Luqman
لقمان LuqmanVersículo (Español)
[31:15] Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcan pero trátenlos con respeto. Sigan el camino de los piadosos, pues ante Mí comparecerán y les informaré de lo que hacían.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y si ambos se esfuerzan contigo para que asocies conmigo aquello de lo que no tienes conocimiento, no les obedezcas; pero acompáñalos en este mundo con benevolencia; y sigue el camino de quien se vuelve a Mí. Luego, a Mí será vuestro retorno, y os informaré de lo que solíais hacer.} (15)
La sexta—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y si ambos se esfuerzan contigo para que asocies conmigo aquello de lo que no tienes conocimiento, no les obedezcas».
Ya hemos aclarado que esta aleya y la anterior descendieron acerca de Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ cuando abrazó el islam, y que su madre —Ḥamna bint Abī Sufyān ibn Umayya— juró no comer, como ya se mencionó en la aleya anterior.
La séptima—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y acompáñalos en este mundo con benevolencia».
Es un calificativo de un masdar elidido; es decir: «un acompañamiento benevolente». Se dice: ṣāḥabtuhu muṣāḥabatan y muṣāḥaban. Y «benevolencia» significa: lo que es bueno. La aleya es prueba de la obligación de mantener el vínculo con los padres incrédulos en la medida de lo posible mediante bienes, si son pobres, así como de suavizarles la palabra y llamarles al islam con gentileza.
Y Asmā’ bint Abī Bakr al-Ṣiddīq dijo al Profeta —sobre él la oración y la paz—, cuando llegó a ella su tía materna —y se dijo: su madre de lactancia—, y dijo:
«¡Oh Mensajero de Dios! Mi madre ha venido a mí y está راغبة; ¿debo mantener el vínculo con ella?»
Dijo:
«(Sí)».
Y sobre «راغبة» se dijo que su sentido es: «apartada del islam».
Dijo Ibn ‘Aṭiyya: «Lo que a mí me parece más probable es que راغبة significa “deseosa del vínculo”, y no habría venido a Asmā’ de no ser por su necesidad». Y la madre de Asmā’ es Qutayla bint ‘Abd al-‘Uzzā ibn ‘Abd Asad. Y la madre de ‘Ā’isha y de ‘Abd al-Raḥmān es Umm Rūmān, de antigua adhesión al islam.
La octava—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y sigue el camino de quien se vuelve a Mí».
Es una exhortación para todo el mundo, como si el destinatario del mandato fuese el ser humano. Y «se vuelve» (anāba) significa: inclinarse y retornar a la cosa; y este es el camino de los profetas y de los justos. Al-Naqqāsh transmitió que el destinatario del mandato era Sa‘d, y quien «se volvió» era Abū Bakr; y dijo: «Cuando Abū Bakr abrazó el islam, vinieron a él Sa‘d, ‘Abd al-Raḥmān ibn ‘Awf, ‘Uthmān, Ṭalḥa, Sa‘īd y al-Zubayr, y dijeron: “¿Has creído?”. Dijo: “Sí”. Entonces descendió acerca de él: “¿Acaso quien es devoto en las horas de la noche, postrado y en pie, temiendo la Otra Vida y esperando la misericordia de su Señor…?”» [al-Zumar: 9]. Y cuando los seis la oyeron, creyeron; y Dios —Exaltado sea— hizo descender acerca de ellos: «Y quienes se apartan del ṭāghūt para no adorarlo y se vuelven a Dios, para ellos hay la buena nueva» [12584] hasta Su dicho: «Esos son a quienes Dios ha guiado» [al-Zumar: 17–18].
Se dijo: quien «se volvió» fue el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Y dijo Ibn ‘Abbās: «Cuando Sa‘d abrazó el islam, abrazaron el islam con él sus dos hermanos, ‘Āmir y ‘Uwaymir, y no quedó entre ellos ningún idólatra salvo ‘Utba». Luego —Exaltado sea— amenazó con la resurrección de quienes están en las tumbas y el retorno a Él para la retribución y para hacer comparecer por las obras pequeñas y las grandes.
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Notas y Referencias
[12584] Véase t. 15, p. 237 y ss.; y p. 243 y ss.