La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:66] Ustedes discuten sobre los asuntos de los que tienen conocimiento, aun teniendo la revelación. Pero ahora discuten sobre lo que no conocen siquiera. Dios sabe y ustedes no.
Tafsir de Al-Qurtubi
{هَـٰٓأَنتُمۡ هَـٰٓؤُلَآءِ حَٰجَجۡتُمۡ فِيمَا لَكُم بِهِۦ عِلۡمٞ فَلِمَ تُحَآجُّونَ فِيمَا لَيۡسَ لَكُم بِهِۦ عِلۡمٞۚ وَٱللَّهُ يَعۡلَمُ وَأَنتُمۡ لَا تَعۡلَمُونَ} (66)
En ella hay dos cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«{هَـٰٓأَنتُمۡ هَـٰٓؤُلَآءِ حَٰجَجۡتُمۡ}»
esto es, acerca del asunto de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—; pues ellos lo conocían por lo que hallaban de su descripción en su Libro, y disputaron sobre ello con falsedad.
«{فَلِمَ تُحَآجُّونَ فِيمَا لَيۡسَ لَكُم بِهِۦ عِلۡمٞ}»
esto es, su pretensión respecto de Ibrāhīm, de que era judío o cristiano. Y el origen de «{هَـٰٓأَنتُمۡ}» es «أأنتم», y se sustituyó la primera hamza por una hā’, por ser su “hermana”; según Abū ʿAmr ibn al-ʿAlā’ y al-Aḫfaš.
Dijo al-Naḥḥās:
Y esta es una opinión buena. Y Qunbul, de Ibn Kaṯīr, leyó:
«هأنتم»
como «هعنتم». Y lo más correcto que ello es que la hā’ sea sustituto de una hamza, de modo que su origen sea «أأنتم». Y es posible que «ها» sea partícula de llamada de atención que entró sobre «أنتم», y se omitió el alif por el frecuente uso. Y en «{هَـٰٓؤُلَآءِ}» hay dos modalidades: con alargamiento y con acortamiento; y entre los árabes hay quien la acorta.
Y Abū Ḥātim recitó:
Por tu vida, ciertamente nosotros y los aliados, estos *** estamos en una prueba cuyas uñas no han sido recortadas
Y «{هَـٰٓؤُلَآءِ}» aquí está en lugar de vocativo, es decir: “¡oh, estos!”. Y es posible que «{هَـٰٓؤُلَآءِ}» sea el predicado de «أنتم», a condición de que «أولاء» tenga el sentido de “los que”, y lo que sigue sea su oración de relativo. Y es posible que el predicado de «أنتم» sea «{حَٰجَجۡتُمۡ}». Esto ya ha precedido en «al-Baqara» [3149] Y alabado sea Dios.
La segunda:
En la aleya hay prueba de la prohibición de la disputa para quien no tiene conocimiento, y de la restricción para quien no posee verificación; pues —Glorificado sea— dijo:
«{هَـٰٓأَنتُمۡ هَـٰٓؤُلَآءِ حَٰجَجۡتُمۡ فِيمَا لَكُم بِهِۦ عِلۡمٞ فَلِمَ تُحَآجُّونَ فِيمَا لَيۡسَ لَكُم بِهِۦ عِلۡمٞ}».
Y ha llegado la orden de debatir para quien sabe y está cierto, pues —Exaltado sea— dijo:
«{وَجَٰدِلۡهُم بِٱلَّتِي هِيَ أَحۡسَنُ}» [3150][al-Naḥl: 125].
Y se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que se le presentó un hombre que negaba a su hijo, y dijo:
¡Oh Mensajero de Dios! Mi mujer ha dado a luz un muchacho negro.
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
(¿Tienes camellos?)
Dijo: Sí.
Dijo:
(¿De qué colores son?)
Dijo: Rojos.
Dijo:
(¿Hay entre ellos alguno “awraq” [3151]?)
Dijo: Sí.
Dijo:
(¿De dónde viene eso?)
Dijo: Quizá una vena (ʿirq) lo haya atraído.
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
(Y este muchacho, quizá una vena lo haya atraído).
Y esto es la realidad de la argumentación y su culminación en la clarificación de la inferencia por parte del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.
[3149]
[3150]
[3151]