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La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 14

Versículo (Español)

[3:14] Se encuentra en el corazón de las personas la inclinación por los placeres: las mujeres, los hijos, la acumulación de riquezas en oro y plata, los caballos de raza, los ganados y los campos de cultivo. Ese es el breve goce de esta vida, pero lo más hermoso se encuentra junto a Dios.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Se ha engalanado para la gente el amor de los deseos: de las mujeres, de los hijos, de los quintales quintuplicados de oro y plata, de los caballos marcados, del ganado y de los sembrados. Eso es disfrute de la vida mundanal; pero Allah, junto a Él, está la bella morada de retorno.} (14) فيه إحدى عشرة مسألة :

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «Se ha engalanado para la gente». Zayyana procede de “engalanar/embellecer”, y la gente discrepó acerca de quién es el que engalana. Un grupo dijo: Allah es quien lo engalanó; y ello es lo aparente del dicho de ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Allah esté complacido con él—; lo mencionó al-Bujārī. Y en la Revelación: «Ciertamente, hemos hecho lo que hay sobre la tierra como adorno para ella» [2901][al-Kahf: 7]. Y cuando ʿUmar dijo: «¡Ahora, Señor nuestro, cuando la has engalanado para nosotros!», descendió: «Di: ¿He de informaros de algo mejor que eso?» [Āl ʿImrān: 15]. Y un grupo dijo: el que engalana es el Demonio; y ello es lo aparente del dicho de al-Ḥasan, pues dijo: «¿Quién la engalanó? Nadie la censura más severamente que su Creador». Así, el engalanamiento de Allah —Exaltado sea— no es sino por la creación y la disposición para el aprovechamiento, y por haber originado la constitución natural con inclinación hacia estas cosas. Y el engalanamiento del Demonio no es sino por la sugestión, el engaño y el embellecer el tomarlas por vías que no son las suyas. La aleya, según ambos enfoques, es un inicio de exhortación para toda la gente; y en su interior hay, además, una reprensión a los contemporáneos de Muḥammad —Allah le bendiga y le conceda paz—, de entre los judíos y otros. La mayoría leyó «زُيِّنَ» en voz pasiva, y elevó «حُبُّ». Y al-Ḍaḥḥāk y Muǧāhid leyeron «زَيَّنَ» en voz activa, y pusieron en acusativo «حُبَّ»; y se vocalizó la hāʾ de «الشهوات» para distinguir entre el sustantivo y el adjetivo. Al-šahawāt es plural de šahwa, y es conocida. Y un hombre es šahwān [2902] hacia una cosa; y una cosa es šahiyy, es decir, deseada. Seguir los deseos es reprobable, y obedecerlos es perdición. En el Ṣaḥīḥ de Muslim: «El Paraíso está cercado de cosas penosas, y el Fuego está cercado de deseos». Lo transmitió Anas del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—. La utilidad de esta comparación es que el Paraíso no se alcanza sino atravesando los desiertos de las cosas penosas y con paciencia ante ellas; y que del Fuego no se salva sino dejando los deseos y destetando el alma de ellos. Y se ha transmitido de él —Allah le bendiga y le conceda paz— que dijo: «El camino del Paraíso es áspero [2903] en una altura, y el camino del Fuego es llano en una llanura...», y es el sentido de su dicho: «El Paraíso está cercado de cosas penosas, y el Fuego está cercado de deseos». Es decir: el camino del Paraíso es de tránsito difícil, en el que hay lo más elevado de las colinas; y el camino del Fuego es fácil, sin aspereza ni escabrosidad. Y este es el sentido de su dicho: «llano en una llanura», y es con sīn no enfática.

La segunda: Su dicho —Exaltado sea—: «de las mujeres». Comenzó por ellas por la abundancia del anhelo de las almas hacia ellas; porque son las redes del Demonio y la tentación de los hombres. Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—: «No he dejado tras de mí una tentación más severa para los hombres que las mujeres». Lo sacaron al-Bujārī y Muslim. Así, la tentación de las mujeres es más severa que todas las cosas. Y se dice: en las mujeres hay dos tentaciones, y en los hijos hay una sola. En cuanto a las dos que hay en las mujeres: una de ellas es que conduce a cortar los lazos de parentesco, pues la mujer ordena a su marido que los corte con las madres y las hermanas. Y la segunda: se ve probado por reunir riqueza de lo lícito y lo ilícito. En cuanto a los hijos varones, la tentación en ellos es una: lo que se ve probado por reunir riqueza por causa de ellos. Y ʿAbd Allāh b. Masʿūd transmitió que dijo: Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—: «No alojéis a vuestras mujeres en las estancias altas ni les enseñéis la escritura». El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— los previno [2904]; porque en alojarlas en las estancias altas hay una mirada codiciosa hacia los hombres, y en ello no hay para ellas resguardo ni ocultamiento, pues pueden asomarse a los hombres y entonces sobreviene la tentación y la tribulación. Y porque fueron creadas del hombre: su preocupación está en el hombre; y en el hombre fue creada la concupiscencia y ella fue hecha morada para él; así, no es seguro que cada uno de los dos esté a salvo del otro. Y en enseñarles la escritura está este sentido de tentación, y aún más. Y en el libro al-Šihāb, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—: «Desnudad a las mujeres: permanecerán en los aposentos». Así, al hombre —si no puede ser paciente en estos tiempos— le incumbe buscar a la de religión, para que su religión quede a salvo. Dijo —Allah le bendiga y le conceda paz—: «Aférrate a la de religión: ¡que tus manos se cubran de polvo!» [2905] Lo sacó Muslim de Abū Hurayra. Y en las Sunan de Ibn Māǧa, de ʿAbd Allāh b. ʿUmar, dijo: Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—: «No os caséis con las mujeres por su belleza, pues quizá su belleza las lleve a la perdición; ni os caséis con ellas por sus riquezas, pues quizá sus riquezas las hagan tiranizar; sino casaos con ellas por la religión. Y una esclava negra, ḫarmāʾ [2906], de religión, es mejor».

