La Prosternación
السجدة As-SajdahVersículo (Español)
[32:1] Álif. Lam. Mim.
Tafsir de Al-Qurtubi
{الٓمٓ} (1)
Introducción de la sura:
Es mequí, salvo tres aleyas que descendieron en Medina,
y son la palabra del Altísimo:
«¿Acaso quien es creyente es como quien es perverso?» [La Postración: 18] completando tres aleyas. Así lo dijeron al-Kalbī y Muqātil.
Y otros dijeron:
salvo cinco aleyas,
desde la palabra del Altísimo:
«se apartan
[1] sus costados»
hasta Su palabra:
«aquello con lo que desmentíais»
[La Postración: 16]. Es de treinta aleyas. Y se dijo: veintinueve. En el Ṣaḥīḥ, de Ibn ʿAbbās, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— solía recitar en la oración del alba del viernes:
«Alif Lām Mīm. La Revelación»
(La Postración), y
«¿Ha sobrevenido al ser humano un tiempo de la eternidad…?»
el ḥadiz.
Y al-Dārimī Abū Muḥammad transmitió en su Musnad, de Jābir ibn ʿAbd Allāh, que dijo:
El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— no dormía hasta recitar:
«Alif Lām Mīm. La Revelación»
(La Postración), y
«Bendito sea Aquel en cuya mano está la soberanía»
[La Soberanía: 1].
Dijo al-Dārimī:
Y nos informó Abū al-Mughīra; dijo: nos narró ʿAbda, de Jālid ibn Maʿdān, que dijo: Recitad «la salvadora», y es
«Alif Lām Mīm. La Revelación»,
pues me ha llegado que un hombre la recitaba, no recitaba nada aparte de ella,
y era de muchas faltas; entonces desplegó su ala sobre él y dijo:
¡Señor mío! Perdónale, pues solía abundar en mi recitación.
Así, el Señor aceptó su intercesión en favor de él y dijo:
(Escribidle por cada falta una buena obra y elevadle un grado).
Su palabra —Altísimo sea—:
«Alif Lām Mīm. La revelación del Libro».
Hay consenso en la lectura en nominativo de
«la revelación del Libro».
Y si estuviera en acusativo como maṣdar, sería admisible,
como leyeron los kufíes:
«Ciertamente, tú eres de los enviados. En un camino recto. Revelación del Poderoso, el Misericordioso»
[Yā Sīn: 5].
Y «revelación» está en nominativo por ser inicio (mubtadaʾ), y su predicado es
«no hay duda en él».
O bien, predicado con elisión de un mubtadaʾ; es decir: esto es una revelación, o lo recitado es una revelación, o estas letras son una revelación.
Y «Alif Lām Mīm» indicó la mención de las letras. Y es posible que
«no hay duda en él»
esté en posición de ḥāl respecto de
«el Libro».
Y
«de parte del Señor de los mundos»
es el predicado.
Dijo Makkī:
Y esta es la mejor de ellas.
«No hay duda en él, de parte del Señor de los mundos»:
no hay duda de que procede de Dios; no es hechicería, ni poesía, ni adivinación, ni leyendas de los antiguos.
[1]
:Quizá sea ʿAmr ibn Murra, mencionado en la cadena de transmisión del ḥadiz (véase Ibn Mājah, t. 1, p. 139, y Sunan Abī Dāwūd, t. 1, p. 77, edición de Egipto).
Notas y Referencias
[1] Quizá sea ʿAmr ibn Murra, mencionado en la cadena de transmisión del ḥadiz (véase Ibn Mājah, t. 1, p. 139, y Sunan Abī Dāwūd, t. 1, p. 77, edición de Egipto).