Ya-Sin
يس Ya-SinVersículo (Español)
[36:8] Les pondré en sus cuellos argollas que llegarán a sus barbillas, y sus cabezas quedarán erguidas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Ciertamente, hemos puesto en sus cuellos grilletes, y llegan hasta las barbillas, de modo que quedan con la cabeza alzada.} (8)
Luego expuso la causa de que abandonaran la fe, diciendo:
«Ciertamente, hemos puesto en sus cuellos grilletes».
Se dijo: fue revelada acerca de Abū Ŷahl b. Hišām y sus dos compañeros de los maḫzūmíes; ello porque Abū Ŷahl juró que, si veía a Muḥammad orando, le aplastaría la cabeza con una piedra. Cuando lo vio, fue, alzó una piedra para arrojársela; pero cuando hizo ademán contra él, su mano volvió a su cuello y la piedra quedó pegada a su mano. Lo transmitieron Ibn ʿAbbās, ʿIkrima y otros. Según esto, es una figuración: es decir, es como quien tiene la mano elevada hasta el cuello. Cuando volvió a sus compañeros, les informó de lo que había visto.
Entonces dijo el segundo —al-Walīd b. al-Muġīra—: «Yo le aplastaré la cabeza». Fue hacia él mientras oraba, en su misma postura, para arrojarle la piedra; pero Dios le cegó la vista, de modo que oía su voz y no lo veía. Regresó a sus compañeros y no los vio hasta que lo llamaron. Dijo: «¡Por Dios, no lo vi, aunque sí oí su voz!».
Dijo el tercero: «¡Por Dios, yo sí le destrozaré la cabeza!». Tomó la piedra y se encaminó; pero volvió retrocediendo, echándose hacia atrás sobre sus talones, hasta caer de espaldas desvanecido. Se le dijo: «¿Qué te ocurre?». Respondió: «Lo mío es grave: vi al hombre y, cuando me acerqué a él, he aquí un semental que agitaba su cola; jamás vi un semental mayor que él: se interpuso entre él y yo. ¡Por al-Lāt y al-ʿUzzā, si me hubiera acercado, me habría devorado!».
Entonces Dios —Exaltado sea— hizo descender:
«Ciertamente, hemos puesto en sus cuellos grilletes, y llegan hasta las barbillas, de modo que quedan con la cabeza alzada».
E Ibn ʿAbbās recitó: «Ciertamente, hemos puesto en sus diestras».
Al-Zajjāǧ dijo: y se recitó: «Ciertamente, hemos puesto en sus manos».
Al-Naḥḥās dijo: esta recitación es una explicación, y no se recita aquello que contradice el muṣḥaf. En el enunciado hay una elipsis según la recitación de la mayoría. La estimación es: «Ciertamente, hemos puesto en sus cuellos y en sus manos grilletes, y llegan hasta las barbillas»; pues «llegan» es un pronombre alusivo a las manos, no a los cuellos; y los árabes suprimen algo semejante.
Su análogo es: «vestiduras que os protegen del calor» [al-Naḥl: 81], cuya estimación es: «y vestiduras que os protegen del frío», y se omitió; porque lo que protege del calor protege del frío. Y porque, si el grillete está en el cuello, necesariamente está en la mano, máxime cuando Dios —Poderoso y Majestuoso— dijo: «y llegan hasta las barbillas»; con ello se sabe que lo pretendido son las manos.
«de modo que quedan con la cabeza alzada»: esto es, con las cabezas levantadas, sin poder bajarlas; porque quien tiene la mano elevada hasta la barbilla, se le eleva la cabeza.
ʿAbd Allāh b. Yaḥyā transmitió que ʿAlī b. Abī Ṭālib —sobre él la paz— les mostró el iqmāḥ: puso sus manos bajo su barba, las pegó y alzó la cabeza.
Al-Naḥḥās dijo: esto es lo más excelente que se ha transmitido al respecto, y está tomado de lo que narró al-Aṣmaʿī. Dijo: se dice «aqmaḥtu al-dābba» cuando tiras de su brida para que levante la cabeza.
Al-Naḥḥās dijo: la qāf es un cambio de la kāf por su cercanía; como se dice: «qahartuhu» y «kahartuhu».
