La Prosternación
السجدة As-SajdahVersículo (Español)
[32:18] ¿Acaso el creyente y el pecador son iguales? No lo son.
Tafsir de Al-Qurtubi
{أَفَمَن كَانَ مُؤۡمِنٗا كَمَن كَانَ فَاسِقٗاۚ لَّا يَسۡتَوُۥنَ} (18)
En ella hay tres cuestiones:
La primera.
Su dicho —Exaltado sea—:
«¿Acaso quien es creyente es como quien es perverso (fāsiq)? No son iguales».
Es decir: el creyente no es como el perverso; por eso concedimos a esos creyentes la magnífica recompensa.
Ibn ʿAbbās y ʿAṭāʾ b. Yasār dijeron:
La aleya descendió acerca de ʿAlī b. Abī Ṭālib y al-Walīd b. ʿUqba b. Abī Muʿayṭ; y ello porque se enzarzaron en disputa
[12677] y al-Walīd le dijo: «Yo tengo la lengua más suelta que tú, el diente más afilado y soy más capaz de rechazar a la tropa —y se transmitió: “y más corpulento en la tropa”—».
Entonces ʿAlī le dijo:
«¡Calla! Pues tú eres un perverso», y descendió la aleya.
Al-Zajjāj y al-Naḥḥās mencionaron que descendió acerca de ʿAlī y ʿUqba b. Abī Muʿayṭ.
Ibn ʿAṭiyya dijo:
Conforme a esto, se sigue que la aleya ha de ser mequí; porque ʿUqba no estaba en Medina, sino que fue muerto en el camino a La Meca, cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— regresaba de Badr.
Y se objeta a la otra opinión el hecho de aplicar sin restricción el nombre de perversidad (fisq) a al-Walīd. Esto admite la posibilidad de que fuese al comienzo del islam de al-Walīd por algo que había en su interior, o por lo transmitido acerca de que atribuyó a Banū al-Muṣṭaliq algo que no era, hasta que descendió acerca de él:
«Si os llega un perverso con una noticia, verificadla»
[12678][al-Ḥujurāt: 6]
según lo que vendrá en al-Ḥujurāt, donde se expondrá.
Y cabe que la Ley lo denomine así, porque estaba al borde de aquello que pretende; y es él quien bebió vino en tiempos de ʿUthmān —Dios esté complacido con él—, y dirigió a la gente la oración del alba; luego se volvió y dijo:
«¿Queréis que os aumente?», y cosas semejantes cuya mención se alargaría.
La segunda.
Cuando Dios —Exaltado sea— distinguió entre los creyentes y los perversos cuya perversidad es por incredulidad —pues la acusación de mentira al final de la aleya lo exige—, ello implica negar la igualdad entre el creyente y el incrédulo; por eso se impidió el talión entre ambos, ya que una condición para la obligatoriedad del talión es la igualdad entre el homicida y el muerto. Con ello argumentaron nuestros sabios contra Abū Ḥanīfa respecto a que se mate al musulmán por el dimmí.
Y él dijo:
Se pretendió negar aquí la igualdad en la Otra Vida en la recompensa, y en esta vida en la probidad.
Y nosotros lo hemos entendido en su generalidad, y ello es más correcto, pues no hay prueba que lo particularice.
Lo dijo Ibn al-ʿArabī.
La tercera.
Su dicho —Exaltado sea—:
«No son iguales».
Al-Zajjāj y otros dijeron:
«man» sirve para el singular y el plural.
Al-Naḥḥās:
La forma «man» suple al colectivo; por eso dijo: «no son iguales».
Esta es la opinión de muchos gramáticos.
Y algunos dijeron:
«no son iguales» (se refiere) a dos; porque dos es plural, ya que es uno unido a otro.
También lo dijo al-Zajjāj.
Y el ḥadiz indica esta opinión; porque, según Ibn ʿAbbās y otros, dijeron:
Descendió «¿Acaso quien es creyente» acerca de ʿAlī b. Abī Ṭālib —Dios esté complacido con él—,
«es como quien es perverso» acerca de al-Walīd b. ʿUqba b. Abī Muʿayṭ.
Y dijo el poeta:
¿Acaso la muerte no es entre ambos igual *** cuando mueren y pasan a las tumbas?