La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:39] Entonces los ángeles lo llamaron cuando oraba en el templo diciendo: "Dios te anuncia el nacimiento de Juan, quien corroborará la Palabra de Dios, será noble, casto y un Profeta virtuoso".
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَنَادَتۡهُ ٱلۡمَلَـٰٓئِكَةُ وَهُوَ قَآئِمٞ يُصَلِّي فِي ٱلۡمِحۡرَابِ أَنَّ ٱللَّهَ يُبَشِّرُكَ بِيَحۡيَىٰ مُصَدِّقَۢا بِكَلِمَةٖ مِّنَ ٱللَّهِ وَسَيِّدٗا وَحَصُورٗا وَنَبِيّٗا مِّنَ ٱلصَّـٰلِحِينَ} (39)
Palabras del Altísimo:
«Entonces los ángeles le llamaron».
Hamza y al-Kisā’ī leyeron «فَنَادَاهُ» con alif, en masculino, y la inclinan (imāla), porque su origen es la yā’, y porque es la cuarta (letra). Con alif es también la lectura de Ibn ‘Abbās e Ibn Mas‘ūd, y es la opción preferida de Abū ‘Ubayd.
Se transmitió de Jarīr, de Mugīra, de Ibrāhīm, que dijo: ‘Abd Allāh solía mencionar «los ángeles» en todo el Corán.
Dijo Abū ‘Ubayd: pensamos que eligió eso por oposición a los idólatras, pues ellos dijeron: los ángeles son hijas de Dios.
Dijo al-Naḥḥās: este argumento no produce nada; porque los árabes dicen: «dijeron los hombres» y «dijeron los hombres», y lo mismo con las mujeres. ¿Y cómo se les va a argumentar con el Corán? Y si fuese lícito argumentarles con el Corán por esto, sería lícito que ellos argumentasen con Su palabra, Altísimo: «Y cuando dijeron los ángeles». Pero la prueba contra ellos está en Su palabra, Poderoso y Majestuoso: «¿Acaso presenciaron su creación?» [3047][az-Zujruf: 19], es decir: no la presenciaron; ¿cómo, entonces, dicen que son hembras? Se sabe que esto es conjetura y pasión. En cuanto a «فَنَادَاهُ», es válido por tratar el plural como masculino; y «فَنَادَتْهُ», por tratar el colectivo como femenino.
Dijo Makkī: «los ángeles» son de los que poseen entendimiento en el plural fracto, y, sin embargo, en el femenino se los trató como a lo que no posee entendimiento; dices: «ella, los hombres», «ella, los troncos», «ella, los camellos», y «dijeron los beduinos». Y refuerza esto Su palabra: «Y cuando dijeron los ángeles». Y lo mencionó en otro lugar diciendo: «y los ángeles, extendiendo sus manos» [3048][al-An‘ām: 93]; y esto es consenso. Y dijo, Altísimo: «y los ángeles entran a ellos por toda puerta» [3049][ar-Ra‘d: 23]. Así, feminizar este plural o masculinizarlo es igualmente correcto.
Dijo as-Suddī: quien lo llamó fue Gabriel solo; y así está en la lectura de Ibn Mas‘ūd. Y en la Revelación: «hace descender a los ángeles con el Espíritu, por Su mandato» [3050], es decir, Gabriel; y el Espíritu es la revelación. Y en árabe es posible informar de uno con la forma del plural. Y en la Revelación: «aquellos a quienes la gente les dijo» [3051][Āl ‘Imrān: 173], es decir, Nu‘aym ibn Mas‘ūd, como se expondrá.
Y se dijo: lo llamaron todos los ángeles, y esto es lo más evidente; es decir, el llamamiento procedió de su parte.
Palabras del Altísimo:
«mientras él estaba en pie, orando en el miḥrāb: que Dios te anuncia…».
