Sad
ص SadVersículo (Español)
[38:32] [luego de permanecer toda la tarde jugando con ellos descuidó la oración, y entonces Salomón] dijo: "Cómo he podido preferir éstos caballos al recuerdo de Dios hasta que el Sol se ocultó".
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَقَالَ إِنِّيٓ أَحۡبَبۡتُ حُبَّ ٱلۡخَيۡرِ عَن ذِكۡرِ رَبِّي حَتَّىٰ تَوَارَتۡ بِٱلۡحِجَابِ} (32)
Entonces dijo:
«Ciertamente, he preferido el amor del bien a la mención de mi Señor».
Con “el bien” se refiere a los caballos; y los árabes los denominan así, y alternan entre la rā’ y la lām,
de modo que dicen:
“inhamalat” y “inhamarat”; y “khataltu” y “khatartu” cuando engañaste.
Dijo al-Farrā’:
“al-jayr” en el habla de los árabes y “al-jayl” (los caballos) son una misma cosa.
Al-Naḥḥās:
En el ḥadiz:
«El bien está atado a los copetes de los caballos hasta el Día de la Resurrección».
Como si por ello se los hubiera llamado “bien”.
Y en el ḥadiz:
cuando Zayd al-Jayl acudió en delegación al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
le dijo:
«Tú eres Zayd al-Jayr (Zayd del bien)».
Y él es Zayd ibn Muhalhil, el poeta.
Y se dijo:
solo se los llamó “bien” por los beneficios que hay en ellos.
Y en una narración:
Dios —Exaltado sea— presentó a Adán todas las bestias,
y se le dijo:
“Elige de entre ellas una”, y eligió el caballo;
y se le dijo:
“Has elegido tu gloria”, y por este aspecto recibió el nombre de “bien”. Y se los llamó “jayl” (caballería/caballos) porque están marcados con la gloria. Y se lo llamó “faras” (caballo) porque devora las distancias del aire con la voracidad del león en su salto, y las recorre como si las engullera con sus manos, golpeando y alcanzando todo. Y se lo llamó “árabe” porque, después de Adán, fue traído a Ismā‘īl como recompensa por haber elevado los cimientos de la Casa; e Ismā‘īl es árabe, de modo que fue para él un don de Dios, y por ello se lo llamó “árabe”. Y
“ḥubb” (amor)
es objeto directo según al-Farrā’. El sentido es: “He preferido el amor del bien”. Otros lo estiman como un maṣdar (nombre de acción) añadido al objeto, es decir: “Amé el bien con amor, y ello me distrajo de la mención de mi Señor”.
Y se dijo:
el sentido de
«aḥbabtu»
es: “me senté y me retrasé”, según su dicho: “aḥabba el camello” cuando se arrodilla y se retrasa. Y “aḥabba fulān” es decir: bajó la cabeza.
Dijo Abū Zayd:
se dice: “ba‘īr muḥibb”; y “aḥabba iḥbāban”, que es que le sobrevenga una enfermedad o una fractura y no se mueva de su lugar hasta que sane o muera.
Y dijo Tha‘lab:
también se dice del camello exhausto: “muḥibb”. Así, el sentido es: “me quedé sentado, apartado de la mención de mi Señor”. Y
“ḥubb”,
según esto, es complemento de finalidad.
Y Abū al-Fatḥ al-Hamdānī mencionó en su libro al-Tibyān:
«aḥbabtu» con el sentido de: “me aferré / permanecí”,
a partir de su dicho:
“como el camello malo cuando aḥabbā”.
Palabra de Dios —Altísimo sea—:
«hasta que se ocultó tras el velo».
Se refiere al sol, como alusión a algo no mencionado,
como Su palabra —Altísimo sea—:
«No dejó sobre su dorso criatura alguna» [ Fāṭir: 45 ] es decir: sobre el dorso de la tierra.
Y los árabes dicen:
“se levantó una fría”, es decir: se levantó el viento frío.
Y dijo Dios —Altísimo sea—:
«¿Por qué no, cuando llega a la garganta?» [ al-Wāqi‘a: 83 ] es decir: cuando el alma llega a la garganta.
Y dijo —Altísimo sea—:
«Ciertamente, arroja chispas como palacios» [ al-Mursalāt: 32 ] y no se mencionó previamente el fuego.
Y dijo al-Zajjāj:
solo es lícito el elipsis (iḍmār) cuando ha corrido la mención de la cosa o existe un indicio de su mención;
y aquí ha corrido el indicio, que es Su palabra:
«al-‘ashī».
Y al-‘ashī es lo que viene después del declive (del sol); y “al-tawārī” es ocultarse a las miradas; y “al-ḥijāb” es una montaña verde que circunda a las criaturas. Así lo dijeron Qatāda y Ka‘b.
Y se dijo:
es el monte Qāf.
Y se dijo:
una montaña por debajo de Qāf. Y “al-ḥijāb” es la noche; se la llamó “velo” porque cubre lo que hay en ella.
Y se dijo:
«hasta que se ocultó»
es decir: los caballos en la carrera. Y ello porque Salomón tenía un hipódromo circular en el que hacía competir a los caballos, hasta que se ocultaron de él y se ausentaron de su vista en la carrera; pues no se había mencionado el sol.
Y al-Naḥḥās mencionó que Salomón —la paz sea con él— estaba en la oración, y le trajeron caballos para que se los presentaran, que habían sido obtenidos como botín; e hizo un gesto con su mano porque estaba orando, hasta que los caballos se ocultaron y los muros de los establos los cubrieron. Cuando terminó su oración, dijo:
«Devolvedmelos, y se puso a acariciar…»
Notas y Referencias
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