33

Los Confederados

الأحزاب Al-Ahzab
Aya 51

Versículo (Español)

[33:51] [¡Oh, Mujámmad!] Puedes relegar a quien quieras [de tus esposas y no pasar la noche con la que le corresponde] y estar con la que quieras, o si lo deseas volver con alguna de las que hubieras relegado, no cometes pecado al hacerlo. Esto es más conveniente para que estén alegres, no se entristezcan y se sientan complacidas. Dios bien sabe lo que hay en sus corazones. Dios todo lo sabe, es Tolerante.

Tafsir de Al-Qurtubi

{۞تُرۡجِي مَن تَشَآءُ مِنۡهُنَّ وَتُـٔۡوِيٓ إِلَيۡكَ مَن تَشَآءُۖ وَمَنِ ٱبۡتَغَيۡتَ مِمَّنۡ عَزَلۡتَ فَلَا جُنَاحَ عَلَيۡكَۚ ذَٰلِكَ أَدۡنَىٰٓ أَن تَقَرَّ أَعۡيُنُهُنَّ وَلَا يَحۡزَنَّ وَيَرۡضَيۡنَ بِمَآ ءَاتَيۡتَهُنَّ كُلُّهُنَّۚ وَٱللَّهُ يَعۡلَمُ مَا فِي قُلُوبِكُمۡۚ وَكَانَ ٱللَّهُ عَلِيمًا حَلِيمٗا} (51) Contiene once cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «ترجي من تشاء». Se ha leído con hamza y sin hamza; ambas son dos variantes lingüísticas. Se dice: أرجيت الأمر y أرجأته cuando lo pospones. «وتؤوي» se vocaliza con ḍamma; se dice: آوى إليه (con alif prolongada): lo juntó consigo. Y أوى (con alif breve): se unió a él.

La segunda.— Los sabios discreparon acerca de la interpretación de esta aleya; y lo más correcto que se ha dicho sobre ella es: la concesión de amplitud al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— para dejar el turno, de modo que no le era obligatorio repartir el turno entre sus esposas. Esta opinión es la que concuerda con lo anterior, y es la cuyo sentido quedó establecido en el Ṣaḥīḥ por transmisión de ʿĀʾiša —Dios esté complacido con ella—, quien dijo: «Yo sentía celos de aquellas que se ofrecieron a sí mismas al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— y decía: “¿Acaso una mujer se ofrece a sí misma a un hombre?” Pero cuando Dios —Poderoso y Majestuoso— reveló: “ترجي من تشاء منهن وتؤوي إليك من تشاء ومن ابتغيت ممن عزلت”, dijo: “¡Por Dios! No veo a tu Señor sino que se apresura en lo que deseas”.» Dijo Ibn al-ʿArabī: «Esto que quedó establecido en el Ṣaḥīḥ es lo que debe tomarse como fundamento». Y el sentido pretendido es: que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— tenía elección respecto de sus esposas: si quería repartir, repartía; y si quería dejar el reparto, lo dejaba. Así, se singularizó al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— haciendo que el asunto dependiera de él; pero él repartía por iniciativa propia, sin que ello le fuese impuesto, para agradar sus ánimos y preservarlas de las palabras de los celos que conducen a lo que no conviene. Y se dijo: el reparto era obligatorio para el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, y luego la obligatoriedad fue abrogada para él por esta aleya. Dijo Abū Razīn: el Mensajero de Dios había estado a punto de divorciarse de algunas de sus esposas, y ellas le dijeron: «Reparte para nosotras como quieras». Así, entre aquellas a quienes acogió (آوى) estaban ʿĀʾiša, Ḥafṣa, Umm Salama y Zaynab; y su reparto, por iniciativa propia y con sus bienes, fue igual entre ellas. Y entre aquellas a quienes postergó (أرجى) estaban Sawda, Juwayriya, Umm Ḥabība, Maymūna y Ṣafiyya; y para ellas repartía como quería. Y se dijo: lo pretendido son las que se ofrecieron. Hishām b. ʿUrwa transmitió de su padre, de ʿĀʾiša, acerca de Su dicho: «ترجي من تشاء منهن», que ella dijo: «Esto es respecto de las que se ofrecieron a sí mismas». Dijo al-Šaʿbī: «Son las que se ofrecieron a sí mismas: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— se casó con algunas de ellas y dejó a otras». Y dijo al-Zuhrī: «No supimos que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— postergara a ninguna de sus esposas; antes bien, las acogió a todas». Y dijo Ibn ʿAbbās y otros: el sentido es: divorciar a quien quisiera de entre las que estaban bajo su vínculo, y retener a quien quisiera. Y se dijo otra cosa distinta. Sea cual sea el sentido, la aleya significa la concesión de amplitud al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— y la permisión. Y lo que hemos escogido es lo más correcto. Y Dios sabe más.

