32

La Prosternación

السجدة As-Sajdah
Aya 11

Versículo (Español)

[32:11] Diles: "Tomará sus almas el ángel de la muerte, que fue encargado para ello, y luego comparecerán ante su Señor".

Tafsir de Al-Qurtubi

{۞قُلۡ يَتَوَفَّىٰكُم مَّلَكُ ٱلۡمَوۡتِ ٱلَّذِي وُكِّلَ بِكُمۡ ثُمَّ إِلَىٰ رَبِّكُمۡ تُرۡجَعُونَ} (11) En ella hay dos cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «Di: el Ángel de la Muerte, a quien se os ha encomendado, os tomará por completo». Cuando mencionó su extrañeza ante la resurrección, mencionó [también] que Él los hará morir y que Él los devolverá. «os tomará por completo» (yatwaffākum): procede de “tawaffā” el número y la cosa cuando la completa y la recoge íntegramente. Se dice: “tawaffāhu Allāh”, es decir, Dios completó [la toma de] su espíritu y luego lo recogió. Y “tawaffaytu mālī min fulān”, es decir, lo cobré íntegramente. «el Ángel de la Muerte»: su nombre es ʿAzrāʾīl, y su significado es “siervo de Dios”, como ya se indicó en «Al-Baqara» [12653] Todo su proceder es por orden de Dios —Exaltado sea—, por Su creación y Su producción. Y se transmitió en un hadiz que: ( Dios toma las almas de todas las bestias sin [intervención del] Ángel de la Muerte ) como si Él aniquilara su vida. Lo mencionó Ibn ʿAṭiyya.

Digo: Se ha transmitido lo contrario: que el Ángel de la Muerte toma las almas de todas las criaturas, incluso la del pulgón y la del mosquito. Narró Jaʿfar b. Muḥammad, de su padre, que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— miró al Ángel de la Muerte junto a la cabeza de un hombre de los Anṣār, y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo: ( Sé benigno con mi compañero, pues es creyente ) Entonces el Ángel de la Muerte —la paz sea con él— dijo: ( ¡Oh Muḥammad! Ten buen ánimo y alégrate, pues con todo creyente soy benigno. Y sabe que no hay casa alguna —de adobe o de pelo— en tierra o mar sin que yo los inspeccione cada día cinco veces, hasta el punto de que conozco a sus pequeños y a sus mayores mejor que ellos mismos. Y, por Dios, ¡oh Muḥammad!, si yo quisiera tomar el alma de un mosquito no podría hacerlo hasta que Dios sea Quien ordene tomarla ) Dijo Jaʿfar b. ʿAlī: Me ha llegado que los inspecciona en los momentos de las oraciones; lo mencionó al-Māwardī. Y mencionó al-Jaṭīb Abū Bakr Aḥmad b. ʿAlī b. Thābit al-Baghdādī, que dijo: Me relató Abū Muḥammad al-Ḥasan b. Muḥammad al-Jallāl; dijo: nos relató Abū Muḥammad ʿAbd Allāh b. ʿUthmān al-Ṣaffār; dijo: nos relató Abū Bakr Ḥāmid al-Miṣrī; dijo: nos relató Yaḥyā b. Ayyūb al-ʿAllāf; dijo: nos relató Sulaymān b. Muhayr al-Kilābī; dijo: Asistí a Mālik b. Anas —Dios esté complacido con él—, y vino a él un hombre que le preguntó: ¡Abū ʿAbd Allāh! ¿Acaso el Ángel de la Muerte toma las almas de las pulgas? Mālik bajó la cabeza largo rato y luego dijo: ¿Tienen ellas almas? Dijo: sí. Dijo: El Ángel de la Muerte toma sus almas: «Dios toma las almas en el momento de su muerte» [12654][Az-Zumar: 42]. Ibn ʿAṭiyya dijo, tras mencionar el hadiz: y así es el asunto en los hijos de Adán, salvo que se les concedió una clase de honor mediante la intervención de un ángel y de ángeles con él en la toma de sus almas. Así, Dios —Exaltado sea— creó al Ángel de la Muerte y creó por su mano la toma de las almas, su extracción de los cuerpos y su salida de ellos. Y Dios —Exaltado sea— creó tropas que están con él y realizan su labor por su orden. Dijo —Exaltado sea—: «Y si vieras cuando los ángeles toman a los que han descreído» [12655], [Al-Anfāl: 50]. Y dijo —Exaltado sea—: «Nuestros enviados lo toman» [Al-Anʿām: 61]. Este sentido ya ha pasado en «Al-Anʿām» [12656] Y el Creador es el creador de todo, el verdadero agente de toda acción. Dijo Dios —Exaltado sea—: «Dios toma las almas en el momento de su muerte, y a las que no han muerto, durante su sueño» [Az-Zumar: 42]. «[Él] que creó la muerte y la vida» [12657][Al-Mulk: 2]. «Da la vida y da la muerte» [Al-Aʿrāf: 158]. Así pues, el Ángel de la Muerte toma [las almas], los auxiliares se ocupan [de la operación], y Dios —Exaltado sea— hace exhalar el espíritu. Esta es la conciliación entre las aleyas y los hadices. Pero, como el Ángel de la Muerte es quien se encarga de ello mediante mediación y ejecución directa, se le atribuyó a él el “tawaffī” (la toma completa), del mismo modo que se atribuyó la creación al ángel; como ya se indicó en «Al-Ḥaŷŷ» [12658] Y se transmitió de Muŷāhid que el mundo, ante el Ángel de la Muerte, es como una palangana ante el ser humano: toma de donde quiere. Y se ha transmitido este sentido en forma elevada (marfūʿ), y lo hemos mencionado en (el Libro de la Tadhkira). Y se transmitió que, cuando Dios —Exaltado sea— encomendó al Ángel de la Muerte la toma de las almas, dijo: ¡Señor! Me has hecho ser recordado con mal y los hijos de Adán me insultan. Entonces Dios —Exaltado sea— le dijo: ( Yo haré para la muerte causas y medios: enfermedades y dolencias; atribuirán la muerte a ellas, y nadie te mencionará sino con bien ) Lo hemos mencionado en la Tadhkira de manera completa —y hemos mencionado que él llama a las almas, y ellas acuden a él y las toma; luego las entrega a los ángeles de la misericordia o del castigo—, con lo que hay en ello de remedio para quien quiera detenerse en este asunto.

