La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:14] Se encuentra en el corazón de las personas la inclinación por los placeres: las mujeres, los hijos, la acumulación de riquezas en oro y plata, los caballos de raza, los ganados y los campos de cultivo. Ese es el breve goce de esta vida, pero lo más hermoso se encuentra junto a Dios.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Se ha engalanado para la gente el amor de los deseos: de las mujeres, de los hijos, de los quintales quintuplicados de oro y plata, de los caballos marcados, del ganado y de los sembrados. Eso es disfrute de la vida mundanal; pero Allah, junto a Él, está la bella morada de retorno.} (14)
فيه إحدى عشرة مسألة :
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Se ha engalanado para la gente».
Zayyana procede de “engalanar/embellecer”, y la gente discrepó acerca de quién es el que engalana.
Un grupo dijo:
Allah es quien lo engalanó; y ello es lo aparente del dicho de ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Allah esté complacido con él—; lo mencionó al-Bujārī.
Y en la Revelación:
«Ciertamente, hemos hecho lo que hay sobre la tierra como adorno para ella» [2901][al-Kahf: 7].
Y cuando ʿUmar dijo:
«¡Ahora, Señor nuestro, cuando la has engalanado para nosotros!», descendió:
«Di: ¿He de informaros de algo mejor que eso?» [Āl ʿImrān: 15].
Y un grupo dijo: el que engalana es el Demonio; y ello es lo aparente del dicho de al-Ḥasan, pues dijo:
«¿Quién la engalanó? Nadie la censura más severamente que su Creador».
Así, el engalanamiento de Allah —Exaltado sea— no es sino por la creación y la disposición para el aprovechamiento, y por haber originado la constitución natural con inclinación hacia estas cosas. Y el engalanamiento del Demonio no es sino por la sugestión, el engaño y el embellecer el tomarlas por vías que no son las suyas.
La aleya, según ambos enfoques, es un inicio de exhortación para toda la gente; y en su interior hay, además, una reprensión a los contemporáneos de Muḥammad —Allah le bendiga y le conceda paz—, de entre los judíos y otros.
La mayoría leyó «زُيِّنَ» en voz pasiva, y elevó «حُبُّ». Y al-Ḍaḥḥāk y Muǧāhid leyeron «زَيَّنَ» en voz activa, y pusieron en acusativo «حُبَّ»; y se vocalizó la hāʾ de «الشهوات» para distinguir entre el sustantivo y el adjetivo.
Al-šahawāt es plural de šahwa, y es conocida. Y un hombre es šahwān [2902] hacia una cosa; y una cosa es šahiyy, es decir, deseada. Seguir los deseos es reprobable, y obedecerlos es perdición.
En el Ṣaḥīḥ de Muslim:
«El Paraíso está cercado de cosas penosas, y el Fuego está cercado de deseos».
Lo transmitió Anas del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—.
La utilidad de esta comparación es que el Paraíso no se alcanza sino atravesando los desiertos de las cosas penosas y con paciencia ante ellas; y que del Fuego no se salva sino dejando los deseos y destetando el alma de ellos.
Y se ha transmitido de él —Allah le bendiga y le conceda paz— que dijo:
«El camino del Paraíso es áspero [2903] en una altura, y el camino del Fuego es llano en una llanura...»,
y es el sentido de su dicho:
«El Paraíso está cercado de cosas penosas, y el Fuego está cercado de deseos».
Es decir: el camino del Paraíso es de tránsito difícil, en el que hay lo más elevado de las colinas; y el camino del Fuego es fácil, sin aspereza ni escabrosidad. Y este es el sentido de su dicho:
«llano en una llanura», y es con sīn no enfática.
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—:
«de las mujeres».
Comenzó por ellas por la abundancia del anhelo de las almas hacia ellas; porque son las redes del Demonio y la tentación de los hombres.
Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«No he dejado tras de mí una tentación más severa para los hombres que las mujeres».
Lo sacaron al-Bujārī y Muslim.
Así, la tentación de las mujeres es más severa que todas las cosas.
Y se dice:
en las mujeres hay dos tentaciones, y en los hijos hay una sola.
En cuanto a las dos que hay en las mujeres: una de ellas es que conduce a cortar los lazos de parentesco, pues la mujer ordena a su marido que los corte con las madres y las hermanas. Y la segunda: se ve probado por reunir riqueza de lo lícito y lo ilícito.
