alguno de ellos, y quizá lo detestaba; entonces fue revelada esta aleya: «y no os llaméis con apodos»”. Dijo: este ḥadīṯ es ḥasan. Este Abū Ǧubayra es el hermano de Ṯābit b. aḍ-Ḍaḥḥāk b. Ḫalīfa al-Anṣārī. Y Abū Zayd, Saʿīd b. ar-Rabīʿ, el compañero de al-Harawī, es fiable [14105] En el Muṣannaf de Abū Dāwūd, de él, dijo: “Acerca de nosotros fue revelada esta aleya, en Banū Salima: «y no os llaméis con apodos; ¡qué mal nombre es la perversidad después de la fe!»”. Dijo: “Llegó el Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— y no había entre nosotros hombre alguno que no tuviera dos o tres nombres. El Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— decía: ‘¡Oh fulano!’, y ellos respondían: ‘¡Eh, Mensajero de Allah! Se enfada por ese nombre’. Entonces fue revelada esta aleya: «y no os llaméis con apodos»”. Ésta es una opinión. Y una segunda opinión: al-Ḥasan y Muǧāhid dijeron: al hombre, tras su islam, se le reprochaba su incredulidad: “¡judío!”, “¡cristiano!”, y fue revelada. Se transmitió de Qatāda, Abū al-ʿĀliya y ʿIkrima. Qatāda dijo: es que un hombre diga a otro: “¡perverso!”, “¡hipócrita!”. También lo dijeron Muǧāhid y al-Ḥasan. «¡Qué mal nombre es la perversidad después de la fe!»: es decir, qué malo es que se llame al hombre “incrédulo” o “fornicador” después de su islam y su arrepentimiento; así lo dijo Ibn Zayd. Y se dijo: el sentido es que quien apoda a su hermano o se burla de él es un perverso. Y en el Ṣaḥīḥ: «Quien diga a su hermano: “¡Oh incrédulo!”, uno de los dos carga con ello: si es como dijo, y si no, vuelve sobre él». Quien hace lo que Allah ha prohibido de burla, difamación y apodos, eso es perversidad, y no es lícito. Se transmitió que Abū Ḏarr —Allah esté complacido con él— estaba con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y discutió con un hombre. Abū Ḏarr le dijo: “¡hijo de judía!”. El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Aquí no ves a un rojo ni a un negro: no eres mejor que él», es decir, sino por la piedad; y fue revelada: «y no os llaméis con apodos». Ibn ʿAbbās dijo: el “llamarse con apodos” es que el hombre haya cometido malas acciones y luego se haya arrepentido, y Allah prohibió que se le reprochara lo pasado. Lo indica lo transmitido de que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Quien reproche a un creyente un pecado del que se ha arrepentido, es un derecho sobre Allah que lo pruebe con él y lo avergüence por ello en este mundo y en la Otra Vida».

La tercera.— Se exceptúa de ello lo que ha prevalecido en el uso, como “el cojo” y “el jorobado”, cuando no hay en ello adquisición suya y no se resiente por ello; la comunidad lo permitió y se acordó en ello la palabra de la gente de la religión. Ibn al-ʿArabī dijo: “Por Allah, ha llegado en sus libros algo de esto que no apruebo respecto a Ṣāliḥ Ǧazara, porque se le alteró ‘ḫarza’ y se le apodó con ello” [14106] Y asimismo lo que dicen de Muḥammad b. Sulaymān al-Ḥaḍramī: “Muṭayyin”, porque cayó en barro, y cosas semejantes que han prevalecido entre los tardíos; no lo considero admisible en la religión. Mūsā b. ʿAlī b. Rabāḥ al-Miṣrī solía decir: “No pondré a nadie en absolución por haber empequeñecido el nombre de mi padre”; y lo que prevalecía en su nombre era el diminutivo con ḍamma en la ʿayn. Lo que regula todo esto es: todo aquello que el ser humano detesta cuando se le llama por ello, no es lícito, por el daño. Y Allah sabe más.