La tercera.— Hibat Allāh, en Al-Nāsij wa-l-mansūj, sostuvo que Su dicho: «ترجي من تشاء» —la aleya— abroga Su dicho: «لا يحل لك النساء من بعد» [al-Aḥzāb: 52] —la aleya—. Y dijo: «No hay en el Libro de Dios un abrogante que preceda a lo abrogado sino este». Su afirmación se debilita por varios aspectos. Y en «al-Baqara», el plazo de la viuda —cuatro meses y diez— es abrogante del año, y lo precede [12885]

La cuarta.— Su dicho —Exaltado sea—: «ومن ابتغيت ممن عزلت». «ابتغيت»: pediste; y al-ibtighāʾ es la petición. Y «عزلت»: apartaste; y al-ʿuzla es la separación; es decir: si quieres acoger junto a ti a una mujer de entre aquellas a quienes apartaste del reparto y unirla a ti, no hay reproche sobre ti en ello. Así mismo es el dictamen del aplazamiento (الإرجاء); de modo que uno de los dos extremos indica el segundo.

La quinta.— Su dicho —Exaltado sea—: «فلا جناح عليك», es decir: no hay inclinación; se dice: جنحت السفينة, esto es, la nave se inclinó hacia tierra. Es decir: no hay sobre ti inclinación que conlleve censura y reproche.

La sexta.— Su dicho —Exaltado sea—: «ذلك أدنى أن تقر أعينهن ولا يحزن». Dijo Qatāda y otros: es decir, esa elección con la que te dimos opción respecto de su compañía es más cercana a su satisfacción, puesto que procede de Nuestra parte; porque, cuando sepan que el acto [12886] es de parte de Dios, sus ojos se aquietarán con ello y quedarán complacidas; pues, cuando una persona sabe que no tiene derecho en algo, se contenta con lo que se le da de ello, aunque sea poco; y cuando sabe que tiene un derecho, no le basta lo que se le da, y se intensifican sus celos por ello y se acrecienta su afán en ello. Así, lo que Dios hizo para Su Mensajero al delegarle el asunto en lo relativo a las situaciones de sus esposas es más cercano a su satisfacción con él, y al sosiego de sus ojos con lo que él les conceda, sin que sus corazones se apeguen a más que eso. Y se leyó: «تقر أعينهن» con ḍamma en la tāʾ y acusativo en «الأعين». Y «وتقر أعينهن» en voz pasiva. Y, con todo ello, él —sobre él la paz— se imponía a sí mismo rigor en el cuidado de la igualdad entre ellas, para agradar sus corazones, como ya hemos mencionado, y decía: «(اللهم هذه قدرتي فيما أملك فلا تلمني فيما تملك ولا أملك)» queriendo decir: su corazón, por su preferencia por ʿĀʾiša —Dios esté complacido con ella—, sin que ello se manifestara en nada de sus actos. Y en la enfermedad en la que falleció, se le hacía pasar, llevado en brazos, por las casas de sus esposas, hasta que les pidió permiso para permanecer en la casa de ʿĀʾiša. Dijo ʿĀʾiša: «La primera vez que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— enfermó fue en la casa de Maymūna; entonces pidió permiso a sus esposas para ser atendido en su casa —es decir, en la casa de ʿĀʾiša—, y se lo concedieron…» el ḥadīṯ, lo transmitió el Ṣaḥīḥ. Y también en el Ṣaḥīḥ, de ʿĀʾiša —Dios esté complacido con ella—, dijo: «Ciertamente, el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— solía [12887] decir: “(أين أنا اليوم أين أنا غدا)”, por impaciencia por el día de ʿĀʾiša —Dios esté complacido con ella—». Dijo: «Y cuando llegó mi día, Dios —Exaltado sea— se lo llevó entre mi costado y mi pecho [12888], —Dios le bendiga y le dé paz—».