En cuanto a los hijos varones, la tentación en ellos es una: lo que se ve probado por reunir riqueza por causa de ellos.
Y ʿAbd Allāh b. Masʿūd transmitió que dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«No alojéis a vuestras mujeres en las estancias altas ni les enseñéis la escritura».
El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— los previno [2904]; porque en alojarlas en las estancias altas hay una mirada codiciosa hacia los hombres, y en ello no hay para ellas resguardo ni ocultamiento, pues pueden asomarse a los hombres y entonces sobreviene la tentación y la tribulación. Y porque fueron creadas del hombre: su preocupación está en el hombre; y en el hombre fue creada la concupiscencia y ella fue hecha morada para él; así, no es seguro que cada uno de los dos esté a salvo del otro. Y en enseñarles la escritura está este sentido de tentación, y aún más.
Y en el libro al-Šihāb, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Desnudad a las mujeres: permanecerán en los aposentos».
Así, al hombre —si no puede ser paciente en estos tiempos— le incumbe buscar a la de religión, para que su religión quede a salvo.
Dijo —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Aférrate a la de religión: ¡que tus manos se cubran de polvo!» [2905]
Lo sacó Muslim de Abū Hurayra.
Y en las Sunan de Ibn Māǧa, de ʿAbd Allāh b. ʿUmar, dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«No os caséis con las mujeres por su belleza, pues quizá su belleza las lleve a la perdición; ni os caséis con ellas por sus riquezas, pues quizá sus riquezas las hagan tiranizar; sino casaos con ellas por la religión. Y una esclava negra, ḫarmāʾ [2906], de religión, es mejor».
La tercera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«y los hijos varones».
Está coordinado con lo anterior. Y el singular de al-banīn es ibn.
Dijo Allah —Exaltado sea— informando de Noé:
«Ciertamente, mi hijo es de mi familia» [2907]
Y dices en diminutivo: «bunayy», como dijo Luqmān.
Y en la tradición, que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo a al-Ašʿaṯ b. Qays:
«¿Tienes de la hija de Ḥamza descendencia?»
Dijo:
«Sí; tengo de ella un muchacho, y desearía que por él tuviera yo una gran escudilla de comida con la que alimentara a lo que queda de los Banū Ǧabala».
Entonces el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Si dices eso, ciertamente ellos son el fruto de los corazones y el frescor de los ojos; y, con todo, son sin duda causa de cobardía, de avaricia y de tristeza» [2908]
La cuarta:
Su dicho —Exaltado sea—:
«y los quintales».
Al-qanāṭīr es plural de qinṭār, como dijo —Exaltado sea—:
«y habéis dado a una de ellas un quintal» [2909][al-Nisāʾ: 20].
Y es el gran nudo de riqueza.
Y se dijo:
es nombre del patrón con el que se pesa, como el raṭl y el rubʿ.
Y se dice de lo que alcanza ese peso:
«esto es un qinṭār», es decir, equivale a un qinṭār.
Y los árabes dicen:
qanṭara el hombre, cuando su riqueza alcanza a ser pesada por quintales.
Al-Zaǧǧāǧ dijo:
qinṭār se toma de “anudar una cosa y apretarla”; los árabes dicen: qanṭartu la cosa cuando la aseguré; y de ahí se llamó qanṭara al puente por su solidez.
Dijo Ṭarafa:
«Como el puente del romano, juró su Señor *** que será ceñido hasta que sea alzado con ladrillo cocido» [2910]
Y la qanṭara es lo anudado; como si el qinṭār fuera un nudo de riqueza.
Los sabios discreparon en precisar su límite: cuánto es, según numerosos dichos.
Se transmitió de Ubayy b. Kaʿb, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«El qinṭār es mil uqiyya y doscientas uqiyya».
Y lo sostuvo Muʿāḏ b. Ǧabal, ʿAbd Allāh b. ʿUmar, Abū Hurayra y un grupo de sabios.
Ibn ʿAṭiyya dijo:
«Es el más correcto de los dichos; pero el qinṭār, según esto, varía según los países por la medida de la uqiyya».
Y se dijo:
doce mil uqiyya.
Al-Bustī lo atribuyó en su Musnad ṣaḥīḥ de Abū Hurayra: que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«El qinṭār es doce mil uqiyya; la uqiyya es mejor que lo que hay entre el cielo y la tierra».
Y Abū Hurayra sostuvo también este dicho.