La tercera: Su dicho —Exaltado sea—: «y los hijos varones». Está coordinado con lo anterior. Y el singular de al-banīn es ibn. Dijo Allah —Exaltado sea— informando de Noé: «Ciertamente, mi hijo es de mi familia» [2907] Y dices en diminutivo: «bunayy», como dijo Luqmān. Y en la tradición, que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo a al-Ašʿaṯ b. Qays: «¿Tienes de la hija de Ḥamza descendencia?» Dijo: «Sí; tengo de ella un muchacho, y desearía que por él tuviera yo una gran escudilla de comida con la que alimentara a lo que queda de los Banū Ǧabala». Entonces el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Si dices eso, ciertamente ellos son el fruto de los corazones y el frescor de los ojos; y, con todo, son sin duda causa de cobardía, de avaricia y de tristeza» [2908]

La cuarta: Su dicho —Exaltado sea—: «y los quintales». Al-qanāṭīr es plural de qinṭār, como dijo —Exaltado sea—: «y habéis dado a una de ellas un quintal» [2909][al-Nisāʾ: 20]. Y es el gran nudo de riqueza. Y se dijo: es nombre del patrón con el que se pesa, como el raṭl y el rubʿ. Y se dice de lo que alcanza ese peso: «esto es un qinṭār», es decir, equivale a un qinṭār. Y los árabes dicen: qanṭara el hombre, cuando su riqueza alcanza a ser pesada por quintales. Al-Zaǧǧāǧ dijo: qinṭār se toma de “anudar una cosa y apretarla”; los árabes dicen: qanṭartu la cosa cuando la aseguré; y de ahí se llamó qanṭara al puente por su solidez. Dijo Ṭarafa:

«Como el puente del romano, juró su Señor *** que será ceñido hasta que sea alzado con ladrillo cocido» [2910]