La séptima.— El hombre debe ser equitativo entre sus esposas, asignando a cada una de ellas un día y una noche; esta es la opinión de la mayoría de los sabios. Algunos sostuvieron la obligatoriedad de ello en la noche, no en el día. Y el derecho de la esposa no decae por su enfermedad ni por su menstruación: le incumbe permanecer con ella en su día y su noche. Y debe ser equitativo entre ellas en su enfermedad como lo hace en su salud, salvo que sea incapaz de moverse y permanezca donde la enfermedad lo haya dominado; cuando sane, reanuda el reparto. En esto, esclavas y libres, mujeres de la Gente del Libro y musulmanas, son iguales. Dijo ʿAbd al-Malik: «A la libre le corresponden dos noches y a la esclava una noche». En cuanto a las concubinas, no hay reparto entre ellas y las libres, ni tienen parte en ello.

La octava.— No las reúne en una misma vivienda sino con su consentimiento; y no entra a una de ellas en el día y la noche de la otra salvo por necesidad. Se discrepó sobre su entrada por necesidad y apremio: la mayoría sostuvo su licitud, Mālik y otros. En el libro de Ibn Ḥabīb se prohíbe. Ibn Bukayr transmitió de Mālik, de Yaḥyà b. Saʿīd, que Muʿāḏ b. Jabal tenía dos esposas, y que cuando era el día de una, no bebía agua de la casa de la otra. Dijo Ibn Bukayr: y nos transmitió Mālik, de Yaḥyà b. Saʿīd, que Muʿāḏ b. Jabal tenía dos esposas que murieron en la peste, y echó suertes entre ellas para decidir cuál de las dos sería bajada primero.

La novena.— Dijo Mālik: «Y es equitativo entre ellas en manutención y vestido si sus situaciones son semejantes (y no es obligatorio en las de rango desigual). Mālik permitió que se favoreciera a una de ellas en el vestido sin que ello fuera por inclinación. En cuanto al amor y el odio, están fuera de lo adquirido y no es posible la equidad en ellos; y eso es lo que se entiende por su dicho —Dios le bendiga y le dé paz— en su reparto: (اللهم هذا فعلي فيما أملك فلا تلمني فيما تملك ولا أملك)». Lo transmitieron al-Nasāʾī y Abū Dāwūd de ʿĀʾiša —Dios esté complacido con ella—. Y en el libro de Abū Dāwūd: «es decir, el corazón». Y a ello apunta Su dicho —Exaltado sea—: «ولن تستطيعوا أن تعدلوا بين النساء ولو حرصتم» [12889][al-Nisāʾ: 129], y Su dicho —Exaltado sea—: «والله يعلم ما في قلوبكم». Este es el motivo de su mención específica aquí: como advertencia para nosotros de que Él sabe lo que hay en nuestros corazones de inclinación de unos hacia unas mujeres más que hacia otras; y Él es el Conocedor de toda cosa: «لا يخفى عليه شيء في الأرض ولا في السماء» [12890][Āl ʿImrān: 5]; «يعلم السر وأخفى» [12891][Ṭā-Hā: 7]. Pero lo permitió, pues el siervo no puede apartar su corazón de esa inclinación. Y a ello retorna Su dicho: «وكان الله غفورا رحيما». Y se ha dicho respecto de Su dicho: «ذلك أدنى أن تقر أعينهن».