Al-Aṣmaʿī dijo: se dice «akmaḥtu al-dābba» cuando tiras de su rienda hasta que su cabeza queda erguida. De ello es el dicho del poeta:
. . . y la cabeza, alzada
[13188]
Y se dice: «akmaḥtuhā», «akfaḥtuhā» y «kabaḥtuhā»; esta última, sin alif, según al-Aṣmaʿī.
Y «qamaḥa al-baʿīr qamūḥan»: cuando alza la cabeza junto al abrevadero y se abstiene de beber; es un camello «qāmiḥ» y «qamaḥ». Se dice: «šariba fa-taqammaḥ wa-inqamaḥ» con el sentido de: cuando alza la cabeza y deja de beber por haberse saciado.
Y «qāmaḥat ibiluka»: cuando tus camellos llegan al agua y no beben, y alzan la cabeza por una dolencia que padecen o por frío. Son «ibil muqāmiḥa», y un camello «muqāmiḥ», y una camella «muqāmiḥ» también; el plural es «qimāḥ», contra la analogía.
Bišr dijo describiendo una nave:
Y nosotros, sentados en sus costados, *** bajamos la mirada como los camellos alzados
Y el «iqmāḥ» es alzar la cabeza y bajar la vista.
Se dice: «aqmaḥahu al-ġull» cuando el grillete lo deja con la cabeza levantada por su estrechez.
Y «šahrā qamāḥ»: el momento de mayor crudeza del frío; son los dos meses de kānūn, llamados así porque los camellos, cuando llegan al agua, el frío del agua los daña y alzan sus cabezas. De ello: «qamaḥa al-sawīq»
[13189]
Y se dijo: es un símil que Dios —Exaltado sea— les pone acerca de vuestra negativa a la guía, como la negativa del encadenado. Así lo dijeron Yaḥyā b. Salām y Abū ʿUbayda.
Y como se dice: «Fulano es un asno», es decir, no percibe la guía.
Y como se dijo:
Tienen, frente a la rectitud, grilletes y cadenas
Y en la tradición: Abū Ḏuʾayb amaba a una mujer en la época preislámica; cuando abrazó el islam, ella lo pretendió, pero él se negó, y compuso diciendo:
No es como el pacto de la morada, ¡oh Umm Mālik! *** sino que han cercado los cuellos las cadenas
Y el joven volvió como el anciano, sin decir *** sino justicia; y descansaron las censuradoras
[13190]
Quiso decir: se nos ha impedido, por los impedimentos del islam, entregarnos al adulterio y a la depravación.
Al-Farrāʾ dijo también: esto es un símil; es decir, los hemos retenido de gastar en el camino de Dios; y es como Su dicho —Exaltado sea—: «Y no pongas tu mano encadenada a tu cuello» [al-Isrāʾ: 29]. Así lo dijo al-Ḍaḥḥāk.
Y se dijo: estos, en su soberbia frente a la verdad, han llegado a ser como quien tiene un grillete en su mano y esta queda reunida con su cuello; permanece entonces con la cabeza alzada, sin bajarla, y con la vista abatida, sin abrirla. Y al soberbio se le describe por la rigidez del cuello.
Al-Azharī dijo: cuando sus manos se elevaron junto a sus cuellos, los grilletes alzaron sus barbillas y sus cabezas hacia arriba, como los camellos alzan sus cabezas. Y esta prohibición es por la creación de la incredulidad en los corazones de los incrédulos; y, según algunos, por privarles del auxilio divino (tawfīq) como castigo por su incredulidad.
Y se dijo: la aleya alude a lo que se hará mañana, en el Fuego, con gentes: poner grilletes en sus cuellos y cadenas, como dijo —Exaltado sea—: «cuando los grilletes estén en sus cuellos y las cadenas» [Ġāfir: 71]. Y habló de ello con el verbo en pasado.
«de modo que quedan con la cabeza alzada»: ya se adelantó su explicación.
Mujāhid dijo: «muqmaḥūn»: encadenados, apartados de todo bien.
Notas y Referencias
[13188] [13188] :El verso es de Ḏī al-Rumma, y su continuación es: «Se agita con sus antebrazos y arroja con su grupa *** por temor a la amenaza, y la cabeza, alzada».
[13189] «Qamaḥa al-sawīq» (con kasra en la mīm) cuando lo sorbe.
[13190] Dice: el joven volvió de lo que era en su juventud, y llegó a ser como si fuera un anciano; así descansaron las censuradoras, porque no hallan nada por lo que censurarlo. «sino justicia»: es decir, sino la verdad.