Y la qanṭara es lo anudado; como si el qinṭār fuera un nudo de riqueza. Los sabios discreparon en precisar su límite: cuánto es, según numerosos dichos. Se transmitió de Ubayy b. Kaʿb, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «El qinṭār es mil uqiyya y doscientas uqiyya». Y lo sostuvo Muʿāḏ b. Ǧabal, ʿAbd Allāh b. ʿUmar, Abū Hurayra y un grupo de sabios. Ibn ʿAṭiyya dijo: «Es el más correcto de los dichos; pero el qinṭār, según esto, varía según los países por la medida de la uqiyya». Y se dijo: doce mil uqiyya. Al-Bustī lo atribuyó en su Musnad ṣaḥīḥ de Abū Hurayra: que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «El qinṭār es doce mil uqiyya; la uqiyya es mejor que lo que hay entre el cielo y la tierra». Y Abū Hurayra sostuvo también este dicho. Y en el Musnad de Abū Muḥammad al-Dārimī, de Abū Saʿīd al-Ḫudrī, dijo: «Quien recite en una noche diez aleyas será inscrito entre los que recuerdan; y quien recite cien aleyas será inscrito entre los devotos; y quien recite quinientas aleyas hasta mil, amanecerá con un qinṭār de recompensa». Se dijo: «¿Y qué es el qinṭār?» Dijo: «El llenado de la piel de un toro de oro». Es mawqūf; y lo sostuvo Abū Naḍra al-ʿAbdī. Ibn Sīda mencionó que así es en siriaco. Y al-Naqqāš transmitió de Ibn al-Kalbī que así es en la lengua de los romanos. Ibn ʿAbbās, al-Ḍaḥḥāk y al-Ḥasan dijeron: mil doscientos miṯqāl de plata; y al-Ḥasan lo elevó. Y de Ibn ʿAbbās: doce mil dírhams de plata; y de oro, mil dinares: el precio de sangre del hombre musulmán; y se transmitió de al-Ḥasan y al-Ḍaḥḥāk. Saʿīd b. al-Musayyab dijo: ochenta mil. Qatāda: cien raṭl de oro, o ochenta mil dírhams de plata. Y Abū Ḥamza al-Ṯumālī [2911] dijo: el qinṭār en Ifrīqiya y al-Andalus es ocho mil miṯqāl de oro o plata. Al-Suddī: cuatro mil miṯqāl. Muǧāhid: setenta mil miṯqāl; y se transmitió de Ibn ʿUmar. Makkī refirió un dicho: que el qinṭār es cuarenta uqiyya de oro o plata; y lo dijo Ibn Sīda en al-Muḥkam, y dijo: «qinṭār en lengua bereber es mil miṯqāl». Al-Rabīʿ b. Anas dijo: el qinṭār es la riqueza abundante, unas partes sobre otras; y esto es lo conocido entre los árabes; y de ello su dicho: «y habéis dado a una de ellas un qinṭār», es decir, riqueza abundante. Y de ello el ḥadīṯ: «Ciertamente, Ṣafwān b. Umayya qanṭara en la ǧāhiliyya, y qanṭara su padre», es decir, llegó a tener un qinṭār de riqueza. Y de al-Ḥakam: es lo que hay entre el cielo y la tierra. Y discreparon sobre el sentido de «al-muqanṭara». Al-Ṭabarī y otros dijeron: su sentido es “multiplicada”; como si los qinṭār fueran tres y lo muqanṭara fuera nueve. Y se transmitió de al-Farrāʾ que dijo: qanāṭīr es plural de qinṭār, y muqanṭara es el plural del plural, de modo que serían nueve qinṭār. Al-Suddī: muqanṭara es lo acuñado hasta convertirse en dinares o dírhams. Makkī: muqanṭara es lo completado; y lo transmitió al-Harawī, como se dice: bidār mubaddara, y ālāf muʾallafa. Y algunos dijeron... Y por esto se llamó al edificio “qanṭara”, por la compactación de la construcción, unas partes sobre otras. Ibn Kaysān y al-Farrāʾ: muqanṭara no puede ser menos de nueve qinṭār. Y se dijo: muqanṭara es una indicación de la presencia de la riqueza y de que está preparada. Y en el Ṣaḥīḥ de al-Bustī, de ʿAbd Allāh b. ʿUmar, del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Quien se mantenga en pie con diez aleyas no será inscrito entre los negligentes; y quien se mantenga en pie con cien aleyas será inscrito entre los devotos; y quien se mantenga en pie con mil aleyas será inscrito entre los muqanṭirīn».

La quinta: Su dicho —Exaltado sea—: «de oro y plata». Al-ḏahab es femenino [2912]; se dice: hiya al-ḏahab al-ḥasana; su plural es ḏahāb [2913] y ḏuhūb. Y es posible que sea plural de ḏahba, y se pluraliza como al-aḏhāb. Y fulano se fue por un buen camino. Y al-ḏahab: es una medida para la gente del Yemen. Y un hombre es ḏahib cuando ve una mina de oro y queda atónito. Y la plata es conocida, y su plural es fiḍaḍ. Así, al-ḏahab se toma de al-ḏahāb (irse), y al-fiḍḍa se toma de infaḍḍa la cosa (dispersarse); de ello: faḍaḍtu al-qawm fa-infaḍḍū, es decir, los dispersé y se dispersaron. Y esta etimología sugiere su desaparición y falta de permanencia, como se observa en la existencia. Y de lo mejor que se dijo en este sentido es el dicho de alguno de ellos:

«El fuego es el final del dinar que has pronunciado *** y la preocupación es el final de este dírham que corre»

«Y el hombre, entre ambos, si es de piedad *** es un corazón atormentado entre la preocupación y el fuego»