Y en el Musnad de Abū Muḥammad al-Dārimī, de Abū Saʿīd al-Ḫudrī, dijo:
«Quien recite en una noche diez aleyas será inscrito entre los que recuerdan; y quien recite cien aleyas será inscrito entre los devotos; y quien recite quinientas aleyas hasta mil, amanecerá con un qinṭār de recompensa».
Se dijo: «¿Y qué es el qinṭār?»
Dijo:
«El llenado de la piel de un toro de oro».
Es mawqūf; y lo sostuvo Abū Naḍra al-ʿAbdī.
Ibn Sīda mencionó que así es en siriaco. Y al-Naqqāš transmitió de Ibn al-Kalbī que así es en la lengua de los romanos.
Ibn ʿAbbās, al-Ḍaḥḥāk y al-Ḥasan dijeron:
mil doscientos miṯqāl de plata; y al-Ḥasan lo elevó.
Y de Ibn ʿAbbās:
doce mil dírhams de plata; y de oro, mil dinares: el precio de sangre del hombre musulmán; y se transmitió de al-Ḥasan y al-Ḍaḥḥāk.
Saʿīd b. al-Musayyab dijo:
ochenta mil.
Qatāda:
cien raṭl de oro, o ochenta mil dírhams de plata.
Y Abū Ḥamza al-Ṯumālī [2911] dijo:
el qinṭār en Ifrīqiya y al-Andalus es ocho mil miṯqāl de oro o plata.
Al-Suddī:
cuatro mil miṯqāl.
Muǧāhid:
setenta mil miṯqāl; y se transmitió de Ibn ʿUmar.
Makkī refirió un dicho:
que el qinṭār es cuarenta uqiyya de oro o plata; y lo dijo Ibn Sīda en al-Muḥkam, y dijo:
«qinṭār en lengua bereber es mil miṯqāl».
Al-Rabīʿ b. Anas dijo:
el qinṭār es la riqueza abundante, unas partes sobre otras; y esto es lo conocido entre los árabes; y de ello su dicho:
«y habéis dado a una de ellas un qinṭār», es decir, riqueza abundante.
Y de ello el ḥadīṯ:
«Ciertamente, Ṣafwān b. Umayya qanṭara en la ǧāhiliyya, y qanṭara su padre»,
es decir, llegó a tener un qinṭār de riqueza.
Y de al-Ḥakam: es lo que hay entre el cielo y la tierra.
Y discreparon sobre el sentido de «al-muqanṭara».
Al-Ṭabarī y otros dijeron:
su sentido es “multiplicada”; como si los qinṭār fueran tres y lo muqanṭara fuera nueve.
Y se transmitió de al-Farrāʾ que dijo:
qanāṭīr es plural de qinṭār, y muqanṭara es el plural del plural, de modo que serían nueve qinṭār.
Al-Suddī:
muqanṭara es lo acuñado hasta convertirse en dinares o dírhams.
Makkī:
muqanṭara es lo completado; y lo transmitió al-Harawī, como se dice: bidār mubaddara, y ālāf muʾallafa.
Y algunos dijeron...
Y por esto se llamó al edificio “qanṭara”, por la compactación de la construcción, unas partes sobre otras.
Ibn Kaysān y al-Farrāʾ:
muqanṭara no puede ser menos de nueve qinṭār.
Y se dijo:
muqanṭara es una indicación de la presencia de la riqueza y de que está preparada.
Y en el Ṣaḥīḥ de al-Bustī, de ʿAbd Allāh b. ʿUmar, del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Quien se mantenga en pie con diez aleyas no será inscrito entre los negligentes; y quien se mantenga en pie con cien aleyas será inscrito entre los devotos; y quien se mantenga en pie con mil aleyas será inscrito entre los muqanṭirīn».
La quinta:
Su dicho —Exaltado sea—:
«de oro y plata».
Al-ḏahab es femenino [2912]; se dice: hiya al-ḏahab al-ḥasana; su plural es ḏahāb [2913] y ḏuhūb. Y es posible que sea plural de ḏahba, y se pluraliza como al-aḏhāb. Y fulano se fue por un buen camino.
Y al-ḏahab: es una medida para la gente del Yemen.
Y un hombre es ḏahib cuando ve una mina de oro y queda atónito.
Y la plata es conocida, y su plural es fiḍaḍ.
