La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:77] Quienes vendieron por vil precio el compromiso que tomaron con Dios y faltaron a sus juramentos, no tendrán recompensa en la otra vida. Dios no les dirigirá la palabra ni los mirará ni los purificará el Día de la Resurrección, y tendrán un castigo doloroso.
Tafsir de Al-Qurtubi
{إِنَّ ٱلَّذِينَ يَشۡتَرُونَ بِعَهۡدِ ٱللَّهِ وَأَيۡمَٰنِهِمۡ ثَمَنٗا قَلِيلًا أُوْلَـٰٓئِكَ لَا خَلَٰقَ لَهُمۡ فِي ٱلۡأٓخِرَةِ وَلَا يُكَلِّمُهُمُ ٱللَّهُ وَلَا يَنظُرُ إِلَيۡهِمۡ يَوۡمَ ٱلۡقِيَٰمَةِ وَلَا يُزَكِّيهِمۡ وَلَهُمۡ عَذَابٌ أَلِيمٞ} (77)
En ella hay dos cuestiones:
La primera:
Los imames transmitieron de al-Ash‘ath ibn Qays, quien dijo: Había entre un hombre de los judíos y yo una tierra; él me la negó, y lo llevé ante el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me dijo:
(¿Tienes alguna prueba?)
Dije: No.
Dijo al judío:
(Jura.)
Dije: Entonces jurará y se llevará mi hacienda.
Entonces Allah —Exaltado sea— hizo descender:
«{إِنَّ ٱلَّذِينَ يَشۡتَرُونَ بِعَهۡدِ ٱللَّهِ وَأَيۡمَٰنِهِمۡ ثَمَنٗا قَلِيلًا}»
hasta el final de la aleya.
Y los imames transmitieron también de Abū Umāma que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
(Quien usurpe el derecho de un musulmán mediante su juramento, Allah le habrá hecho obligatoria el Fuego y le habrá vedado el Paraíso.)
Entonces un hombre le dijo:
¿Aunque sea algo insignificante, oh Mensajero de Allah?
Dijo:
(Aunque sea una varita de arāk.)
[3176] Ya ha precedido en «al-Baqara» el sentido de:
«no les hablará Allah, ni los mirará el Día de la Resurrección, ni los purificará»
[3177]
La segunda:
Esta aleya y los hadices indican que la sentencia del juez no hace lícito el bien en lo oculto por el mero fallo externo, cuando el favorecido por la sentencia conoce su invalidez. Y los imames transmitieron de Umm Salama, quien dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
(En verdad, vosotros litigáis ante mí, y yo no soy sino un ser humano; quizá alguno de vosotros sea más elocuente en su argumento que otro. Yo sólo juzgo entre vosotros conforme a lo que oigo de vosotros. Así pues, a quien yo haya fallado en favor suyo algo del derecho de su hermano, que no lo tome, pues no hago sino cortarle un trozo del Fuego, con el que vendrá el Día de la Resurrección.)
Esto no es objeto de discrepancia entre los imames
[3178]
Quien contradijo fue Abū Hanīfa, y exageró, diciendo: que el fallo del juez, basado en un testimonio falso, hace lícito el acceso carnal para quien le era ilícito; como ya se mencionó en «al-Baqara»
[3179]
Y sostuvo que si dos testigos mendaces testifican contra un hombre el divorcio de su esposa, y el juez sentencia conforme a su testimonio, entonces su acceso carnal se vuelve lícito para quien se case con ella, aun cuando sepa que el litigio es inválido. Se le censuró severamente por apartarse de este hadiz auténtico y explícito; y porque preservó los bienes y no vio lícito apropiárselos mediante sentencias corruptas, pero no preservó los órganos sexuales de ello, siendo éstos más merecedores de cautela y preservación. Y vendrá la refutación de su dicho en la aleya del li‘ān
[3180] si Allah —Exaltado sea— quiere.
[3176]
:- El arāk es un árbol de los cítricos; se usa como siwāk con sus ramitas; su singular es arāka.
[3177]
:- T. 2, p. 234.
[3178]
:- En D: «entre la comunidad».
[3179]
:- Véase la tercera cuestión, t. 2, p. 338.
[3180]
:- Véase t. 12, p. 182.