«mientras él estaba en pie»: es un inicio (mubtada’) y su predicado (jabar). «orando» está en posición de nominativo; y si quieres, puede estar en acusativo como circunstancial (ḥāl) del pronombre implícito.
«que Dios»: es decir, «con que Dios». Hamza y al-Kisā’ī leyeron «إِنَّ» [3052], es decir: «dijeron: en verdad Dios…», de modo que el llamamiento tiene el sentido de ‘decir’.
«te anuncia»: con geminación (tashdīd), es la lectura de la gente de Medina. Y Hamza leyó «يَبْشُرُكَ» sin geminación; y así también Ḥumayd ibn Qays al-Makkī, salvo que él quebró la šīn, puso ḍamma en la yā’ y aligeró la bā’.
Dijo al-Ajfaš: son tres hablas con un mismo significado.
La prueba de la primera —que es la lectura de la mayoría— es que lo que hay en el Corán de esto, ya sea verbo en pasado o imperativo, viene con intensificación, como Su palabra, Altísimo: «Así pues, anuncia a Mis siervos» [3053][az-Zumar: 17]; «anúnciale un perdón» [Yā Sīn: 11]; «y le anunciamos a ella a Isaac» [3054][Hūd: 71]; «dijeron: te anunciamos la verdad» [3055][al-Ḥiŷr: 55].
En cuanto a la segunda —que es la lectura de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd— procede de بَشَرَ يَبْشُرُ, y es lengua de Tihāma; y de ello es el dicho del poeta:
Anuncié a mi familia, cuando vi un escrito *** que te llegó de al-Ḥaŷŷāŷ, recitándose su carta.
Y dijo otro [3057]:
Y cuando veas a los que se abalanzan [3058] hacia la dádiva *** con manos polvorientas en un paraje estéril,
ayúdales y alégrate con aquello con que se alegraron *** y si ellos descienden a estrechez, desciende tú.
Y en cuanto a la tercera, procede de أَبْشَرَ يُبْشِرُ إِبْشَارًا. Dijo:
Oh madre de ‘Amr, alégrate con la buena nueva *** muerte veloz y langosta que no se aparta.
[3059]
Palabras del Altísimo:
«con Yaḥyā».
Su nombre en el Libro primero era Ḥayā. Y el nombre de Sara, esposa de Abraham —sobre él la paz—, era Sāra, y su interpretación en árabe es: ‘no da a luz’; cuando se le anunció a Isaac se le dijo: Sāra; así la nombró Gabriel —sobre él la paz—. Ella dijo: «¡Oh Abraham! ¿por qué se ha disminuido una letra de mi nombre?» Abraham —sobre ambos la paz— lo mencionó a Gabriel, y él dijo: «Esa letra se ha añadido al nombre de un hijo suyo, de los mejores profetas: su nombre es Ḥayyī, y fue llamado Yaḥyā». Lo mencionó an-Naqqāš.
Dijo Qatāda: fue llamado Yaḥyā porque Dios, Altísimo, le dio vida mediante la fe y la profecía.
Y algunos dijeron: fue llamado así porque Dios, Altísimo, dio vida a la gente por medio de él, mediante la guía.
Dijo Muqātil: su nombre se derivó del Nombre de Dios, Altísimo, al-Ḥayy, y por eso fue llamado Yaḥyā.
Y se dijo: porque por él dio vida al vientre de su madre.
Palabras del Altísimo:
«confirmando una Palabra de Dios».
Es decir, Jesús, según la mayoría de los exegetas. Y Jesús fue llamado «Palabra» porque fue por la Palabra de Dios, Altísimo, que es «Sé», y fue, sin padre. Abū as-Sammāl al-‘Adawī leyó «بِكِلْمة» con la kāf quebrada y la lām en sukūn en todo el Corán; y es una lengua elocuente, como كِتْف y فِخْذ.
Y se dijo: fue llamado «Palabra» porque la gente se guía por él como se guía por la Palabra de Dios, Altísimo.