Así, al-ḏahab se toma de al-ḏahāb (irse), y al-fiḍḍa se toma de infaḍḍa la cosa (dispersarse); de ello: faḍaḍtu al-qawm fa-infaḍḍū, es decir, los dispersé y se dispersaron.
Y esta etimología sugiere su desaparición y falta de permanencia, como se observa en la existencia.
Y de lo mejor que se dijo en este sentido es el dicho de alguno de ellos:
«El fuego es el final del dinar que has pronunciado *** y la preocupación es el final de este dírham que corre»
«Y el hombre, entre ambos, si es de piedad *** es un corazón atormentado entre la preocupación y el fuego»
La sexta:
Su dicho —Exaltado sea—:
«y los caballos».
Al-ḫayl es femenino.
Ibn Kaysān dijo:
Se me transmitió de Abū ʿUbayda que dijo: el singular de al-ḫayl es ḫāʾil, como ṭāʾir y ṭayr, ḍāʾin y ḍayn; y se llamó así al caballo porque se pavonea en su andar.
Y otros dijeron:
es un nombre colectivo sin singular de su misma forma; su singular es faras, como al-qawm, al-raht, al-nisāʾ, al-ibil y semejantes.
Y en la tradición, del ḥadīṯ de ʿAlī, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Ciertamente, Allah creó el caballo del viento, y por eso lo hizo volar sin alas».
Wahb b. Munabbih:
lo creó del viento del sur.
Wahb dijo:
No hay tasbīḥ, ni takbīr, ni tahlīl que pronuncie su dueño sin que él lo oiga y le responda con otro semejante.
Y vendrá, en la mención de los caballos y su descripción, en la sura «al-Anfāl» [2914] lo que basta, si Allah —Exaltado sea— quiere.
Y en la tradición:
«Allah mostró a Adán todas las bestias; se le dijo: “Elige de ellas una”, y eligió el caballo; se le dijo: “Has elegido tu gloria”».
Así, su nombre al-ḫayr (el bien) provino de este aspecto.
Y se llamaron ḫayl porque están marcados con la gloria: quien los monta se ennoblece por el don de Allah y se pavonea con ello ante los enemigos de Allah —Exaltado sea—.
Y se llamó faras porque devora las distancias del aire como el león devora de un salto, y las corta como si las engullera con sus manos, golpeando y tomando.
Y se llamó “árabe” porque fue traído después de Adán a Ismāʿīl como recompensa por haber elevado los cimientos de la Casa; e Ismāʿīl es árabe; así, fue para él un don de Allah —Exaltado sea— y se llamó “árabe”.
Y en el ḥadīṯ del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«El Demonio no entra en una casa en la que hay un caballo ʿatīq».
Y se llamó ʿatīq porque se ha librado de la hibridación [2915]
Y el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Los mejores caballos son el negro, el de frente blanca, el de hocico blanco; luego el de frente blanca, el de calzados, el de la derecha libre; y si no es negro, entonces el alazán oscuro con estas marcas» [2916]
Lo sacó al-Tirmiḏī de Abū Qatāda.
Y en el Musnad de al-Dārimī, de él, que un hombre dijo:
«¡Mensajero de Allah! Quiero comprar un caballo [¿cuál compro?]» [2918]
Dijo:
«Compra un negro, de hocico blanco, calzado, con la derecha libre; o un alazán oscuro con estas marcas: ganarás y estarás a salvo».
Y al-Nasāʾī transmitió de Anas que dijo:
No había nada más amado para el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, después de las mujeres, que los caballos.
Y los imames transmitieron de Abū Hurayra que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Los caballos son tres: para un hombre, recompensa; para un hombre, cobertura; y para un hombre, carga de pecado...»
El ḥadīṯ, en su extensión, su notoriedad dispensa de mencionarlo.
Y vendrá la mención de las normas de los caballos en «al-Anfāl» [2920] y «al-Naḥl» con lo que basta, si Allah —Exaltado sea— quiere.
La séptima:
Su dicho —Exaltado sea—:
«los marcados».
Es decir: los que pastan en praderas y pastizales; lo dijo Saʿīd b. Ǧubayr.
Se dice: sāmat la bestia y la oveja cuando salió a pastar, yasūmu sawman, y es sāʾima. Y asamtuhā yo, cuando la dejé para ello, y es musāma. Y sawamtuhā taswīman, y es musawwama.
Y en las Sunan de Ibn Māǧa, de ʿAlī, dijo:
El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió el sawm [2921] antes de la salida del sol, y prohibió degollar a las de leche.
