4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 49

Versículo (Español)

[4:49] ¿No has visto a los que se jactan de puritanos? En realidad es Dios Quien concede la pureza [librando del egocentrismo] a quien Le place. Nadie será tratado injustamente [en cuanto a la recompensa que sus obras merezcan].

Tafsir de Al-Qurtubi

{¿Acaso no has visto a quienes se purifican a sí mismos? Más bien, Allah purifica a quien quiere, y no se les hará injusticia ni en un hilo} (49) فيه ثلاث مسائل :

الأولى : Su dicho —Exaltado sea—: "¿Acaso no has visto a quienes se purifican a sí mismos?" Esta expresión es, en apariencia, general, y ninguno de los exegetas discrepó en que lo que se pretende son los judíos. Discreparon, sin embargo, acerca del sentido en el que se atribuyeron pureza a sí mismos. Qatāda y al-Ḥasan dijeron: Eso es su dicho: "Somos los hijos de Allah y Sus amados", y su dicho: "No entrará en el Paraíso sino quien sea judío o cristiano". Al-Ḍaḥḥāk y al-Suddī dijeron: su dicho: no tenemos pecados; lo que hacemos de día se nos perdona de noche, y lo que hacemos de noche se nos perdona de día; y somos como los niños en la ausencia de pecados. Muǧāhid, Abū Mālik y ʿIkrima dijeron: Que presentaban a los pequeños para la oración, porque no tienen pecados. Esto se aleja del propósito de la aleya. Ibn ʿAbbās dijo: Eso es su dicho: nuestros padres, que murieron, interceden por nosotros y nos purifican. ʿAbd Allāh b. Masʿūd dijo: Eso es que unos elogian a otros. Esto es lo mejor que se ha dicho, pues es lo aparente del sentido de la aleya. Y la tazkiya: es la purificación y la exoneración[4550] de los pecados.

الثانية : Esta aleya y Su dicho —Exaltado sea—: "No os atribuyáis pureza a vosotros mismos[4551]" [al-Naǧm: 32] implican el reproche a quien se purifica a sí mismo con su lengua, y la declaración de que el que purifica y el purificado es aquel cuyas obras son buenas y a quien Allah —Poderoso y Majestuoso— ha purificado; no hay consideración para la auto-purificación del hombre, sino que la consideración es la purificación de Allah para él. En el Ṣaḥīḥ de Muslim, de Muḥammad b. ʿAmr b. ʿAṭāʾ, dijo: Llamé a mi hija Barra. Entonces me dijo Zaynab, hija de Abī Salama: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió este nombre; y yo me llamaba Barra. Y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: ("No os atribuyáis pureza a vosotros mismos; Allah sabe mejor que vosotros quiénes son la gente de la piedad") Dijeron: ¿con qué la llamamos? Dijo: ("Llamadla Zaynab"). Así, el Libro y la Sunna indican la prohibición de que el hombre se purifique a sí mismo. En este mismo sentido discurre lo que se ha multiplicado en estas tierras egipcias: que se describen a sí mismos con epítetos que implican tazkiya, como Zakī al-Dīn, Muḥyī al-Dīn y semejantes. Pero, cuando se multiplicaron las fealdades de quienes llevan estos nombres, se hizo patente el desfase de estos epítetos respecto de su origen[4552], y pasaron a no aportar nada.