La segunda.— Algunos sabios dedujeron de esta aleya la licitud de la representación (wakāla), a partir de Su dicho: «a quien se os ha encomendado» (wukkila bikum), es decir, [encomendado] a tomar las almas. Ibn al-ʿArabī dijo: «Esto se toma de su vocablo, no de su sentido. Si ello se aplicara de manera constante, diríamos respecto a Su dicho —Exaltado sea—: «Di: ¡oh gentes! En verdad, yo soy el Mensajero de Dios para vosotros» [12659] a todos [Al-Aʿrāf: 158], que se trata de una delegación en lugar de Dios —Bendito y Exaltado sea— y de una representación en la transmisión de Su Mensaje. Y diríamos también respecto a Su dicho —Exaltado sea—: «Y dad el zakāt» [An-Nūr: 56], que es una representación. Pues Dios —Exaltado sea— garantizó el sustento a toda bestia, y distinguió a los ricos con los alimentos, y les inspiró que el sustento de los pobres está junto a ellos, y ordenó entregárselo en una cantidad conocida y en un tiempo conocido: lo dispuso con Su ciencia, lo ejecutó por Su decreto y lo determinó con Su sabiduría. Y las normas no se vinculan a los vocablos sino cuando estos se emplean en sus significados originarios, en sus propósitos requeridos; si aparecen fuera de su propósito, no se las vincula a ello. ¿Acaso no ves que la compraventa es conocida en vocablo y sentido, y sin embargo dijo —Exaltado sea—: «En verdad, Dios ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio de que para ellos sea el Paraíso» [12660][At-Tawba: 111], y no se dice: esta aleya es prueba de la licitud de que el amo haga una compraventa con su esclavo, porque los dos propósitos son distintos. Ahora bien, si no hay escapatoria de los sentidos, entonces se dice: Esta aleya es prueba de que al juez le es lícito delegar en quien tome el derecho de aquel sobre quien recae, por la fuerza, sin que este tenga en ello acción ni se vincule a ello su consentimiento, cuando se dé tal situación».

[12653] :Véase t. 2, p. 38. [12654] :Véase t. 15, p. 260 y ss. [12655] :Véase t. 8, p. 28. [12656] :Véase t. 7, p. 6 y p. 99. [12657] :Véase t. 18, p. 206. [12658] :Véase t. 12, p. 7 y p. 99. [12659] :Véase t. 7, p. 301 y ss. [12660] :Véase t. 8, p. 266 y ss.

Notas y Referencias

[12653] Véase t. 2, p. 38.

[12654] Véase t. 15, p. 260 y ss.

[12655] Véase t. 8, p. 28.

[12656] Véase t. 7, p. 6 y p. 99.

[12657] Véase t. 18, p. 206.

[12658] Véase t. 12, p. 7 y p. 99.

[12659] Véase t. 7, p. 301 y ss.

[12660] Véase t. 8, p. 266 y ss.