4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 176

Versículo (Español)

[4:176] Te piden una respuesta [sobre la herencia]. Diles: "Dios dictamina sobre quien no tiene padre ni hijo. Si un hombre muere sin dejar hijos, pero sí una hermana, ésta heredará la mitad de lo que dejare, y si ella muere sin dejar hijos, él la heredará. Si el difunto deja dos hermanas, éstas heredarán dos tercios de lo que dejare. Si tiene hermanos, varones y mujeres, a cada varón le corresponderá lo mismo que a dos mujeres. Dios se los aclara para que no se desvíen [de lo que es justo]. Dios todo lo sabe.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Piden que les dictamines. Di: «Dios os dicta sentencia acerca de la kalāla. Si un hombre muere sin dejar hijo y tiene una hermana, a ella le corresponde la mitad de lo que deje; y él la heredará a ella si ella no tiene hijo. Y si son dos, a ambas les corresponden dos tercios de lo que deje. Y si son hermanos, varones y mujeres, al varón le corresponde una porción equivalente a la de dos hembras». Dios os lo aclara para que no os extraviéis. Y Dios es Conocedor de toda cosa.} (176) En ella hay seis cuestiones:

La primera: Al-Barā’ ibn ‘Āzib dijo: esta es la última aleya que descendió del Corán; así consta en el libro de Muslim. Y se dijo: descendió cuando el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— se estaba preparando para la Peregrinación de Despedida, y descendió a causa de Ŷābir. Ŷābir ibn ‘Abd Allāh dijo: Enfermé, y vino a visitarme el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y Abū Bakr, caminando, para visitarme; entonces me desvanecí. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hizo la ablución y luego vertió sobre mí de su agua de ablución, y recobré el sentido, y dije: «¡Oh Mensajero de Dios! ¿Cómo debo disponer respecto de mis bienes?» Y no me respondió nada hasta que descendió la aleya de la herencia: «{Piden que les dictamines. Di: “Dios os dicta sentencia acerca de la kalāla”}». Lo transmitió Muslim. Y dijo: la última aleya que descendió fue: «{Y temed un día en el que seréis devueltos a Dios}» [al-Baqara: 281]. Y ya se ha mencionado[5189] Y en el comienzo de la sura pasó el discurso sobre «la kalāla» de manera exhaustiva[5190], y que lo que se pretende por “los hermanos” aquí son los hermanos por padre y madre o por padre[5191] Y Ŷābir tenía nueve hermanas.

La segunda: Su dicho —Exaltado sea—: «Si un hombre muere sin dejar hijo»; es decir: sin dejar hijo ni padre, y se contentó con mencionar uno de los dos. Al-Ŷurŷānī dijo: el término “walad” se aplica al progenitor y al engendrado: al progenitor se le llama “wālid” porque “walada” (engendró), y al engendrado se le llama “walad” porque “wulida” (fue engendrado), como “ḏurriyya”, pues procede de “ḏarā”, y luego se aplica al engendrado y al progenitor. Dios —Exaltado sea— dijo: «{Y un signo para ellos es que transportamos a su descendencia en el arca cargada}»[5192][Yā Sīn: 41].

La tercera: La mayoría de los sabios, de entre los Compañeros y los Seguidores, consideran que las hermanas se convierten en ‘aṣaba junto con las hijas, aunque no haya con ellas hermano; excepto Ibn ‘Abbās, pues él no consideraba que las hermanas fuesen ‘aṣaba junto con las hijas. A ello fue también Dāwūd y un grupo. Su prueba es el sentido aparente de la palabra de Dios —Exaltado sea—: «Si un hombre muere sin dejar hijo y tiene una hermana, a ella le corresponde la mitad de lo que deje»; y no hizo heredar a la hermana sino cuando el difunto no tiene hijo. Dijeron: Y es sabido que la hija forma parte de “los hijos”; por tanto, es obligatorio que la hermana no herede con su existencia. E Ibn al-Zubayr sostenía la opinión de Ibn ‘Abbās en esta cuestión hasta que al-Aswad ibn Yazīd le informó: que Mu‘āḏ juzgó en el caso de una hija y una hermana, y repartió el patrimonio entre ambas por mitades.

La cuarta: Esta aleya se denomina “la aleya del verano”, porque descendió en tiempo de verano. ‘Umar dijo: Por Dios, no dejaré nada que me preocupe más que el asunto de la kalāla. He preguntado al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ella[5193], y no fue severo conmigo en nada como lo fue conmigo respecto de ella, hasta que me pinchó con su dedo en el costado —o en el pecho— y dijo: (¡Oh ‘Umar! ¿No te basta la aleya del verano que fue revelada al final de la sura de las Mujeres?). Y de él —Dios esté complacido con él— se transmitió que dijo: Tres cosas: que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— estuviera vivo para aclararlas me sería más amado que el mundo y cuanto hay en él: la kalāla, la usura y el califato. Lo transmitió Ibn Māŷa en su Sunan.

La quinta: Algunos de los rāfiḍíes objetaron la palabra de ‘Umar: (Por Dios, no dejaré...) el hadiz.

La sexta: Su dicho —Exaltado sea—: «Dios os lo aclara para que no os extraviéis». Al-Kisā’ī dijo: el sentido es: Dios os lo aclara para que no os extraviéis. Abū ‘Ubayd dijo: Entonces referí a al-Kisā’ī un hadiz que Ibn ‘Umar transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: (No invoque ninguno de vosotros contra su hijo, no sea que coincida con una respuesta concedida por Dios). Y le pareció bien. Al-Naḥḥās dijo: Y el sentido, según Abū ‘Ubayd, es: para que no coincida con una respuesta concedida por Dios. Y esta opinión, para los basríes, es un error manifiesto[5194]; porque ellos[5195] no permiten la elisión de “lā”. Y el sentido, según ellos, es: Dios os lo aclara por aversión a que os extraviéis; luego se omitió, como en Su dicho: «{Y pregunta a la aldea}»[5196][Yūsuf: 82]. Y así es el sentido del hadiz del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: es decir, por aversión a que coincida con una respuesta concedida por Dios. «Y Dios es Conocedor de toda cosa». Ya se ha mencionado en más de un lugar. Y Dios sabe más.

Se completó la sura «Las Mujeres», y alabado sea Dios que concedió el éxito.

Notas y Referencias

[5188] De K.

[5189] Véase t. 3, p. 375.

[5190] Véase t. 5, p. 76 y lo que sigue.

[5191] De J, W, Z y K.

[5192] Véase t. 15, p. 34.

[5193] De K.

[5194] De K.

[5195] El añadido es de «I‘rāb al-Qur’ān» de al-Naḥḥās.

[5196] Véase t. 9, p. 245.