Sawm aquí tiene el sentido de pastoreo.
Y dijo Allah —Poderoso y Majestuoso—:
«en él pastáis» [2922][al-Naḥl: 10].
Dijo al-Aḫṭal:
«Como el hijo de Bazʿa [2923] o como el último de su igual *** ¡más te vale, hijo del pastor de camellos!» [2924]
Quiso decir: hijo del pastor de camellos.
Y al-sawām:
todo animal que pasta.
Y se dijo:
los preparados para el combate; lo dijo Ibn Zayd.
Muǧāhid:
al-musawwama: los bien conformados, hermosos.
Y ʿIkrima dijo:
su “sawm” es la belleza; y lo eligió al-Naḥḥās, a partir de su dicho: hombre wasīm.
Y se transmitió de Ibn ʿAbbās que dijo:
al-musawwama: los señalados con marcas en los rostros de los caballos, de al-sīmā, que es la señal.
Este es el parecer de al-Kisāʾī y Abū ʿUbayda.
Digo:
todo lo mencionado lo admite el vocablo; así, serían pastantes, preparados, hermosos y señalados para distinguirse de otros.
Abū Zayd dijo:
El origen de ello es ponerles un mechón de lana o una señal que difiera del resto de su cuerpo, para que se distingan de otros en el pastizal.
Ibn Fāris, el lingüista, refirió en su Muǧmal:
al-musawwama: las soltadas y con sus jinetes encima.
Y al-Muʾarriǧ [2925] dijo:
al-musawwama: las marcadas a fuego.
Al-Mubarrad:
las conocidas en los países.
Ibn Kaysān:
las pías.
Y todas son cercanas, a partir de al-sīmā.
Dijo al-Nābiġa:
«Y esbeltos como flechas, marcados *** sobre ellos, un grupo semejante a genios»
La octava:
Su dicho —Exaltado sea—:
«y el ganado».
Ibn Kaysān dijo:
Si dices naʿam, no es sino para los camellos; y si dices anʿām, abarca a los camellos y a todo lo que pasta.
Al-Farrāʾ dijo:
Es masculino y no se feminiza; dicen: “este naʿam que llega”, y se pluraliza como anʿām.
Al-Harawī dijo:
naʿam se usa en masculino y femenino; y anʿām son los rebaños de camellos, vacas y ovejas; y si se dice naʿam, es camellos en particular.
Y dijo Ḥassān:
«Y no dejaba de haber en ella compañía *** en sus praderas: camellos y ovejas»
Y en las Sunan de Ibn Māǧa, de ʿUrwa al-Bāriqī, elevándolo, dijo:
«Los camellos son gloria para su gente; las ovejas son bendición; y el bien está atado a los copetes de los caballos hasta el Día de la Resurrección».
Y en él, de Ibn ʿUmar, dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«La oveja es de las bestias del Paraíso».
Y en él, de Abū Hurayra, dijo:
El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— ordenó a los ricos adoptar ovejas, y a los pobres adoptar gallinas.
Y dijo:
Cuando los ricos adopten gallinas, Allah —Exaltado sea— autoriza la destrucción de las aldeas.
Y en él, de Umm Hānī, que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«Adopta ovejas, pues en ellas hay bendición».
Lo sacó de Abū Bakr b. Abī Šayba, de Wakīʿ, de Hišām b. ʿUrwa, de su padre, de Umm Hānī: isnād auténtico.
La novena:
Su dicho —Exaltado sea—:
«y los sembrados».
Al-ḥarṯ aquí es nombre de todo lo que se labra; es un maṣdar que ha sido nombrado con él.
Dices: ḥaraṯa el hombre ḥarṯan cuando removió la tierra con sentido de agricultura; así, el nombre de la labranza recae sobre el cultivo de granos, sobre los huertos y sobre otros tipos de agricultura.
Y en el ḥadīṯ:
«Labrad para vuestra vida mundanal como si fuerais a vivir siempre».
Se dice: ḥaraṯtu y iḥtaraṯtu.
Y en el ḥadīṯ de ʿAbd Allāh:
«Labrad este Corán», es decir, escudriñadlo.
Ibn al-Aʿrābī dijo:
al-ḥarṯ es el escudriñar.
Y en el ḥadīṯ:
«Los nombres más veraces son al-Ḥāriṯ»,
porque al-ḥāriṯ es el que adquiere; y el iḥtirāṯ de la riqueza es su adquisición.