La sexta: Su dicho —Exaltado sea—: «y los caballos». Al-ḫayl es femenino. Ibn Kaysān dijo: Se me transmitió de Abū ʿUbayda que dijo: el singular de al-ḫayl es ḫāʾil, como ṭāʾir y ṭayr, ḍāʾin y ḍayn; y se llamó así al caballo porque se pavonea en su andar. Y otros dijeron: es un nombre colectivo sin singular de su misma forma; su singular es faras, como al-qawm, al-raht, al-nisāʾ, al-ibil y semejantes. Y en la tradición, del ḥadīṯ de ʿAlī, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente, Allah creó el caballo del viento, y por eso lo hizo volar sin alas». Wahb b. Munabbih: lo creó del viento del sur. Wahb dijo: No hay tasbīḥ, ni takbīr, ni tahlīl que pronuncie su dueño sin que él lo oiga y le responda con otro semejante. Y vendrá, en la mención de los caballos y su descripción, en la sura «al-Anfāl» [2914] lo que basta, si Allah —Exaltado sea— quiere. Y en la tradición: «Allah mostró a Adán todas las bestias; se le dijo: “Elige de ellas una”, y eligió el caballo; se le dijo: “Has elegido tu gloria”». Así, su nombre al-ḫayr (el bien) provino de este aspecto. Y se llamaron ḫayl porque están marcados con la gloria: quien los monta se ennoblece por el don de Allah y se pavonea con ello ante los enemigos de Allah —Exaltado sea—. Y se llamó faras porque devora las distancias del aire como el león devora de un salto, y las corta como si las engullera con sus manos, golpeando y tomando. Y se llamó “árabe” porque fue traído después de Adán a Ismāʿīl como recompensa por haber elevado los cimientos de la Casa; e Ismāʿīl es árabe; así, fue para él un don de Allah —Exaltado sea— y se llamó “árabe”. Y en el ḥadīṯ del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—: «El Demonio no entra en una casa en la que hay un caballo ʿatīq». Y se llamó ʿatīq porque se ha librado de la hibridación [2915] Y el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Los mejores caballos son el negro, el de frente blanca, el de hocico blanco; luego el de frente blanca, el de calzados, el de la derecha libre; y si no es negro, entonces el alazán oscuro con estas marcas» [2916] Lo sacó al-Tirmiḏī de Abū Qatāda. Y en el Musnad de al-Dārimī, de él, que un hombre dijo: «¡Mensajero de Allah! Quiero comprar un caballo [¿cuál compro?]» [2918] Dijo: «Compra un negro, de hocico blanco, calzado, con la derecha libre; o un alazán oscuro con estas marcas: ganarás y estarás a salvo». Y al-Nasāʾī transmitió de Anas que dijo: No había nada más amado para el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, después de las mujeres, que los caballos. Y los imames transmitieron de Abū Hurayra que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Los caballos son tres: para un hombre, recompensa; para un hombre, cobertura; y para un hombre, carga de pecado...» El ḥadīṯ, en su extensión, su notoriedad dispensa de mencionarlo. Y vendrá la mención de las normas de los caballos en «al-Anfāl» [2920] y «al-Naḥl» con lo que basta, si Allah —Exaltado sea— quiere.

La séptima: Su dicho —Exaltado sea—: «los marcados». Es decir: los que pastan en praderas y pastizales; lo dijo Saʿīd b. Ǧubayr. Se dice: sāmat la bestia y la oveja cuando salió a pastar, yasūmu sawman, y es sāʾima. Y asamtuhā yo, cuando la dejé para ello, y es musāma. Y sawamtuhā taswīman, y es musawwama. Y en las Sunan de Ibn Māǧa, de ʿAlī, dijo: El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió el sawm [2921] antes de la salida del sol, y prohibió degollar a las de leche. Sawm aquí tiene el sentido de pastoreo. Y dijo Allah —Poderoso y Majestuoso—: «en él pastáis» [2922][al-Naḥl: 10]. Dijo al-Aḫṭal:

«Como el hijo de Bazʿa [2923] o como el último de su igual *** ¡más te vale, hijo del pastor de camellos!» [2924]

Quiso decir: hijo del pastor de camellos. Y al-sawām: todo animal que pasta. Y se dijo: los preparados para el combate; lo dijo Ibn Zayd. Muǧāhid: al-musawwama: los bien conformados, hermosos. Y ʿIkrima dijo: su “sawm” es la belleza; y lo eligió al-Naḥḥās, a partir de su dicho: hombre wasīm. Y se transmitió de Ibn ʿAbbās que dijo: al-musawwama: los señalados con marcas en los rostros de los caballos, de al-sīmā, que es la señal. Este es el parecer de al-Kisāʾī y Abū ʿUbayda.

Digo: todo lo mencionado lo admite el vocablo; así, serían pastantes, preparados, hermosos y señalados para distinguirse de otros. Abū Zayd dijo: El origen de ello es ponerles un mechón de lana o una señal que difiera del resto de su cuerpo, para que se distingan de otros en el pastizal. Ibn Fāris, el lingüista, refirió en su Muǧmal: al-musawwama: las soltadas y con sus jinetes encima. Y al-Muʾarriǧ [2925] dijo: al-musawwama: las marcadas a fuego. Al-Mubarrad: las conocidas en los países. Ibn Kaysān: las pías. Y todas son cercanas, a partir de al-sīmā. Dijo al-Nābiġa:

«Y esbeltos como flechas, marcados *** sobre ellos, un grupo semejante a genios»

La octava: Su dicho —Exaltado sea—: «y el ganado». Ibn Kaysān dijo: Si dices naʿam, no es sino para los camellos; y si dices anʿām, abarca a los camellos y a todo lo que pasta. Al-Farrāʾ dijo: Es masculino y no se feminiza; dicen: “este naʿam que llega”, y se pluraliza como anʿām. Al-Harawī dijo: naʿam se usa en masculino y femenino; y anʿām son los rebaños de camellos, vacas y ovejas; y si se dice naʿam, es camellos en particular. Y dijo Ḥassān:

