31

Luqman

لقمان Luqman
Aya 19

Versículo (Español)

[31:19] Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno".

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَٱقۡصِدۡ فِي مَشۡيِكَ وَٱغۡضُضۡ مِن صَوۡتِكَۚ إِنَّ أَنكَرَ ٱلۡأَصۡوَٰتِ لَصَوۡتُ ٱلۡحَمِيرِ} (19) En ella hay seis cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «Y sé moderado en tu andar». Cuando le prohibió el carácter vil, le trazó el carácter noble que conviene adoptar, y dijo: «Y sé moderado en tu andar», es decir: mantén el término medio en ello. Y el “qasd” (moderación) es lo que está entre la prisa y la lentitud; esto es: no arrastres los pies como el que se hace el moribundo, ni des saltos como los pícaros. Y dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—: «La rapidez al andar hace desaparecer el porte del creyente». En cuanto a lo transmitido de él —la paz sea con él— de que, cuando caminaba, apresuraba el paso, y lo dicho por ‘Ā’iša acerca de ‘Umar —Dios esté complacido con ambos—: “cuando caminaba, apresuraba el paso”, con ello solo pretendía la rapidez elevada por encima del arrastrar de los que se hacen los moribundos. Y Dios sabe más. Y Dios —Glorificado sea— ha elogiado a quien posee esta cualidad, según lo ya expuesto en «Al-Furqān» [12598]

La segunda.— Su dicho —Exaltado sea—: «Y baja tu voz». Es decir: disminúyela; esto es: no te fuerces a elevar la voz, y toma de ella lo que necesites, pues alzarla por encima de la necesidad es afectación que daña. Y lo que se pretende con todo ello es la humildad. Y ‘Umar dijo a un almuédano que se forzaba a elevar el adhān por encima de su capacidad: «¡He temido que se te raje el muryṭā’!». Y el almuédano era Abū Maḥḏūra, Samura ibn Mu‘ayr [12599] Y el muryṭā’ es lo que hay entre el ombligo y la ingle.

La tercera.— «Ciertamente, la más reprobable de las voces es la voz de los asnos». Es decir: la más fea y la más áspera; de ahí: “nos vino con un rostro reprobable”. Y el asno es un ejemplo en la censura extrema y el insulto, y también lo es su rebuzno. Y por lo repulsivo que les resulta mencionarlo sin rodeos, recurren a eufemismos y evitan la explicitación, diciendo: “el de las orejas largas”, como se eufemiza respecto de las cosas inmundas. Y se ha contado entre los malos modales que se mencione al asno en la asamblea de gente de nobleza de ánimo. Y entre los árabes hay quien no monta en asno por altivez, aunque le alcance la necesidad de ir a pie [12600] Y él —la oración y la paz sean con él— lo montaba por humildad y sometimiento ante Dios —Bendito y Exaltado sea—.

La cuarta.— En la aleya hay prueba de que se hace conocer la fealdad de alzar la voz en el trato y en la disputa [12601] mediante la fealdad de las voces de los asnos, porque son altas. Y en el Ṣaḥīḥ, del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, que dijo: «Y cuando oigáis el rebuzno de los asnos, refugiaos en Dios contra el Demonio, pues han visto a un demonio». Y se ha transmitido: que [12602] no rebuzna un asno ni ladra un perro sino porque ve a un demonio. Y dijo Sufyān al-Ṯawrī: “El grito de toda cosa es tasbīḥ, excepto el rebuzno de los asnos”. Y dijo ‘Aṭā’: “El rebuzno de los asnos es una súplica contra los injustos”.

La quinta.— Y esta [12603] aleya es una norma de cortesía de parte de Dios —Exaltado sea—: abandonar el griterío en los rostros de la gente por menosprecio [12604] hacia ellos, o abandonar el griterío en general. Y los árabes se jactaban de la potencia de la voz sonora y de otras cosas: quien de ellos tenía la voz más fuerte era más poderoso, y quien la tenía más baja era más vil, hasta que dijo su poeta:

«De voz recia al hablar, recio al estornudar *** recio en el porte, recio en el ganado» [12605]

«Y corre, pese al cansancio, como corre el avestruz *** y se alza sobre los hombres con un carácter perfecto» [12606]

Así, Dios —Glorificado sea— prohibió este rasgo de la ignorancia preislámica con Su dicho: «Ciertamente, la más reprobable de las voces es la voz de los asnos», es decir: si algo hubiera de ser temido por su voz, sería el asno. Y los hizo iguales en el ejemplo.

La sexta.— Su dicho —Exaltado sea—: «la voz de los asnos». La lām es para énfasis. Y se singularizó “la voz”, aunque esté en iḍāfa a un plural, porque es un maṣdar, y el maṣdar indica abundancia. Y es el maṣdar de ṣāta yaṣūtu ṣawtan: “emitir voz”, de modo que es ṣā’it. Y se dice: ṣawwata taṣwītan: “hacer sonar”, de modo que es muṣawwit. Y (se dice) un hombre ṣāt, es decir, de voz fuerte, con el sentido de ṣā’it, como cuando dicen: “hombres de māl y nāl”, esto es: de mucho patrimonio y mucha dádiva.

[12598] :Véase t. 13, p. 68. [12599] :En los ejemplares base: «معمر» con mīm en lugar de yā’, y es una corrupción. [12600] :Al-rajla (con ḍamma y luego sukūn): caminar a pie. [12601] :Al-mulāḥāh: reproche mutuo y enemistad. [12602] :La palabra: «أنه» falta en ǧ. [12603] :En k: «Y en esta aleya hay permiso de parte de Dios —Exaltado sea— para abandonar la voz y el griterío». [12604] :En ǧ: «en son de burla». [12605] :Al-ruwā’ (con ḍamma y alargamiento): el buen aspecto. Y al-na‘am: los camellos. [12606] :Al-’ayn: el agotamiento. Y al-ḫuluq al-‘amam: el perfecto.

Notas y Referencias

[12598] Véase t. 13, p. 68.

[12599] En los ejemplares base: «معمر» con mīm en lugar de yā’, y es una corrupción.

[12600] Al-rajla (con ḍamma y luego sukūn): caminar a pie.

[12601] Al-mulāḥāh: reproche mutuo y enemistad.

[12602] La palabra: «أنه» falta en ǧ.

[12603] En k: «Y en esta aleya hay permiso de parte de Dios —Exaltado sea— para abandonar la voz y el griterío».

[12604] En ǧ: «en son de burla».

[12605] Al-ruwā’ (con ḍamma y alargamiento): el buen aspecto. Y al-na‘am: los camellos.

[12606] Al-’ayn: el agotamiento. Y al-ḫuluq al-‘amam: el perfecto.