36

Ya-Sin

يس Ya-Sin
Aya 65

Versículo (Español)

[36:65] Hoy sellaré sus bocas y serán sus manos las que me hablen, y sus pies darán testimonio de lo que cometieron.

Tafsir de Al-Qurtubi

{ٱلۡيَوۡمَ نَخۡتِمُ عَلَىٰٓ أَفۡوَٰهِهِمۡ وَتُكَلِّمُنَآ أَيۡدِيهِمۡ وَتَشۡهَدُ أَرۡجُلُهُم بِمَا كَانُواْ يَكۡسِبُونَ} (65) Palabra del Altísimo: «Hoy sellaremos sus bocas; sus manos Nos hablarán y sus pies darán testimonio de lo que solían adquirir». En el Ṣaḥīḥ de Muslim, de Anas ibn Mālik, dijo: Estábamos junto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y se rió. Dijo: (¿Sabéis de qué me río? Dijimos: Dios y Su Mensajero saben más. Dijo: —De la interpelación del siervo a su Señor. Dice: “¡Señor mío! ¿Acaso no me has librado de la injusticia?”. Dice: “Sí”. Entonces dice: “Pues yo no admito contra mí sino un testigo de mí mismo”. Dice: “Basta contigo mismo hoy como testigo contra ti, y con los nobles escribas como testigos”. Dice: Entonces se sella su boca y se dice a sus miembros: “Hablad”. Y hablan de sus obras. Luego se le deja hablar y dice: “¡Lejos de vosotras y ruina! Por vosotras era por quien yo disputaba/defendía”). Lo transmitió también por la vía de Abū Hurayra. Y en él: (Después se le dice: “Ahora enviaremos contra ti a Nuestro testigo”. Y reflexiona para sí: “¿Quién es ese que testificará contra mí?”. Entonces se sella su boca y se dice a su muslo, a su carne y a sus huesos [13231]“Hablad”. Y hablan su muslo, su carne y sus huesos acerca de su obra; y ello para que no tenga excusa frente a sí mismo. Ese es el hipócrita; ese es aquel contra quien Dios se irrita). Y al-Tirmiḏī transmitió de Muʿāwiya ibn Ḥayda, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, en un ḥadīṯ que mencionó, que dijo: E hizo un gesto con su mano hacia al-Šām y dijo: (Desde aquí hasta aquí seréis congregados: montados y a pie; y seréis arrastrados sobre vuestros rostros el Día de la Resurrección; sobre vuestras bocas estará el fidām. Completaréis setenta comunidades; vosotros sois la mejor de ellas y la más noble ante Dios. Y lo primero que se expresará de alguno de vosotros será su muslo). En otra versión: (Su muslo y su palma). El fidām es el colador del jarro y de la jarra. Así lo dijo al-Layṯ. Dijo Abū ʿUbayd: quiere decir que se les impidió hablar hasta que hablaron sus muslos; y se asemejó eso al fidām que se coloca sobre la jarra. Luego se dijo acerca de la causa del sellado: cuatro aspectos: El primero: porque dijeron: «¡Por Dios, nuestro Señor, no éramos asociadores!» [al-Anʿām: 23] Entonces Dios selló sus bocas hasta que hablaron sus miembros. Lo dijo Abū Mūsā al-Ašʿarī. El segundo: para que los reconozcan los presentes en el lugar de la comparecencia y se distingan de ellos. Lo dijo Ibn Ziyād. El tercero: porque la confesión del que no habla es más contundente como prueba que la confesión del que habla, por salir en forma de prodigio; si bien es un día que no necesita prodigio. El cuarto: para que se sepa que sus miembros, que eran auxiliares en lo tocante a su propia causa, se han vuelto contra él como testigos en lo tocante al derecho de su Señor. Y si se dijera: ¿por qué dijo: «sus manos Nos hablarán y sus pies darán testimonio», haciendo de lo que procede de la mano “habla” y de lo que procede del pie “testimonio”? Se responde: la mano es la que ejecuta directamente su obra, mientras que el pie está presente; y la palabra del presente acerca de otro es testimonio, mientras que la palabra del agente acerca de sí mismo es confesión de lo que dijo o hizo. Por eso se expresó lo que procede de las manos mediante el “decir”, y lo que procede de los pies mediante el “testimonio”. Y se ha transmitido de ʿUqba ibn ʿĀmir, que dijo: Oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: (El primer hueso del ser humano que hablará el día en que se sellen las bocas será su muslo de la pierna izquierda). Lo mencionaron al-Māwardī y al-Mahdawī. Y dijo Abū Mūsā al-Ašʿarī: Yo considero que lo primero que hablará de él será su muslo derecho. Lo mencionó también al-Mahdawī. Dijo al-Māwardī: cabe que el muslo se adelante en el habla respecto de los demás miembros, porque el placer de sus desobediencias lo percibe con sus sentidos, que están en la mitad inferior, entre ellos el muslo; y por su cercanía a ello, es posible que se adelante en el testimonio sobre ellas. Dijo: y se adelantó el izquierdo porque el deseo en las partes derechas de los miembros es más fuerte que en las izquierdas; por eso se adelantó el izquierdo al derecho, por ser menor su deseo.

Digo: o bien al contrario, por el predominio del deseo; o bien ambos a la vez, y la palma; pues con el conjunto de ello se completa el deseo y el deleite. Y Dios sabe más.

[13231]: el añadido procede del Ṣaḥīḥ de Muslim.

Notas y Referencias

[13231] El añadido procede del Ṣaḥīḥ de Muslim.