«Y no dejaba de haber en ella compañía *** en sus praderas: camellos y ovejas»

Y en las Sunan de Ibn Māǧa, de ʿUrwa al-Bāriqī, elevándolo, dijo: «Los camellos son gloria para su gente; las ovejas son bendición; y el bien está atado a los copetes de los caballos hasta el Día de la Resurrección». Y en él, de Ibn ʿUmar, dijo: Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—: «La oveja es de las bestias del Paraíso». Y en él, de Abū Hurayra, dijo: El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— ordenó a los ricos adoptar ovejas, y a los pobres adoptar gallinas. Y dijo: Cuando los ricos adopten gallinas, Allah —Exaltado sea— autoriza la destrucción de las aldeas. Y en él, de Umm Hānī, que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo: «Adopta ovejas, pues en ellas hay bendición». Lo sacó de Abū Bakr b. Abī Šayba, de Wakīʿ, de Hišām b. ʿUrwa, de su padre, de Umm Hānī: isnād auténtico.

La novena: Su dicho —Exaltado sea—: «y los sembrados». Al-ḥarṯ aquí es nombre de todo lo que se labra; es un maṣdar que ha sido nombrado con él. Dices: ḥaraṯa el hombre ḥarṯan cuando removió la tierra con sentido de agricultura; así, el nombre de la labranza recae sobre el cultivo de granos, sobre los huertos y sobre otros tipos de agricultura. Y en el ḥadīṯ: «Labrad para vuestra vida mundanal como si fuerais a vivir siempre». Se dice: ḥaraṯtu y iḥtaraṯtu. Y en el ḥadīṯ de ʿAbd Allāh: «Labrad este Corán», es decir, escudriñadlo. Ibn al-Aʿrābī dijo: al-ḥarṯ es el escudriñar. Y en el ḥadīṯ: «Los nombres más veraces son al-Ḥāriṯ», porque al-ḥāriṯ es el que adquiere; y el iḥtirāṯ de la riqueza es su adquisición. Y al-miḥrāṯ es el atizador del fuego; y al-ḥarrāṯ es la ranura por donde corre la cuerda en el arco; su plural es aḥriṯa. Y aḥraṯa el hombre su camella: la enflaqueció. Y en el ḥadīṯ de Muʿāwiya: «¿Qué hicisteis con vuestras camellas de noria [2926]?» Dijeron: «Las labramos el día de Badr». Abū ʿUbayd dijo: Quieren decir: las enflaquecimos. Se dice: ḥaraṯtu la bestia y aḥraṯtuhā: dos lenguas. Y en el Ṣaḥīḥ de al-Bujārī, de Abū Umāma al-Bāhilī, que vio una reja [2927] y algo del apero de labranza, y dijo: Oí al Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— decir: «Esto no entra en la casa de un pueblo sin que entre en ella la humillación». Se dijo: La humillación aquí es lo que se impone a la gente ocupada en la labranza, de los derechos de la tierra que les reclaman los imames y los sultanes. Y al-Muhallab dijo: El sentido de su dicho en este ḥadīṯ —y Allah sabe mejor— es incitar a los estados elevados y a buscar el sustento en las artes más nobles; y ello por lo que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— temió para su comunidad: que se ocupasen en la labranza y descuidasen la equitación y el yihād en el camino de Allah; porque, si se ocupan en la labranza, las naciones que montan a caballo y viven de sus ganancias los dominarán. Así, los incitó a vivir del yihād, no del aferrarse [2928] a la edificación de la tierra y a la permanencia en el oficio. ¿Acaso no ves que ʿUmar dijo: «Hacedos maʿaddíes [2929], endureceos, cortad [2930] las monturas, saltad sobre los caballos de un salto: que no os venzan en ellos los pastores de camellos». Les ordenó la adhesión a los caballos y el adiestramiento de sus cuerpos saltando sobre ellos. Y en los dos Ṣaḥīḥ, de Anas b. Mālik, dijo: Dijo el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—: «No hay musulmán que plante una plantación o siembre una siembra, y de ella coma un ave, o un ser humano, o una bestia, sin que ello le sea contado como limosna». Los sabios dijeron: Allah —Exaltado sea— mencionó cuatro clases de riqueza; cada tipo de riqueza es poseído como capital por una clase de gente: el oro y la plata los capitalizan los comerciantes; los caballos marcados los capitalizan los reyes; el ganado lo capitaliza la gente del desierto; y los sembrados los capitaliza la gente de las aldeas rurales [2931] Así, la tentación de cada clase está en el tipo que capitaliza; en cuanto a las mujeres y los hijos, son tentación para todos.

