46

Las Dunas

الأحقاف Al-Ahqaf
Aya 25

Versículo (Español)

[46:25] y destruye todo por orden de su Señor". Cuando amaneció, solo podían verse sus moradas [vacías]; así castigo a los transgresores.

Tafsir de Al-Qurtubi

{تُدَمِّرُ كُلَّ شَيۡءِۭ بِأَمۡرِ رَبِّهَا فَأَصۡبَحُواْ لَا يُرَىٰٓ إِلَّا مَسَٰكِنُهُمۡۚ كَذَٰلِكَ نَجۡزِي ٱلۡقَوۡمَ ٱلۡمُجۡرِمِينَ} (25) Palabras del Altísimo: «Destruye toda cosa por orden de su Señor». Y la destrucción (tadmīr) es la aniquilación; y asimismo la ruina (damār). Y se ha leído: «destruye toda cosa» (yudammiru kulla shay’), de dammara, damāran. Se dice: dammarahu tadmīran, y damāran, y dammara ‘alayhi, con un mismo sentido. Y dammara yadummiru dumūran: entrar sin permiso. Y en el hadiz: «Quien adelanta su mirada a su petición de permiso, ciertamente ha dummara»; con la mīm aligerada. Y Tadmur: una ciudad en el Šām. Y se dice: yarbū‘ tadmurī, cuando es pequeño y bajo. «Por orden de su Señor»: es decir, con el permiso de su Señor. En al-Bujārī, de ‘Ā’iša —Dios esté complacido con ella—, esposa del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, dijo: No vi al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— reír hasta que yo viera de él sus úvulas [13863]; tan solo sonreía. Dijo: Y cuando veía una nube o viento, se reconocía en su rostro. Dije: ¡Oh Mensajero de Dios! La gente, cuando ve las nubes, se alegra con la esperanza de que haya en ellas lluvia; y a ti, cuando las ves, se te reconoce en el rostro el desagrado. Entonces dijo: «¡Oh ‘Ā’iša! ¿Qué me asegura que no haya en ello un castigo? Un pueblo fue castigado con el viento; y un pueblo vio el castigo y dijo: “Esto es una nube que nos trae lluvia”». Lo transmitieron Muslim y al-Tirmiḏī; y este dijo: hadiz hasan. Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, de Ibn ‘Abbās, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Fui auxiliado con el ṣabā [13864] y fue destruido ‘Ād con el dabūr». Y al-Māwardī mencionó que quien dijo: «Esto es una nube que nos trae lluvia», de la gente de ‘Ād, fue Bakr ibn Mu‘āwiya; y cuando vio la nube dijo: “Ciertamente veo una nube cenicienta, que no dejará de ‘Ād a nadie” [13865] Y ‘Amr ibn Maymūn mencionó que ella les traía al hombre ausente hasta arrojarlo en su asamblea. Dijo Ibn Isḥāq: Hūd y quienes estaban con él de los creyentes se apartaron en un cercado; no les alcanzaba a él y a los suyos de ella sino lo que ablandaba la parte superior de sus vestiduras. Y las almas hallaban deleite en ello, porque pasaba sobre ‘Ād con las caravanas entre el cielo y la tierra, y les machacaba la cabeza con piedras hasta que perecieron. Y al-Kalbī refirió que su poeta dijo acerca de ello:

Entonces Hūd suplicó contra ellos *** una súplica, y amanecieron inertes

Un viento se desató sobre ellos *** y dejó a ‘Ād apagada

Fue sometido siete noches *** no dejó en la tierra ni un tronco

Y Hūd vivió entre su pueblo después de ellos ciento cincuenta años. «Y amanecieron: no se veía sino sus moradas»

‘Āṣim y Ḥamza leyeron: «no se ve sino sus moradas» (lā yurā illā masākinuhum), con yā’ y en pasiva. Asimismo lo transmitió Ḥammād ibn Salama de Ibn Kaṯīr, salvo que él leyó: «ves» (tarā), con tā’; y eso se ha transmitido de Abū Bakr, de ‘Āṣim. Los demás: «ves» (tarā), con tā’ abierta. «Sus moradas» en acusativo: es decir, no ves, ¡oh Muḥammad!, sino sus moradas. Dijo al-Mahdawī: Quien lee con tā’ en pasiva, lo hace conforme a la forma externa, que es “moradas”, femenino; y es poco frecuente: no se usa sino en poesía. Y dijo Abū Ḥātim: Esto no se sostiene en la lengua salvo que haya elipsis, como cuando dices en el habla: “¿Acaso no ves a las mujeres sino a Zaynab?”. Y no es lícito: “No ves sino a Zaynab”. Dijo Sībawayh: Su sentido es: no ves sus personas sino sus moradas. Y Abū ‘Ubayd y Abū Ḥātim prefirieron la lectura de ‘Āṣim y Ḥamza. Dijo al-Kisā’ī: Su sentido es: no se ve cosa alguna sino sus moradas; y se lleva por el sentido, como cuando dices: “No se levantó sino Hind”, y el sentido es: no se levantó nadie sino Hind. Y dijo al-Farrā’: No se ve a la gente porque estaban bajo la arena; y solo ves sus moradas porque permanecen en pie. «Así recompensamos al pueblo criminal»: es decir, con un castigo como este castigamos a los asociadores.

[13863] :جمع لهاة، وهي اللحمة المشرفة على الحلق في أقصى سقف الفم. [13864] :الصبا (بالفتح): ريح الشمال. والدبور: ريح الجنوب. [13865] :في نهاية ابن الأثير واللسان مادة (رمد) وتاريخ الطبري:" خذها رمادا رمددا، ولا تذر من عاد أحدا" والرمدد (بالكسر): المتناهي في الاحتراق والدقة.

Notas y Referencias

[13863] Plural de lahāh; es la carnosidad que sobresale sobre la garganta, en el extremo del paladar, en lo más alto de la boca.

[13864] Al-ṣabā (con fatḥa): el viento del norte. Y al-dabūr: el viento del sur.

[13865] En la Nihāya de Ibn al-Aṯīr y en el Lisān, en la entrada (rmd), y en la Historia de al-Ṭabarī: «Tómala como ceniza, rammadā, y no dejes de ‘Ād a nadie». Y rammadad (con kasra): lo extremo en combustión y finura.