Y al-miḥrāṯ es el atizador del fuego; y al-ḥarrāṯ es la ranura por donde corre la cuerda en el arco; su plural es aḥriṯa.
Y aḥraṯa el hombre su camella: la enflaqueció.
Y en el ḥadīṯ de Muʿāwiya:
«¿Qué hicisteis con vuestras camellas de noria [2926]?»
Dijeron:
«Las labramos el día de Badr».
Abū ʿUbayd dijo:
Quieren decir: las enflaquecimos.
Se dice: ḥaraṯtu la bestia y aḥraṯtuhā: dos lenguas.
Y en el Ṣaḥīḥ de al-Bujārī, de Abū Umāma al-Bāhilī, que vio una reja [2927] y algo del apero de labranza, y dijo:
Oí al Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— decir:
«Esto no entra en la casa de un pueblo sin que entre en ella la humillación».
Se dijo:
La humillación aquí es lo que se impone a la gente ocupada en la labranza, de los derechos de la tierra que les reclaman los imames y los sultanes.
Y al-Muhallab dijo:
El sentido de su dicho en este ḥadīṯ —y Allah sabe mejor— es incitar a los estados elevados y a buscar el sustento en las artes más nobles; y ello por lo que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— temió para su comunidad: que se ocupasen en la labranza y descuidasen la equitación y el yihād en el camino de Allah; porque, si se ocupan en la labranza, las naciones que montan a caballo y viven de sus ganancias los dominarán. Así, los incitó a vivir del yihād, no del aferrarse [2928] a la edificación de la tierra y a la permanencia en el oficio.
¿Acaso no ves que ʿUmar dijo:
«Hacedos maʿaddíes [2929], endureceos, cortad [2930] las monturas, saltad sobre los caballos de un salto: que no os venzan en ellos los pastores de camellos».
Les ordenó la adhesión a los caballos y el adiestramiento de sus cuerpos saltando sobre ellos.
Y en los dos Ṣaḥīḥ, de Anas b. Mālik, dijo:
Dijo el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«No hay musulmán que plante una plantación o siembre una siembra, y de ella coma un ave, o un ser humano, o una bestia, sin que ello le sea contado como limosna».
Los sabios dijeron:
Allah —Exaltado sea— mencionó cuatro clases de riqueza; cada tipo de riqueza es poseído como capital por una clase de gente: el oro y la plata los capitalizan los comerciantes; los caballos marcados los capitalizan los reyes; el ganado lo capitaliza la gente del desierto; y los sembrados los capitaliza la gente de las aldeas rurales [2931] Así, la tentación de cada clase está en el tipo que capitaliza; en cuanto a las mujeres y los hijos, son tentación para todos.
La décima:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Eso es disfrute de la vida mundanal».
Es decir: aquello de lo que se disfruta en ella, luego se va y no permanece.
Y esto, por parte suya, es un desapego de la vida mundanal y un estímulo hacia la Otra.
Ibn Māǧa y otros transmitieron de ʿAbd Allāh b. ʿUmar que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«La vida mundanal no es sino disfrute, y no hay nada del disfrute de la vida mundanal mejor que la mujer virtuosa».
Y en el ḥadīṯ:
«Sé asceta en la vida mundanal: Allah te amará»,
es decir, en su disfrute de prestigio y riqueza que excede lo necesario.
Dijo —Allah le bendiga y le conceda paz—:
«El hijo de Adán no tiene derecho sino a estas cualidades: una casa en la que habite, una prenda con la que cubra su desnudez, y pan sin condimento [2932] y agua».
Lo sacó al-Tirmiḏī del ḥadīṯ de al-Miqdām b. Maʿdīkarib.
Y se preguntó a Sahl b. ʿAbd Allāh:
«¿Con qué se le facilita al siervo dejar la vida mundanal y todos los deseos?»
Dijo:
«Con ocuparse en aquello que se le ha ordenado».
La undécima:
Su dicho —Exaltado sea—:
«y Allah, junto a Él, está la bella morada de retorno».
Es un mubtadaʾ y un ḫabar.
Y al-maʾāb es el retorno; āba yaʾūbu iyāban cuando regresa.
Dijo Imruʾ al-Qays:
«Y he recorrido los horizontes hasta que *** me satisfice, del botín, el retorno»
Y dijo otro:
«Y todo el que se ausenta retorna *** pero el ausente por la muerte no retorna»
Y el origen de maʾāb es maʾūb: se trasladó el movimiento de la wāw a la hamza y se sustituyó la wāw por un alif, como: maqāl.
