45

La Arrodillada

الجاثية Al-Jathiyah
Aya 3

Versículo (Español)

[45:3] En los cielos y en la Tierra hay signos para los creyentes.

Tafsir de Al-Qurtubi

{EN VERDAD, en los cielos y en la tierra hay, ciertamente, signos para los creyentes} (3) Palabras del Altísimo: «En los cielos y en la tierra»; esto es: en la creación de ambos. «hay signos para los creyentes; y en vuestra creación y en lo que Él esparce de criatura viviente hay signos para un pueblo que tiene certeza; y la alternancia de la noche y el día, y lo que Dios hace descender del cielo como sustento»; esto es: la lluvia. «con la cual da vida a la tierra después de su muerte, y el cambio de los vientos: signos para un pueblo que razona». Todo ello ha sido expuesto anteriormente de manera completa en «Al-Baqara» y en otras partes[13771] La lectura de la generalidad: «y lo que esparce de criatura viviente: signos» y «y el cambio de los vientos: signos», con nominativo en ambos. Hamza y Al-Kisā’ī leyeron con kasra en la tā’ en ambos. No hay discrepancia respecto del primero: que está en acusativo como nombre de «inna», y su predicado es «en los cielos». La justificación de la kasra en el segundo «āyāt» es la coordinación con aquello sobre lo que ha operado: la estimación es: «En verdad, en vuestra creación y en lo que esparce de criatura viviente hay signos». En cuanto al tercero, se dijo: que la razón del acusativo en él es la repetición de «āyāt» por haberse prolongado el discurso, como cuando dices: «Golpeó a Zayd, a Zayd». Y se dijo: que es por arrastre a aquello sobre lo que ha operado «inna», suponiendo la elisión de «fī». La estimación es: «Y en la alternancia de la noche y el día hay signos». Así, se omitió «fī» por haberse mencionado antes. Sībawayh citó, acerca de la elisión:

¿Acaso a todo hombre crees un hombre *** y a un fuego que se enciende de noche, fuego? [13772]

Pues omitió «kull» (todo), el mudāf a «nār» en genitivo, por haberse mencionado antes. Y se dijo: que pertenece al capítulo de la coordinación sobre dos regentes. Sībawayh no lo permitió; lo permitieron Al-Ajfaš y un grupo de los kufíes. Así, coordinó «wa-ijtilāf» con su dicho: «(y en vuestra creación)», y luego dijo: «(y el cambio de los vientos: signos)»; entonces se requiere coordinar sobre dos regentes. Y la coordinación sobre dos regentes es fea, porque las partículas de coordinación hacen las veces del regente; y no fueron lo bastante fuertes como para hacer las veces de dos regentes distintos: pues si hicieran las veces de un elevador y de un acusador, serían elevadoras y acusadoras a la vez. En cuanto a la lectura con nominativo, es por arrastre al lugar de «inna» junto con aquello sobre lo que ha operado. Los gramáticos también obligaron aquí a la coordinación sobre dos regentes, porque coordinó «wa-ijtilāf» con «wa-fī jalqikum», y coordinó «āyāt» con el lugar de «āyāt» primero; pero se estima posible repetir «fī». Y es lícito que se eleve por corte respecto de lo anterior: se eleva como inicio, y lo anterior es su predicado, siendo la coordinación de una oración con otra. Al-Farrā’ transmitió el nominativo de «wa-ijtilāf» y «āyāt» ambos, e hizo de la alternancia los signos.

Notas y Referencias

[13771] Véase t. 2, p. 191 y ss.; y t. 14, p. 58.

[13772] El verso es de Abū Du’ād al-Iyādī.