La décima: Su dicho —Exaltado sea—: «Eso es disfrute de la vida mundanal». Es decir: aquello de lo que se disfruta en ella, luego se va y no permanece. Y esto, por parte suya, es un desapego de la vida mundanal y un estímulo hacia la Otra. Ibn Māǧa y otros transmitieron de ʿAbd Allāh b. ʿUmar que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «La vida mundanal no es sino disfrute, y no hay nada del disfrute de la vida mundanal mejor que la mujer virtuosa». Y en el ḥadīṯ: «Sé asceta en la vida mundanal: Allah te amará», es decir, en su disfrute de prestigio y riqueza que excede lo necesario. Dijo —Allah le bendiga y le conceda paz—: «El hijo de Adán no tiene derecho sino a estas cualidades: una casa en la que habite, una prenda con la que cubra su desnudez, y pan sin condimento [2932] y agua». Lo sacó al-Tirmiḏī del ḥadīṯ de al-Miqdām b. Maʿdīkarib. Y se preguntó a Sahl b. ʿAbd Allāh: «¿Con qué se le facilita al siervo dejar la vida mundanal y todos los deseos?» Dijo: «Con ocuparse en aquello que se le ha ordenado».

La undécima: Su dicho —Exaltado sea—: «y Allah, junto a Él, está la bella morada de retorno». Es un mubtadaʾ y un ḫabar. Y al-maʾāb es el retorno; āba yaʾūbu iyāban cuando regresa. Dijo Imruʾ al-Qays:

«Y he recorrido los horizontes hasta que *** me satisfice, del botín, el retorno»

Y dijo otro:

«Y todo el que se ausenta retorna *** pero el ausente por la muerte no retorna»

Y el origen de maʾāb es maʾūb: se trasladó el movimiento de la wāw a la hamza y se sustituyó la wāw por un alif, como: maqāl. Y el sentido de la aleya es minimizar la vida mundanal y rebajarla, y estimular hacia la bella vuelta a Allah —Exaltado sea— en la Otra Vida.