الثالثة : En cuanto a la tazkiya de otro y su elogio, en al-Buḫārī, en el ḥadiz de Abū Bakra, se narra que se mencionó a un hombre ante el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y un hombre lo elogió con bien. Entonces el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: ("¡Ay de ti! Has cortado el cuello de tu compañero" —lo repetía varias veces—. "Si alguno de vosotros ha de elogiar necesariamente, que diga: creo que es tal y tal, si considera que es así; y su cuenta corresponde a Allah; y nadie declara puro ante Allah a nadie") Así, prohibió —que Allah le bendiga y le conceda paz— excederse en elogiar al hombre con lo que no hay en él, introduciéndolo en la admiración de sí y la soberbia, y haciendo que piense que en realidad está en ese rango, lo cual lo lleva a descuidar la obra y a abandonar el aumento en virtud. Por eso dijo —que Allah le bendiga y le conceda paz—: ("¡Ay de ti! Has cortado el cuello de tu compañero"). Y en el otro ḥadiz: ("Habéis quebrado la espalda del hombre") cuando lo describieron con lo que no había en él. Conforme a esto, los sabios interpretaron su dicho —que Allah le bendiga y le conceda paz—: ("Echad tierra en los rostros de los aduladores") como referido a los que adulan en la cara con falsedad y con lo que no hay en ellos, hasta convertirlo en mercancía con la que se aprovechan del elogiado y lo tientan. En cambio, elogiar al hombre por lo que hay en él de buena acción y asunto loable, para que ello sea un estímulo para él hacia cosas semejantes y una incitación para que la gente lo tome como ejemplo en lo parecido, no es adulación; aunque haya pasado a ser elogiador por lo que pronunció de bella palabra acerca de él. Esto retorna a las intenciones: "Y Allah conoce al corruptor del reformador". Y se ha elogiado en la poesía, en los discursos y en la interlocución, sin que se haya echado tierra en los rostros de los aduladores ni se haya ordenado eso. Como el dicho de Abū Ṭālib:

Y un blanco por cuyo rostro se pide lluvia a las nubes *** sustento de los huérfanos, amparo de las viudas

Y como el elogio de al-ʿAbbās y Ḥassān a él en sus poemas, y el elogio de Kaʿb b. Zuhayr; y él también elogió a sus compañeros, diciendo: ("Sois pocos cuando hay codicia, y sois muchos cuando hay pánico"). En cuanto a su dicho —que Allah le bendiga y le conceda paz— en el ḥadiz auténtico: ("No me exageréis como exageraron los cristianos con ʿĪsā hijo de Maryam; y decid: siervo de Allah y Su Mensajero") su sentido es: no me describáis con atributos que no hay en mí, buscando con ello mi elogio, como describieron los cristianos a ʿĪsā con lo que no estaba en él, atribuyéndole que era hijo de Allah; con ello cayeron en incredulidad y se extraviaron. Esto implica que quien eleva un asunto por encima de su límite y sobrepasa su medida con lo que no hay en él, es un transgresor pecador; pues, si eso fuese lícito en alguien, el más digno de ello sería el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—.

Su dicho —Exaltado sea—: "y no se les hará injusticia ni en un hilo" El pronombre en "se les hará injusticia" vuelve a los mencionados: a quien se purificó a sí mismo y a quien Allah —Poderoso y Majestuoso— purifica. Y, fuera de estas dos clases, se sabe que Allah —Exaltado sea— no hace injusticia a nadie, aun sin esta aleya. Y el fatīl es el hilo que está en la hendidura del hueso del dátil, dijeron Ibn ʿAbbās, ʿAṭāʾ y Muǧāhid. Y se dijo: la cáscara que rodea el hueso, entre él y el dátil tierno. E Ibn ʿAbbās también, Abū Mālik y al-Suddī dijeron: Es lo que sale entre tus dos dedos o tus dos palmas de suciedad cuando los retuerces; es, pues, فعيل con el sentido de مفعول. Todo ello vuelve a ser una perífrasis para menospreciar y empequeñecer la cosa, y que Allah no le hace injusticia en nada. Y semejante a esto, en el menosprecio, es Su dicho —Exaltado sea—: "y no se les hará injusticia ni en un naqīr[4553]" [al-Nisāʾ: 124] que es el puntito que hay en el dorso del hueso, de donde brota la palmera; y ya vendrá. Dijo el poeta, censurando a algunos reyes:

Reúnes un ejército de miles y haces incursión *** y luego no mermas al enemigo ni en un hilo

Notas y Referencias

[4550] En Z: «التنزبه».

[4551] Véase t. 17, p. 105.

[4552] En ǧ: «أهلها».

[4553] Véase p. 399 de este tomo.