Digo: conforme a este sentido, al-Buḫārī —Allah tenga misericordia de él— tituló en (Kitāb al-Adab) de su Ṣaḥīḥ: (Capítulo: lo que es lícito de mencionar a la gente, como decir “el alto” y “el bajo”, sin pretender con ello afrentar al hombre). Dijo: y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¿Qué dice Ḏū al-Yadayn?». Abū ʿAbd Allāh b. Ḫuwayz Mandād dijo: la aleya contiene la prohibición de apodar al ser humano con lo que detesta, y permite apodarlo con lo que ama. ¿No ves que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— apodó a ʿUmar “al-Fārūq”, a Abū Bakr “aṣ-Ṣiddīq”, a ʿUṯmān “Ḏū an-Nūrayn”, a Ḫuzayma “Ḏū aš-Šahādatayn”, y a Abū Hurayra “Ḏū aš-Šimālayn” y “Ḏū al-Yadayn”, y otros semejantes? Az-Zamaḫšarī: se narró del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Es derecho del creyente sobre el creyente que lo llame por el nombre que más ama». Por eso la kunya es de la Sunna y del buen decoro. ʿUmar —Allah esté complacido con él— dijo: “Difundid las kunyās, pues son despertadoras”. Abū Bakr fue apodado al-ʿAtīq y aṣ-Ṣiddīq; ʿUmar, al-Fārūq; Ḥamza, el León de Allah; Ḫālid, la Espada de Allah. Pocos de los célebres en la ǧāhiliyya y en el islam carecen de apodo. Y estos buenos apodos no han cesado en todas las naciones —árabes y no árabes— de circular en sus tratamientos y correspondencias sin reprobación. Al-Māwardī dijo: en cuanto a los apodos recomendables y estimables, no son reprobables. El Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— describió a un número de sus Compañeros con descripciones que llegaron a ser para ellos apodos.

Digo: en cuanto a lo que, en apariencia, es detestable, si se pretende con ello la descripción y no el defecto, eso es frecuente. Se preguntó a ʿAbd Allāh b. al-Mubārak acerca del hombre que dice: “Ḥumayd el alto”, “Sulaymān al-Aʿmaš”, “Ḥumayd el cojo”, “Marwān el menor”. Respondió: “Si pretendes su descripción y no pretendes su defecto, no hay inconveniente”. En el Ṣaḥīḥ de Muslim, de ʿAbd Allāh b. Sarǧis, dijo: “Vi al calvo —es decir, ʿUmar— besar la Piedra”. En otra versión: “al calvito” (الأصيلع).

Su dicho —Exaltado sea—: «Y quien no se arrepienta»: es decir, de estos apodos con los que se dañan quienes los oyen. «Ésos son los injustos»: contra sí mismos, por cometer estas prohibiciones.

Notas y Referencias

[14093] Aleya 32 de la sura Az-Zuḫruf. Véase la p. 83 de este tomo; y t. 12, p. 154; y t. 15, p. 225.

[14094] «Fulano mordió la cosa»: se aferró a ella y se mantuvo firme en ella.

[14095] Hombre labiq y labīq: diestro, hábil y amable en todo trabajo.

[14096] Véase t. 1, p. 400, segunda o tercera edición.

[14097] Comienzo de la sura Nūḥ.

[14098] «Imité a fulano» y «lo imité»: hice como él hizo.

[14099] Los árabes hacen de la “palabra” una expresión de todos los actos, y la aplican —por metáfora y amplitud— a lo que no es habla ni lengua.

[14100] Véase t. 8, p. 166.

[14101] Aleya 29 de la sura An-Nisā’.

[14102] Aleya 61 de la sura An-Nūr.

[14103] La “paja” (القذاة): es lo que cae en el ojo, y en el agua o la tierra, de polvo, paja, suciedad u otra cosa.

[14104] En Adab ad-dunyā wa-d-dīn: «no toques de los defectos».

[14105] Abū Zayd es uno de los hombres de la cadena de transmisión de este ḥadīṯ.

[14106] Es Ṣāliḥ b. Muḥammad b. ʿAmr b. Ḥabīb, Abū ʿAlī al-Baġdādī, el ḥāfiẓ. Al-Ḫaṭīb al-Baġdādī transmitió con su cadena…: oí a Ṣāliḥ —es decir, Ǧazara— decir: “Nos llegó uno de los shuyūḫ de Šām, y yo le leí: ‘os narró Ǧarīr b. ʿUṯmān, dijo: Abū Umāma tenía una ḫarza con la que recitaba ruqya al enfermo’; pero alteré «الخرزة» y dije: ‘tenía una ḫarza’, cuando en realidad es «خرزة»”. Véase Tārīḫ Baġdād, t. 9, p. 322, en la biografía de este Ṣāliḥ.