39

Los Grupos

الزمر Az-Zumar
Aya 30

Versículo (Español)

[39:30] Tú [¡oh, Mujámmad!] has de morir y ellos también han de morir [pues ningún ser creado es inmortal].

Tafsir de Al-Qurtubi

{إِنَّكَ مَيِّتٞ وَإِنَّهُم مَّيِّتُونَ} (30) Palabra del Altísimo: «Ciertamente, tú has de morir, y ciertamente ellos han de morir». Ibn Muḥayṣin, Ibn Abī ʿAbla, ʿĪsà ibn ʿUmar e Ibn Abī Isḥāq recitaron: «Ciertamente, tú has de morir, y ciertamente ellos han de morir» («innaka māʾitun wa-innahum māʾitūn»). Es una recitación buena, y con ella recitaba ʿAbd Allāh ibn al-Zubayr. Al-Naḥḥās dijo: Una alif como esta se suprime en las lecturas anómalas; y «māʾit» en sentido de futuro es frecuente en el habla de los árabes. Y es semejante a: «fulano estaba enfermo, y ciertamente está enfermo por esta comida». Al-Ḥasan, al-Farrāʾ y al-Kisāʾī dijeron: «al-mayyit» con geminación (tashdīd) es quien aún no ha muerto y morirá; y «al-mayt» sin geminación (takhfīf) es aquel de quien el espíritu se ha separado; por eso aquí no se aligeró. Qatāda dijo: Se le anunció al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— su propia muerte, y se os anunció a vosotros vuestra propia muerte. Thābit al-Bunānī dijo: Un hombre anunció a Ṣila ibn Ashyam la muerte de un hermano suyo, y lo encontró comiendo. Dijo: «Acércate y come, pues se me anunció la muerte de mi hermano desde hace un tiempo». Él dijo: «¿Cómo, si yo soy el primero que te trae la noticia?». Dijo: «Dios —Altísimo sea— me la anunció cuando dijo: «Ciertamente, tú has de morir, y ciertamente ellos han de morir». Y es un خطاب dirigido al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, informándole de su muerte y de la de ellos; y admite cinco aspectos: El primero: que sea una advertencia acerca de la Otra Vida. El segundo: que se lo mencione como incitación a la obra. El tercero: que se lo mencione como preparación para la muerte. El cuarto: para que no discrepen acerca de su muerte como discreparon las comunidades respecto de otros; hasta el punto de que ʿUmar —Dios esté complacido con él—, cuando negó su muerte, Abū Bakr —Dios esté complacido con él— adujo esta aleya como prueba, y entonces se contuvo. El quinto: para que sepa que Dios —Altísimo sea— lo ha igualado en esto con Su creación, pese a su superioridad sobre ellos en otras cosas; a fin de que aumente el consuelo y disminuya la aflicción.

Notas y Referencias

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