Dijo Abū ‘Ubayd: el sentido de «con una Palabra de Dios» es: con un Libro de Dios.
Dijo: los árabes dicen: «recítame una palabra», es decir, un poema; como se transmitió que al-Ḥuwaydira [3060] fue mencionado ante Ḥassān, y dijo: «¡Que Dios maldiga su palabra!», es decir, su poema.
Y se han dicho otras opiniones. Pero la primera es la más conocida, y es la que sostiene la mayoría de los sabios.
Y Yaḥyā fue el primero en creer en Jesús —sobre ambos la paz— y en confirmarlo. Yaḥyā era mayor que Jesús por tres años, y se dice por seis meses. Eran primos maternos. Cuando Zacarías oyó su testimonio, se levantó hacia Jesús y lo estrechó contra sí, estando él en sus pañales.
Aṭ-Ṭabarī mencionó que cuando María quedó encinta de Jesús, su hermana también quedó encinta de Yaḥyā. Su hermana vino a visitarla y dijo: «¡Oh María! ¿te has dado cuenta de que estoy encinta?» María le dijo: «¿y tú te has dado cuenta de que yo estoy encinta?» Ella le dijo: «Siento que lo que hay en mi vientre se postra ante lo que hay en tu vientre». Y ello porque se transmitió que percibió que su feto inclinaba la cabeza hacia el vientre de María.
Dijo as-Suddī: por eso es Su palabra: «confirmando una Palabra de Dios».
«confirmando»: está en acusativo como circunstancial (ḥāl).
«y un señor»: el señor es quien gobierna a su gente y cuya palabra es acatada. Su origen es سَيْوِد; se dice: «fulano es más señor que fulano», en el patrón أفعل de la señoría. En ello hay indicio de la licitud de llamar a una persona «señor», como es lícito llamarla «noble» o «generoso».
Asimismo se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo a Banū Qurayẓa: «Levantaos ante vuestro señor».
Y en al-Bujārī y Muslim consta que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo acerca de al-Ḥasan: «Este hijo mío es un señor; y quizá Dios reconcilie por medio de él a dos grandes facciones de los musulmanes». Y así fue: cuando ‘Alī —Dios esté complacido con él— fue asesinado, más de cuarenta mil le prestaron juramento, y muchos de los que se habían apartado de su padre y de los que habían quebrantado su juramento. Permaneció unos siete meses como califa en Irak y más allá, en Jurasán. Luego marchó hacia Mu‘āwiya con la gente del Ḥiŷāz y de Irak, y Mu‘āwiya marchó hacia él con la gente de Siria. Cuando ambos ejércitos se avistaron en un lugar llamado «Maskin», en la tierra del Sawād, en la región de al-Anbār, al-Ḥasan detestó el combate, sabiendo que ninguna de las dos facciones vencería sin que pereciera la mayor parte de la otra, y perecerían los musulmanes. Así, entregó el mando a Mu‘āwiya con condiciones que le impuso, entre ellas: que el mando fuese para él después de Mu‘āwiya. Mu‘āwiya se comprometió a todo ello, y se verificó la palabra del Profeta —sobre él la paz—: «Este hijo mío es un señor». Y no hay más señor que aquel a quien Dios, Altísimo, y Su Mensajero han hecho señor.
Dijo Qatāda sobre Su palabra, Altísimo: «y un señor»: en el conocimiento y la adoración.
Ibn Ŷubayr y aḍ-Ḍaḥḥāk: en el conocimiento y la piedad.
Muŷāhid: el señor es el noble generoso.
Ibn Zayd: aquel a quien no vence la ira.
Dijo az-Zaŷŷāŷ: el señor es quien supera a sus pares en toda clase de bien. Esto es abarcador.
Dijo al-Kisā’ī: «señor» se dice del macho cabrío viejo. Y en el ḥadiz: «un cordero de dos dientes es mejor que el “señor” de las cabras».
Dijo:
Le es igual una oveja de un año que se le acerca *** para degollarla al huésped, o una oveja “señor”.