[2901] :- Véase t. 10, p. 353. [2902] :- Esta es una expresión de al-Ṣiḥāḥ, en el que el autor se apoya mucho. En los manuscritos: «الشهوان للشيء». [2903] :- Al-ḥazn (con fatḥa y luego sukūn): el lugar áspero y escabroso. Y al-rabwa (con ḍamma y con fatḥa): lo elevado de la tierra; y al-sahwa: la tierra blanda y terrosa. [2904] :- El añadido está en D. [2905] :- Tariba el hombre: empobreció, es decir, se pegó al polvo; y atraba cuando se enriqueció. Esta palabra corre en las lenguas de los árabes: no pretenden con ella invocar contra el interlocutor, sino incitar y estimular. [2906] :- Ḫarmāʾ: a la que se le ha cortado parte de la nariz y tiene la oreja perforada. [2907] :- Véase t. 9, p. 45. [2908] :- Es decir: los hijos hacen que sus padres se vuelvan cobardes por miedo a la muerte, de modo que a los hijos les sobreviene la orfandad y sus dolores; y los hacen avaros, de modo que no gastan en aquello en lo que debe gastarse, prefiriéndoles el dinero; y los entristecen por ellos si les sobreviene una enfermedad o algo semejante. [2909] :- Véase t. 5, p. 99. [2910] :- Al-qarmad: el ladrillo cocido y las piedras. [2911] :- Al-Ṯumālī (con ḍamma en la letra con tres puntos, con mīm aligerada y lām): nisba a Ṯumāla, un clan de al-Azd. [2912] :- Esta es la opinión del autor, y la mencionó el comentarista de al-Qāmūs (en la entrada ḏahab). Lo conocido es que al-ḏahab se usa en masculino y femenino, como en los diccionarios. [2913] :- En los manuscritos: y lo que hay en los diccionarios es que al-ḏahab se pluraliza como aḏhāb, ḏuhūb y ḏahbān (con kasra al inicio) como barq y barqān, y ḏahbān (con ḍamma al inicio) como ḥaml y ḥamlān. Quizá lo de los manuscritos esté alterado a partir de «ذهبان». [2914] :- Véase t. 8, p. 35. [2915] :- El híbrido que ha parido una yegua de raza no árabe de un semental árabe. [2916] :- Al-aqraḥ: el que tiene en la frente una mancha, que es un blanco leve en el rostro del caballo, menor que la estrella. Al-arṯam: blanco de nariz y del labio superior. Al-muḥaǧǧal: que sus cuatro patas sean blancas, alcanzando un tercio del waẓīf (la parte delgada del antebrazo y la pierna, o lo que está por encima del menudillo hasta la pierna), o su mitad, o sus dos tercios, después de sobrepasar los menudillos, sin llegar a las rodillas ni a los corvejones. Y ṭalq al-yamīn: sin calzado en ella. Al-kumayt: el color entre el negro y el rojo. Y al-šiya: todo color que difiere del color predominante del caballo u otro. [2917] :- Añadido tomado de las Sunan de al-Tirmiḏī. [2918] :- Añadido tomado del Musnad de al-Dārimī. [2919] :- En el Musnad de al-Dārimī y en los manuscritos: «محجل». [2920] :- Véase t. 8, p. 36 y t. 10, p. 73. [2921] :- En el margen de al-Sindī a las Sunan de Ibn Māǧa y en Lisān al-ʿArab (entrada s-w-m), al hablar de este ḥadīṯ: «al-sawm: regatear por su mercancía; y lo prohibió en ese tiempo porque es un tiempo en el que se recuerda a Allah, y no debe ocuparse en otra cosa. Y es posible que lo que se pretende por al-sawm sea el pastoreo; porque si pastan antes de la salida del sol, cuando aún hay rocío, les sobreviene por ello una enfermedad que las mata; y eso es conocido entre la gente de hacienda de los árabes». [2922] :- Véase t. 10, p. 82. [2923] :- Así está en su dīwān. Y la versión de al-Aġānī (t. 8, p. 319, ed. Dār al-Kutub al-Miṣriyya): «كابن البزيعة..». Y lo que hay en los manuscritos: «ضل ابن زرعة..». Y por Ibn Bazʿa se entiende Šaddād b. al-Munḏir, hermano de Ḥuṣayn al-Ḏuhlī. Y su dicho «como el último de su igual» se refiere a Ḥawšab b. Ruʾaym. [2924] :- «Más te vale»: «¡ay de ti!»; es una palabra que se dice en contexto de amenaza y advertencia. Al-Aṣmaʿī dijo: su sentido es “se le acercó lo que lo destruye”, es decir, le sobrevino. [2925] :- Al-Muʾarriǧ (como muḥaddiṯ): Abū Fayd ʿAmr b. al-Ḥāriṯ al-Sadūsī, el gramático de Basora, uno de los imames de la lengua y la literatura. [2926] :- Al-nawāḍiḥ: de los camellos con los que se saca agua; su singular es nāḍiḥ. El خطاب es a los Anṣār: se quedaron sentados sin salir a recibirlo cuando peregrinó; y Muʿāwiya, al mencionar sus camellas de noria, pretendía reprocharles e insinuar, pues eran gente de cultivo, labranza y riego; y ellos le respondieron con lo que lo hizo callar: con su dicho «las enflaquecimos el día de Badr» pretendían aludir a la muerte de sus ancianos el día de Badr. (al-Nihāya). [2927] :- Al-sikka (con kasra en la sīn y con kâf abierta geminada): el hierro con el que se ara la tierra. [2928] :- La lengua clásica: «من الإخلاد». [2929] :- Se dice: tamʿaddada el muchacho cuando creció y se volvió recio. Y se dijo: quiso decir “asemejaos al modo de vida de Saʿd b. ʿAdnān”, pues eran gente de aspereza y austeridad; es decir: sed como ellos y dejad el refinamiento y el atuendo de los no árabes. [2930] :- En el Musnad del imām Aḥmad b. Ḥanbal: «وألقوا الركب». Rukb es plural de ركاب: las monturas de camello; o plural de ركوب: todo lo que se monta de una bestia. [2931] :- Al-rasātīq: el campo y las aldeas; su singular es rustāq. Y en Z: los huertos. [2932] :- Al-ǧilf (con kasra y luego sukūn): el pan solo, sin condimento; y se dijo: es el pan grueso y seco.

Notas y Referencias

[2901] - Véase t. 10, p. 353.

[2902] - Esta es una expresión de al-Ṣiḥāḥ, en el que el autor se apoya mucho. En los manuscritos: «الشهوان للشيء».

[2903] - Al-ḥazn (con fatḥa y luego sukūn): el lugar áspero y escabroso. Y al-rabwa (con ḍamma y con fatḥa): lo elevado de la tierra; y al-sahwa: la tierra blanda y terrosa.

[2904] - El añadido está en D.

[2905] - Tariba el hombre: empobreció, es decir, se pegó al polvo; y atraba cuando se enriqueció. Esta palabra corre en las lenguas de los árabes: no pretenden con ella invocar contra el interlocutor, sino incitar y estimular.

[2906] - Ḫarmāʾ: a la que se le ha cortado parte de la nariz y tiene la oreja perforada.

[2907] - Véase t. 9, p. 45.

[2908] - Es decir: los hijos hacen que sus padres se vuelvan cobardes por miedo a la muerte, de modo que a los hijos les sobreviene la orfandad y sus dolores; y los hacen avaros, de modo que no gastan en aquello en lo que debe gastarse, prefiriéndoles el dinero; y los entristecen por ellos si les sobreviene una enfermedad o algo semejante.

[2909] - Véase t. 5, p. 99.

[2910] - Al-qarmad: el ladrillo cocido y las piedras.

[2911] - Al-Ṯumālī (con ḍamma en la letra con tres puntos, con mīm aligerada y lām): nisba a Ṯumāla, un clan de al-Azd.