Y el sentido de la aleya es minimizar la vida mundanal y rebajarla, y estimular hacia la bella vuelta a Allah —Exaltado sea— en la Otra Vida.
[2901]
:- Véase t. 10, p. 353.
[2902]
:- Esta es una expresión de al-Ṣiḥāḥ, en el que el autor se apoya mucho. En los manuscritos: «الشهوان للشيء».
[2903]
:- Al-ḥazn (con fatḥa y luego sukūn): el lugar áspero y escabroso. Y al-rabwa (con ḍamma y con fatḥa): lo elevado de la tierra; y al-sahwa: la tierra blanda y terrosa.
[2904]
:- El añadido está en D.
[2905]
:- Tariba el hombre: empobreció, es decir, se pegó al polvo; y atraba cuando se enriqueció. Esta palabra corre en las lenguas de los árabes: no pretenden con ella invocar contra el interlocutor, sino incitar y estimular.
[2906]
:- Ḫarmāʾ: a la que se le ha cortado parte de la nariz y tiene la oreja perforada.
[2907]
:- Véase t. 9, p. 45.
[2908]
:- Es decir: los hijos hacen que sus padres se vuelvan cobardes por miedo a la muerte, de modo que a los hijos les sobreviene la orfandad y sus dolores; y los hacen avaros, de modo que no gastan en aquello en lo que debe gastarse, prefiriéndoles el dinero; y los entristecen por ellos si les sobreviene una enfermedad o algo semejante.
[2909]
:- Véase t. 5, p. 99.
[2910]
:- Al-qarmad: el ladrillo cocido y las piedras.
[2911]
:- Al-Ṯumālī (con ḍamma en la letra con tres puntos, con mīm aligerada y lām): nisba a Ṯumāla, un clan de al-Azd.
[2912]
:- Esta es la opinión del autor, y la mencionó el comentarista de al-Qāmūs (en la entrada ḏahab). Lo conocido es que al-ḏahab se usa en masculino y femenino, como en los diccionarios.
[2913]
:- En los manuscritos: y lo que hay en los diccionarios es que al-ḏahab se pluraliza como aḏhāb, ḏuhūb y ḏahbān (con kasra al inicio) como barq y barqān, y ḏahbān (con ḍamma al inicio) como ḥaml y ḥamlān. Quizá lo de los manuscritos esté alterado a partir de «ذهبان».
[2914]
:- Véase t. 8, p. 35.
[2915]
:- El híbrido que ha parido una yegua de raza no árabe de un semental árabe.
[2916]
:- Al-aqraḥ: el que tiene en la frente una mancha, que es un blanco leve en el rostro del caballo, menor que la estrella. Al-arṯam: blanco de nariz y del labio superior. Al-muḥaǧǧal: que sus cuatro patas sean blancas, alcanzando un tercio del waẓīf (la parte delgada del antebrazo y la pierna, o lo que está por encima del menudillo hasta la pierna), o su mitad, o sus dos tercios, después de sobrepasar los menudillos, sin llegar a las rodillas ni a los corvejones. Y ṭalq al-yamīn: sin calzado en ella. Al-kumayt: el color entre el negro y el rojo. Y al-šiya: todo color que difiere del color predominante del caballo u otro.
[2917]
:- Añadido tomado de las Sunan de al-Tirmiḏī.
[2918]
:- Añadido tomado del Musnad de al-Dārimī.
[2919]
:- En el Musnad de al-Dārimī y en los manuscritos: «محجل».
[2920]
:- Véase t. 8, p. 36 y t. 10, p. 73.
[2921]
:- En el margen de al-Sindī a las Sunan de Ibn Māǧa y en Lisān al-ʿArab (entrada s-w-m), al hablar de este ḥadīṯ: «al-sawm: regatear por su mercancía; y lo prohibió en ese tiempo porque es un tiempo en el que se recuerda a Allah, y no debe ocuparse en otra cosa. Y es posible que lo que se pretende por al-sawm sea el pastoreo; porque si pastan antes de la salida del sol, cuando aún hay rocío, les sobreviene por ello una enfermedad que las mata; y eso es conocido entre la gente de hacienda de los árabes».
[2922]
:- Véase t. 10, p. 82.