Su palabra:
«y casto (ḥaṣūr)».
Su origen es al-ḥaṣr, que es el encierro. «ḥaṣaranī» y «aḥṣaranī» se dicen cuando algo me retiene.
Dijo Ibn Mayyāda:
No es que Laylā me haya abandonado por haberse alejado *** de ti, ni que me hayan retenido ocupaciones.
Y una camella ḥaṣūr: de uretra estrecha. Y ḥaṣūr es quien no se acerca a las mujeres, como si se abstuviera de ellas; del mismo modo que se dice: hombre ḥaṣūr y ḥaṣīr cuando retiene su dádiva y no saca lo que sacan los bebedores.
Se dice: bebió la gente y fulano «ḥaṣara عليهم», es decir, fue avaro, según Abū ‘Amr.
Dijo al-Ajṭal:
Y un bebedor que gana, con la copa, me hizo compañía *** no siendo ḥaṣūr, ni en ella un pendenciero.
[3061]
Y en la Revelación: «e hicimos del Infierno para los incrédulos un encierro» [3062][al-Isrā’: 8], es decir, una prisión. Y «al-ḥaṣīr» es el rey, porque está velado.
Dijo Labīd:
Y magnates [3063] de cuellos robustos, como si fueran *** genios, en pie junto a la puerta del rey velado.
Así, Yaḥyā —sobre él la paz— es ḥaṣūr: فعول con sentido de مفعول; no se acerca a las mujeres, como si estuviera impedido de lo que hay en los varones, según Ibn Mas‘ūd y otros. Y فعول con sentido de مفعول es frecuente en la lengua; de ello es ḥalūb con el sentido de ‘ordeñada’. Dijo el poeta:
En ella hay cuarenta y dos ordeñadas *** negras como las plumas del cuervo muy negro.
[3064]
Y dijo también Ibn Mas‘ūd, e Ibn ‘Abbās, e Ibn Ŷubayr, y Qatāda, y ‘Aṭā’, y Abū aš-Ša‘thā’, y al-Ḥasan, y as-Suddī, e Ibn Zayd: es quien se abstiene de las mujeres y no se les acerca pese a tener capacidad. Esta es la opinión más correcta [3065] por dos razones: una, que es elogio y alabanza para él, y la alabanza suele ser por un acto adquirido, no por una disposición innata. La segunda, que فعول en la lengua es de las fórmulas del agente, como dijo [3066]:
Golpeador con el filo de la espada las patas de sus cebadas *** cuando carecen de provisión: tú eres el que sacrifica.
El sentido es que se contiene a sí mismo de los deseos. Quizá esa era su ley; en cuanto a nuestra ley, es el matrimonio, como ya se ha mencionado.
Y se dijo: ḥaṣūr es el impotente (‘innīn) que no tiene miembro con el que pueda consumar el matrimonio ni eyacula; según Ibn ‘Abbās también, Sa‘īd ibn al-Musayyab y aḍ-Ḍaḥḥāk.
Abū Ṣāliḥ روایتó de Abū Hurayra, que dijo: oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Todo hijo de Adán se encontrará con Dios con un pecado que cometió; Él lo castigará por ello si quiere o tendrá misericordia de él, excepto Yaḥyā ibn Zakarīyā, pues fue un señor, casto y profeta de los justos». Luego el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— señaló con su mano hacia una paja [3067] del suelo, la tomó y dijo: «Su miembro era así [3068], como esta paja».
Y se dijo: su sentido es el que se retiene a sí mismo de las desobediencias a Dios, Poderoso y Majestuoso.
«y profeta de los justos». Dijo az-Zaŷŷāŷ: el justo es quien cumple con Dios lo que Él le ha impuesto, y con la gente sus derechos.
Notas y Referencias
[3046] - Adición tomada de I‘rāb al-Qur’ān de al-Naḥḥās.
[3047] - Véase t. 16, p. 73.