[2912] - Esta es la opinión del autor, y la mencionó el comentarista de al-Qāmūs (en la entrada ḏahab). Lo conocido es que al-ḏahab se usa en masculino y femenino, como en los diccionarios.

[2913] - En los manuscritos: y lo que hay en los diccionarios es que al-ḏahab se pluraliza como aḏhāb, ḏuhūb y ḏahbān (con kasra al inicio) como barq y barqān, y ḏahbān (con ḍamma al inicio) como ḥaml y ḥamlān. Quizá lo de los manuscritos esté alterado a partir de «ذهبان».

[2914] - Véase t. 8, p. 35.

[2915] - El híbrido que ha parido una yegua de raza no árabe de un semental árabe.

[2916] - Al-aqraḥ: el que tiene en la frente una mancha, que es un blanco leve en el rostro del caballo, menor que la estrella. Al-arṯam: blanco de nariz y del labio superior. Al-muḥaǧǧal: que sus cuatro patas sean blancas, alcanzando un tercio del waẓīf (la parte delgada del antebrazo y la pierna, o lo que está por encima del menudillo hasta la pierna), o su mitad, o sus dos tercios, después de sobrepasar los menudillos, sin llegar a las rodillas ni a los corvejones. Y ṭalq al-yamīn: sin calzado en ella. Al-kumayt: el color entre el negro y el rojo. Y al-šiya: todo color que difiere del color predominante del caballo u otro.

[2917] - Añadido tomado de las Sunan de al-Tirmiḏī.

[2918] - Añadido tomado del Musnad de al-Dārimī.

[2919] - En el Musnad de al-Dārimī y en los manuscritos: «محجل».

[2920] - Véase t. 8, p. 36 y t. 10, p. 73.

[2921] - En el margen de al-Sindī a las Sunan de Ibn Māǧa y en Lisān al-ʿArab (entrada s-w-m), al hablar de este ḥadīṯ: «al-sawm: regatear por su mercancía; y lo prohibió en ese tiempo porque es un tiempo en el que se recuerda a Allah, y no debe ocuparse en otra cosa. Y es posible que lo que se pretende por al-sawm sea el pastoreo; porque si pastan antes de la salida del sol, cuando aún hay rocío, les sobreviene por ello una enfermedad que las mata; y eso es conocido entre la gente de hacienda de los árabes».

[2922] - Véase t. 10, p. 82.

[2923] - Así está en su dīwān. Y la versión de al-Aġānī (t. 8, p. 319, ed. Dār al-Kutub al-Miṣriyya): «كابن البزيعة..». Y lo que hay en los manuscritos: «ضل ابن زرعة..». Y por Ibn Bazʿa se entiende Šaddād b. al-Munḏir, hermano de Ḥuṣayn al-Ḏuhlī. Y su dicho «como el último de su igual» se refiere a Ḥawšab b. Ruʾaym.

[2924] - «Más te vale»: «¡ay de ti!»; es una palabra que se dice en contexto de amenaza y advertencia. Al-Aṣmaʿī dijo: su sentido es “se le acercó lo que lo destruye”, es decir, le sobrevino.

[2925] - Al-Muʾarriǧ (como muḥaddiṯ): Abū Fayd ʿAmr b. al-Ḥāriṯ al-Sadūsī, el gramático de Basora, uno de los imames de la lengua y la literatura.

[2926] - Al-nawāḍiḥ: de los camellos con los que se saca agua; su singular es nāḍiḥ. El خطاب es a los Anṣār: se quedaron sentados sin salir a recibirlo cuando peregrinó; y Muʿāwiya, al mencionar sus camellas de noria, pretendía reprocharles e insinuar, pues eran gente de cultivo, labranza y riego; y ellos le respondieron con lo que lo hizo callar: con su dicho «las enflaquecimos el día de Badr» pretendían aludir a la muerte de sus ancianos el día de Badr. (al-Nihāya).

[2927] - Al-sikka (con kasra en la sīn y con kâf abierta geminada): el hierro con el que se ara la tierra.

[2928] - La lengua clásica: «من الإخلاد».

[2929] - Se dice: tamʿaddada el muchacho cuando creció y se volvió recio. Y se dijo: quiso decir “asemejaos al modo de vida de Saʿd b. ʿAdnān”, pues eran gente de aspereza y austeridad; es decir: sed como ellos y dejad el refinamiento y el atuendo de los no árabes.

[2930] - En el Musnad del imām Aḥmad b. Ḥanbal: «وألقوا الركب». Rukb es plural de ركاب: las monturas de camello; o plural de ركوب: todo lo que se monta de una bestia.

[2931] - Al-rasātīq: el campo y las aldeas; su singular es rustāq. Y en Z: los huertos.

[2932] - Al-ǧilf (con kasra y luego sukūn): el pan solo, sin condimento; y se dijo: es el pan grueso y seco.