41

Detallados

فصلت Fussilat
Aya 53

Versículo (Español)

[41:53] Los haré ver Mis signos en los horizontes y en ellos mismos, hasta que se les haga evidente la Verdad. ¿Acaso no es suficiente tu Señor como Testigo de todo?

Tafsir de Al-Qurtubi

{سَنُرِيهِمۡ ءَايَٰتِنَا فِي ٱلۡأٓفَاقِ وَفِيٓ أَنفُسِهِمۡ حَتَّىٰ يَتَبَيَّنَ لَهُمۡ أَنَّهُ ٱلۡحَقُّۗ أَوَلَمۡ يَكۡفِ بِرَبِّكَ أَنَّهُۥ عَلَىٰ كُلِّ شَيۡءٖ شَهِيدٌ} (53) Su dicho —Exaltado sea—: «Les mostraremos Nuestros signos»; esto es, las señales de Nuestra unicidad y de Nuestro poder. «en los horizontes»; es decir, la ruina de las moradas de las naciones pretéritas. «y en ellos mismos»; mediante calamidades y enfermedades. Ibn Zayd dijo: «en los horizontes»: los signos del cielo; «y en ellos mismos»: los sucesos de la tierra. Mujāhid dijo: «en los horizontes»: la conquista de las ciudades; pues Dios —Poderoso y Majestuoso— facilitó a Su Enviado —Dios le bendiga y le conceda paz—, y a los califas después de él y a los auxiliares de Su religión, en los horizontes del mundo y en las tierras de Oriente y Occidente en general, y en la región de Occidente en particular, conquistas semejantes a las cuales no se les facilitaron a ninguno de los califas de la tierra antes que ellos; y (les concedió) prevalecer sobre los tiranos y los césares, y hacer que su pequeño número dominara a su gran número, y someter a sus débiles sobre sus fuertes, y hacer que por sus manos acontecieran asuntos fuera de lo acostumbrado, quebrantadores de las normas. «y en ellos mismos»: la conquista de La Meca. Esta es la elección de al-Ṭabarī; y lo dijeron al-Minḥāl b. ʿAmr y al-Suddī. Qatāda y al-Ḍaḥḥāk dijeron: «en los horizontes»: los hechos de Dios en las naciones; «y en ellos mismos»: el día de Badr. Y también lo dijeron ʿAṭāʾ e Ibn Zayd: «en los horizontes»: es decir, las regiones de los cielos y de la tierra: el sol, la luna, las estrellas, la noche, el día, los vientos, las lluvias, el trueno, el relámpago, los rayos, las plantas, los árboles, las montañas, los mares y otras cosas. En al-Ṣiḥāḥ: al-āfāq son las comarcas; su singular es ufuq y ufuq, como ʿusr y ʿusr. Y (se dice) un hombre āfiqī —con apertura de la hamza y de la fāʾ— cuando es de los horizontes de la tierra. Lo transmitió Abū Naṣr. Y algunos dicen: āfiqī con ḍamma, y ello es lo analógico. Y recitó alguien distinto de al-Jawharī:

Tomamos los horizontes del cielo contra vosotros *** para nosotros están sus dos lunas y las estrellas nacientes

«y en ellos mismos»: por la sutileza de la hechura y la maravilla de la sabiduría, hasta el conducto de las heces y de la orina: pues el hombre bebe y come por un solo lugar y eso se distingue por dos lugares; y (también) la maravillosa hechura de Dios y Su sabiduría en sus dos ojos, que son una gota de agua con la que mira desde el cielo hasta la tierra a una distancia de quinientos años; y en sus dos oídos, con los que distingue entre los sonidos diferentes; y otras cosas de la maravillosa sabiduría de Dios en él. Y se dijo: «y en ellos mismos»: por su condición desde ser una gota seminal y demás, por la sucesión de sus estados, como ya se expuso en «Los creyentes» [13453] en su explicación. Y se dijo: el sentido es que verán lo que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— les informó acerca de las tribulaciones y de las noticias de lo oculto, «hasta que se les haga claro que es la Verdad». En ello hay cuatro interpretaciones:

La primera: que es el Corán. La segunda: el Islam, que el Enviado les trajo y a lo cual los llamó. La tercera: que lo que Dios les muestra y realiza de ello es la Verdad. La cuarta: que Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— es el Enviado verdadero. «¿Acaso no basta con tu Señor, que Él es testigo de toda cosa?» «¿Acaso no basta con tu Señor?» está en posición de nominativo por ser el sujeto agente de «basta»; y «que Él» es un aposición (badal) de «tu Señor»: queda en nominativo si se estima su badal respecto de la posición (maḥall), y en genitivo si se estima su badal respecto de la forma (lafẓ). Y es posible que esté en acusativo, suponiendo la elisión de la lām; y el sentido es: ¿acaso no les basta tu Señor por lo que les indicó de Su unicidad?, pues Él «es testigo de toda cosa»; y cuando da testimonio de ello, retribuye por ello. Y se dijo: el sentido de «¿acaso no basta con tu Señor?» es (que basta) en Su castigo a los incrédulos. Y se dijo: el sentido es: «¿acaso no basta con tu Señor», ¡oh Muḥammad!, que Él es testigo de las obras de los incrédulos. Y se dijo: «¿acaso no basta con tu Señor» como testigo de que el Corán procede de parte de Dios. Y se dijo: «¿acaso no basta con tu Señor, que Él es testigo de toda cosa» de lo que el siervo hace. «Testigo»: y al-shahīd tiene el sentido de «el que sabe», o bien procede del testimonio que es la presencia.

Notas y Referencias

[13453] Véase t. 12, p. 109, primera o segunda edición.