La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:178] Que no piensen los que niegan la verdad que la tolerancia de permitirles seguir con vida significa un bien para ellos. Por el contrario, es para que aumenten sus pecados y luego sufran un castigo humillante.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَلَا يَحۡسَبَنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُوٓاْ أَنَّمَا نُمۡلِي لَهُمۡ خَيۡرٞ لِّأَنفُسِهِمۡۚ إِنَّمَا نُمۡلِي لَهُمۡ لِيَزۡدَادُوٓاْ إِثۡمٗاۖ وَلَهُمۡ عَذَابٞ مُّهِينٞ} (178)
Su dicho, Altísimo sea:
«Y no piensen quienes han renegado que el que les concedamos prórroga sea un bien para ellos mismos».
La prórroga (al-imlā’) es la prolongación de la vida y la holgura en el sustento.
El sentido es: que no piensen esos —los que amedrentan a los musulmanes—, pues Dios es capaz de aniquilarlos; y sólo les prolonga la vida para que obren con desobediencias, no porque ello sea un bien para ellos.
Y se dice: «que el que les concedamos prórroga», por lo que les aconteció de victoria el día de Uhud, no fue un bien para ellos mismos; antes bien, fue para que aumentaran en castigo.
Y se transmitió de Ibn Mas‘ūd que dijo: no hay nadie, piadoso o libertino, sino que la muerte es mejor para él; porque si es piadoso, Dios —Altísimo sea— ha dicho: «Y lo que hay junto a Dios es mejor para los justos» [3727][Āl ‘Imrān: 198]; y si es libertino, Dios ha dicho. E Ibn ‘Āmir y ‘Āṣim recitaron: «لا يحسبن» con yā’ y con la sīn en fatḥa. Y Ḥamza recitó: con tā’ y con la sīn en fatḥa. Y los demás: con yā’ y con la sīn en kasra. Quien recita con yā’, entonces «quienes» son los agentes: es decir, que no piensen los incrédulos. Y «que el que les concedamos prórroga sea un bien para ellos mismos» suple el lugar de los dos objetos. Y «mā» tiene el sentido de «el que», y el referente (al-‘ā’id) está elidido; y «bien» es el predicado de «anna». Y es posible estimar «mā» y el verbo como un masdar; y la estimación sería: y no piensen quienes han renegado que nuestra prórroga para ellos sea un bien para ellos mismos. Y quien recita con tā’, el verbo se dirige al interpelado, y éste es Muḥammad —Dios le bendiga y le dé paz—. Y «quienes» está en acusativo como primer objeto de «taḥsab». Y «anna» y lo que sigue es badal de «quienes», y ello suple el lugar de los dos objetos, del mismo modo que lo suple aunque no fuese badal. Y no es válido que «anna» y lo que sigue sea el segundo objeto de «taḥsab»; porque el segundo objeto en este capítulo es el primero en el sentido, ya que ḥasiba y sus afines entran sobre el mubtada’ y el ḫabar; de modo que la estimación sería: y no pienses que el que les concedamos prórroga sea un bien. Ésta es la opinión de az-Zaǧǧāǧ.
Y dijo Abū ‘Alī: si esto fuese correcto, habría dicho «خيرا» en acusativo; porque «anna» pasa a ser badal de «quienes han renegado», como si dijera: no pienses que la prórroga de quienes han renegado sea un bien; así, su dicho «خيرا» sería el segundo objeto de ḥasiba. Por tanto, no es lícito que se recite «لا تحسبن» con tā’ salvo que se ponga en kasra la «إن» de «أنما» y se ponga «خيرا» en acusativo; y no se ha transmitido eso de Ḥamza. Y la recitación de Ḥamza es con tā’; por consiguiente, esta recitación no sería válida, entonces.
Dijeron al-Farrā’ y al-Kisā’ī: la recitación de Ḥamza es admisible por repetición; su estimación es: y no pienses a quienes han renegado; y no pienses que el que les concedamos prórroga sea un bien. Así, «أن» suple el lugar de los dos objetos del segundo «taḥsab», y ella y lo que rige es el segundo objeto del primer «taḥsab».
Dijo al-Qušayrī: esto está cerca de lo que mencionó az-Zaǧǧāǧ al pretender el badal, y la recitación es correcta. Así, el propósito de Abū ‘Alī es tachar de error a az-Zaǧǧāǧ.
Dijo an-Naḥḥās: y Abū Ḥātim sostuvo que la recitación de Ḥamza con tā’ aquí, y su dicho: «ولا يحسبن الذين يبخلون» [Āl ‘Imrān: 180], es laḥn que no es lícito. Y le siguió en ello un grupo.
Dije: esto no es nada, por lo ya expuesto acerca del i‘rāb, y por la corrección de la recitación y su firmeza por transmisión. Y Yaḥyà ibn Waṯṯāb recitó: «إنما نملي لهم» con la kasra de «إن» en ambos casos.
Dijo Abū Ǧa‘far: la recitación de Yaḥyà es buena; como dices: «ḥasibtu ‘Amran abūhu Ḫālid». Dijo Abū Ḥātim: y oí a al-Aḫfaš mencionar que la kasra de «إن» se aduce como prueba para la gente del Qadar, porque él era de ellos. Y lo interpreta según anteposición y posposición: «ولا يحسبن الذين كفروا إنما نملي لهم ليزدادوا إثما إنما نملي لهم خير لأنفسهم».
Dijo: y vi en un muṣḥaf en la mezquita al-ǧāmi‘ que habían añadido una letra, y pasó a ser: «إنما نملي لهم إيمانا». Entonces Ya‘qūb, el recitador, lo miró y se le hizo patente el laḥn, y lo raspó. Y la aleya es un texto explícito en la invalidación de la doctrina de los qadaríes; pues informó que les prolonga la vida para que aumenten en incredulidad mediante la práctica de las desobediencias y la sucesión de sus semejantes sobre el corazón, como ya se expuso en su contrario, que es la fe.
Y de Ibn ‘Abbās: dijo: no hay nadie, piadoso o libertino, sino que la muerte es mejor para él; luego recitó: «إنما نملي لهم ليزدادوا لهم إثما» y recitó: «وما عند الله خير للأبرار». Lo transmitió Razīn.
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:- Véase la p. 322 de esta parte.
Notas y Referencias
[3727] - Véase la p. 322 de esta parte.