[3048] - Véase t. 7, p. 39.
[3049] - Véase t. 9, p. 312.
[3050] - Véase t. 10, p. 67.
[3051] - Véase p. 279 de este tomo.
[3052] - Así en el original y en I‘rāb al-Qur’ān de al-Naḥḥās; pero en al-Baḥr y en Gharā’ib al-Qur’ān de an-Nīsābūrī y en Ibn ‘Aṭiyya: Ibn ‘Āmir y Ḥamza leyeron «إِنَّ الله» con hamza quebrada, y los demás con hamza abierta.
[3053] - Véase t. 15, p. 243; y p. 11 y p. 112. En la mayoría de los manuscritos: «عبادي» con yā’, que es la grafía de Warsh en los muṣḥaf del Magreb.
[3054] - Véase t. 9, p. 69.
[3055] - Véase t. 10, p. 35.
[3056] - Así en los manuscritos y en al-Baġawī. Pero en al-Baḥr y en Ibn ‘Aṭiyya: «Y en la lectura de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd: “يبشرك” con ḍamma en la yā’ y aligeramiento de la šīn quebrada, de “أبشر”; y así leyó en todo el Corán».
[3057] - Es ‘Aṭiyya ibn Zayd; e Ibn Barrī dijo que es de ‘Abd al-Qays ibn Jafāf al-Burŷumī. (Según Lisān al-‘Arab).
[3058] - Dijo Abū ‘Ubayda: se dice de una persona cuando mira algo, le agrada y lo desea, lo toma, se apresura hacia ello y se alegra: «بهش إليه».
[3059] - «Langosta ‘āẓila y ‘aẓlā»: que no se aparta. En Lisān al-‘Arab: «Quiso decir: “oh madre de ‘Āmir”, pero el verso no le cuadró y dijo: “oh madre de ‘Amr”. Y “Umm ‘Āmir” es el sobrenombre de la hiena; y entre sus dichos a la hiena: “alégrate con langosta que no se aparta”; y cuántos hombres muertos».
[3060] - Al-Ḥuwaydira es el diminutivo de al-Ḥādira, sobrenombre que prevaleció sobre él; su nombre es Quṭba ibn Muḥṣin ibn Ŷarwal. Y se refiere a Ḥassān ibn Thābit —Dios esté complacido con él— y a su poema cuyo inicio es: بكرت سمية غدونا فتمتعي *** وغدت غدوّ مفارق لم يربع. (Véase al-Mufaḍḍaliyyāt, p. 48, ed. Europa; y Kitāb al-Aġānī, t. 3, p. 270, ed. Dār al-Kutub al-Miṣriyya).
[3061] - «Sawwār»: pendenciero y asaltante. También se ha transmitido «سآر» con el patrón de «سعار», es decir, que no deja en el recipiente un resto (su’r), sino que lo apura todo.
[3062] - Véase t. 10, p. 224.
[3063] - «Al-qamāqim» entre los hombres: el señor de mucho bien y amplio mérito. Y «al-qamāqim» es también el número grande.
[3064] - El verso es de ‘Antara al-‘Absī en su Mu‘allaqa. «Al-jawāfī»: las últimas plumas del ala, del lado del lomo.
[3065] - Así en D. Digo: esto es lo que corresponde a la impecabilidad profética.
[3066] - El verso es de Abū Ṭālib ibn ‘Abd al-Muṭṭalib. Elogia a un hombre por su generosidad y dice: golpea con su espada las patas de las camellas cebadas para los huéspedes cuando carecen de provisión y no encuentran un corcel por la dureza del tiempo y su escasez; y cuando querían degollar la camella, golpeaban su pata con la espada: caía y luego la degollaban. (Según Šarḥ aš-Šawāhid).
[3067] - «Al-qaḏāh»: lo que cae en el ojo, el agua o la bebida, como polvo, paja, suciedad u otra cosa.
[3068] - De D.