La Consulta
الشورى Ash-ShuraVersículo (Español)
[42:1] Ha’. Mim.
Tafsir de Al-Qurtubi
{حمٓ} (1)
Introducción de la sura:
Es mequí, según al-Ḥasan, ʿIkrima, ʿAṭāʾ y Jābir.
E Ibn ʿAbbās y Qatāda dijeron:
Excepto cuatro aleyas de ella, que fueron reveladas en Medina:
«Di: no os pido por ello salario alguno, salvo el afecto hacia los parientes»
[1] hasta el final. Consta de cincuenta y tres aleyas.
Su dicho —Exaltado sea—:
«Ḥā Mīm. ʿAyn Sīn Qāf»
Dijo ʿAbd al-Muʾmin: pregunté a al-Ḥusayn b. al-Faḍl: ¿por qué se separó «Ḥā Mīm» de «ʿAyn Sīn Qāf», y no se separó «Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād», ni «Alif Lām Mīm Rā», ni «Alif Lām Mīm Ṣād»?
Respondió:
Porque «Ḥā Mīm. ʿAyn Sīn Qāf» se halla entre suras cuyo comienzo es «Ḥā Mīm», y siguió el curso de sus semejantes antes y después; como si «Ḥā Mīm» fuese un مبتدأ (sujeto inicial) y «ʿAyn Sīn Qāf» su خبر (predicado). Y porque fue contada como dos aleyas, mientras que sus “hermanas”, las que se escribieron juntas, fueron contadas como una sola aleya.
Y se dijo:
Que todas las letras aisladas (al-ḥurūf al-muʿjama) tienen un único sentido, en cuanto que son el fundamento de la elocuencia y la base del habla; lo mencionó al-Jurjānī. Y se escribió «Ḥā Mīm. ʿAyn Sīn Qāf» separadamente, y «Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād» unido, porque se dijo: «Ḥā Mīm», es decir: “se ha decretado lo que ha de acontecer”; por ello separaron aquello en lo que se sobreentiende un فعل (verbo) de aquello en lo que no se sobreentiende. Luego, si se separase esto y se uniese aquello, también sería válido. Lo transmitió al-Qushayrī.
Y en la lectura de Ibn Masʿūd e Ibn ʿAbbās: «Ḥā Mīm. Sīn Qāf».
Dijo Ibn ʿAbbās: y ʿAlī —Dios esté complacido con él— conocía por ellas las tribulaciones.
Y dijo Arṭāʾa b. al-Mundhir:
Un hombre dijo a Ibn ʿAbbās, estando junto a él Ḥudhayfa b. al-Yamān: infórmame sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: «Ḥā Mīm. ʿAyn Sīn Qāf». Él se apartó de él, hasta que se lo repitió tres veces, y se apartó de él.
Entonces dijo Ḥudhayfa b. al-Yamān:
Yo te informaré de ello; ya he sabido por qué la dejó:
Fue revelada acerca de un hombre de su Casa, llamado: ʿAbd al-Ilāh o ʿAbd Allāh; descenderá sobre un río de los ríos de Oriente; edificará sobre él dos ciudades, y el río las separará con una separación. Y cuando Dios quiera la desaparición de su dominio y el corte de su poder, enviará sobre una de ellas un fuego de noche, y amanecerá negra y oscura; la quemará por completo, como si no hubiese existido en su lugar. Y amanecerá su compañera asombrada: ¡cómo fue trastornada! Y no será sino la blancura de su día hasta que se reúna en ella todo tirano obstinado; luego Dios hará que se hunda en la tierra, junto con ellos todos,
y eso es Su dicho: «Ḥā Mīm. ʿAyn Sīn Qāf», es decir, una determinación
[13455] de entre las determinaciones de Dios,
y una tribulación y un decreto: Ḥā Mīm:
Ḥā Mīm.
«ʿA»: por justicia de Él,
«S»: será,
«Q»: acontecerá en estas dos ciudades.
Y análogo a esta interpretación es lo que transmitió Jarīr b. ʿAbd Allāh al-Bajalī, quien dijo:
Oí al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— decir:
«Se edificará una ciudad entre el Tigris y el Dijlayl, y Quṭrabull
[13456] y al-Ṣarāt; se reunirán en ella los tiranos de la tierra; se recaudarán hacia ella los tesoros; se hundirá en la tierra —y en una versión: con sus habitantes—; y ciertamente será más rápida en desaparecer en la tierra que una estaca bien clavada en tierra blanda».
E Ibn ʿAbbās recitó: «Ḥā Mīm. Sīn Qāf», sin ʿayn. Y así está en el muṣḥaf de ʿAbd Allāh b. Masʿūd. Lo refirió al-Ṭabarī.
Y Nāfiʿ transmitió de Ibn ʿAbbās:
«la ḥāʾ»: Su clemencia
[13457],
«la mīm»: Su gloria,
«la ʿayn»: Su conocimiento,
«la sīn»: Su resplandor,
«la qāf»: Su poder; Dios juró por ellas.
Y de Muḥammad b. Kaʿb:
Dios juró por Su clemencia, Su gloria, Su elevación, Su resplandor y Su poder, que no castigará a quien se acoja a «no hay divinidad sino Dios», con sinceridad desde su corazón.
Y dijeron Jaʿfar b. Muḥammad y Saʿīd b. Jubayr:
«la ḥāʾ»: de «el Misericordioso», y la mīm: «de “el Gloriosísimo”»,
«la ʿayn»: de «el Omnisciente»,
«la sīn»: de «el Santísimo»,
«la qāf»: de «el Dominador».
Y dijo Mujāhid:
Son las aperturas de las suras.
Y dijo ʿAbd Allāh b. Burayda:
Es el nombre de la montaña que circunda el mundo. Y mencionó al-Qushayrī —y la expresión es de al-Thaʿlabī—:
Que cuando descendió esta aleya, se reconoció la tristeza en el rostro del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—,
y se le dijo:
¡Oh Mensajero de Dios! ¿Qué te entristece?
Dijo:
«Se me ha informado de calamidades que descenderán sobre mi comunidad: hundimientos en la tierra, lapidación, y un fuego que los reunirá, y un viento que los arrojará al mar, y señales sucesivas, enlazadas con el descenso de ʿĪsā y la salida del Dajjāl».
Y Dios sabe más.
Y se dijo:
Esto concierne al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—: pues
«la ḥāʾ»: su estanque al que se acude,
«la mīm»: su reino extendido,
«la ʿayn»: su poderío existente,
«la sīn»: su resplandor atestiguado,
«la qāf»: su permanencia en la Estación Loable, y su cercanía en dignidad
[13458] al Rey adorado.
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Notas y Referencias
[1] Quizá sea ʿAmr b. Murra, mencionado en la cadena de transmisión del ḥadiz (véase Ibn Mājah, t. 1, p. 139, y Sunan Abī Dāwūd, t. 1, p. 77, edición de Egipto).
[13455] Es decir, un derecho de entre Sus derechos.
[13456] Y se transmitió con la vocal a en su primera letra y en su ṭāʾ.
[13457] En algunas copias: «ḥukmuhu» con kāf.
[13458] En una copia del original: «y su cercanía, el Día de la Resurrección, al Rey…»