La décima.— Es decir: eso es más cercano a que no se entristezcan si no reúne a una de ellas con la otra y no presencian el favoritismo y la inclinación. Abū Dāwūd transmitió de Abū Hurayra, del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, que dijo: «(من كانت له امرأتان فمال إلى إحداهما جاء يوم القيامة وشقه مائل)». «ويرضين بما آتيتهن كلهن»: es un refuerzo del pronombre; es decir: y quedan complacidas todas ellas. Abū Ḥātim y al-Zaǧǧāǧ permitieron «ويرضين بما آتيتهن كلهن» como refuerzo del pronombre implícito en «آتيتهن». Al-Farrāʾ no lo permite, porque el sentido no lo admite: pues el sentido es “y queda complacida cada una de ellas”, y no es el sentido “con lo que les di a todas ellas”. Al-Naḥḥās: lo que dijo es bueno.

La undécima.— Su dicho —Exaltado sea—: «والله يعلم ما في قلوبكم وكان الله عليما حليما» es una información general; y la alusión es a lo que hay en el corazón del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— de amor por una persona más que por otra. Asimismo, los creyentes entran también en el sentido. Y en al-Buḫārī, de ʿAmr b. al-ʿĀṣ: que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— lo envió al mando del ejército de Ḏāt al-Salāsil. Fui a él y dije: «¿Qué gente te es más amada?» Dijo: «(عائشة)». Dije: «¿Y de los hombres?» Dijo: «(أبوها)». Dije: «¿Luego quién?» Dijo: «(عمر بن الخطاب...)». Y enumeró hombres. Ya ha precedido lo dicho sobre el corazón y lo que contiene, de manera suficiente, al comienzo de «al-Baqara» [12892], y al comienzo de esta sura [12893] Se transmite que Luqmān el Sabio era un esclavo carpintero. Su amo le dijo: «Degüella una oveja y tráeme de ella las dos porciones más exquisitas». Y le trajo la lengua y el corazón. Luego le ordenó degollar otra oveja y le dijo: «Arroja las dos porciones más viles». Y arrojó la lengua y el corazón. Entonces dijo: «Te ordené que me trajeras las dos porciones más exquisitas y me trajiste la lengua y el corazón; y te ordené que arrojaras las dos porciones más viles y arrojaste la lengua y el corazón». Dijo: «No hay nada más exquisito que ambos cuando son buenos, ni nada más vil que ambos cuando son malos».

Notas y Referencias

[12885] Véase t. 3, p. 174 y 226.

[12886] En Š y K: «la equidad».

[12887] Así en Š y K; y lo que está en al-Buḫārī: «ليتعذر». Dijo al-Qasṭallānī: «con ʿayn no punteada y ḏāl punteada; es decir, busca la excusa en lo que intenta al trasladarse a la casa de ʿĀʾiša. Y en al-Qābisī: “يتقدّر”, con qāf y dāl no punteada; es decir, pregunta por la medida de lo que resta hasta su día, para que se le haga más llevadero algo de lo que padece, pues el enfermo halla junto a algunos de los suyos lo que no halla junto a otros, de compañía y sosiego».

[12888] Quiere decir: entre mi costado y mi pecho. Al-saḥr: el pulmón; se aplicó al costado por metáfora, a modo de denominar el lugar por lo que se halla en él. Al-naḥr: el pecho.

[12889] Véase t. 5, p. 407.

[12890] Véase t. 4, p. 6 y ss.

[12891] Véase t. 11, p. 165 y ss.

[12892] Véase t. 1, p. 187.

[12893] P. 117 de este volumen.