[2923]
:- Así está en su dīwān. Y la versión de al-Aġānī (t. 8, p. 319, ed. Dār al-Kutub al-Miṣriyya): «كابن البزيعة..». Y lo que hay en los manuscritos: «ضل ابن زرعة..». Y por Ibn Bazʿa se entiende Šaddād b. al-Munḏir, hermano de Ḥuṣayn al-Ḏuhlī. Y su dicho «como el último de su igual» se refiere a Ḥawšab b. Ruʾaym.
[2924]
:- «Más te vale»: «¡ay de ti!»; es una palabra que se dice en contexto de amenaza y advertencia. Al-Aṣmaʿī dijo: su sentido es “se le acercó lo que lo destruye”, es decir, le sobrevino.
[2925]
:- Al-Muʾarriǧ (como muḥaddiṯ): Abū Fayd ʿAmr b. al-Ḥāriṯ al-Sadūsī, el gramático de Basora, uno de los imames de la lengua y la literatura.
[2926]
:- Al-nawāḍiḥ: de los camellos con los que se saca agua; su singular es nāḍiḥ. El خطاب es a los Anṣār: se quedaron sentados sin salir a recibirlo cuando peregrinó; y Muʿāwiya, al mencionar sus camellas de noria, pretendía reprocharles e insinuar, pues eran gente de cultivo, labranza y riego; y ellos le respondieron con lo que lo hizo callar: con su dicho «las enflaquecimos el día de Badr» pretendían aludir a la muerte de sus ancianos el día de Badr. (al-Nihāya).
[2927]
:- Al-sikka (con kasra en la sīn y con kâf abierta geminada): el hierro con el que se ara la tierra.
[2928]
:- La lengua clásica: «من الإخلاد».
[2929]
:- Se dice: tamʿaddada el muchacho cuando creció y se volvió recio. Y se dijo: quiso decir “asemejaos al modo de vida de Saʿd b. ʿAdnān”, pues eran gente de aspereza y austeridad; es decir: sed como ellos y dejad el refinamiento y el atuendo de los no árabes.
[2930]
:- En el Musnad del imām Aḥmad b. Ḥanbal: «وألقوا الركب». Rukb es plural de ركاب: las monturas de camello; o plural de ركوب: todo lo que se monta de una bestia.
[2931]
:- Al-rasātīq: el campo y las aldeas; su singular es rustāq. Y en Z: los huertos.
[2932]
:- Al-ǧilf (con kasra y luego sukūn): el pan solo, sin condimento; y se dijo: es el pan grueso y seco.
Notas y Referencias
[2901] - Véase t. 10, p. 353.
[2902] - Esta es una expresión de al-Ṣiḥāḥ, en el que el autor se apoya mucho. En los manuscritos: «الشهوان للشيء».
[2903] - Al-ḥazn (con fatḥa y luego sukūn): el lugar áspero y escabroso. Y al-rabwa (con ḍamma y con fatḥa): lo elevado de la tierra; y al-sahwa: la tierra blanda y terrosa.
[2904] - El añadido está en D.
[2905] - Tariba el hombre: empobreció, es decir, se pegó al polvo; y atraba cuando se enriqueció. Esta palabra corre en las lenguas de los árabes: no pretenden con ella invocar contra el interlocutor, sino incitar y estimular.
[2906] - Ḫarmāʾ: a la que se le ha cortado parte de la nariz y tiene la oreja perforada.
[2907] - Véase t. 9, p. 45.
[2908] - Es decir: los hijos hacen que sus padres se vuelvan cobardes por miedo a la muerte, de modo que a los hijos les sobreviene la orfandad y sus dolores; y los hacen avaros, de modo que no gastan en aquello en lo que debe gastarse, prefiriéndoles el dinero; y los entristecen por ellos si les sobreviene una enfermedad o algo semejante.
[2909] - Véase t. 5, p. 99.
[2910] - Al-qarmad: el ladrillo cocido y las piedras.
[2911] - Al-Ṯumālī (con ḍamma en la letra con tres puntos, con mīm aligerada y lām): nisba a Ṯumāla, un clan de al-Azd.
[2912] - Esta es la opinión del autor, y la mencionó el comentarista de al-Qāmūs (en la entrada ḏahab). Lo conocido es que al-ḏahab se usa en masculino y femenino, como en los diccionarios.
[2913] - En los manuscritos: y lo que hay en los diccionarios es que al-ḏahab se pluraliza como aḏhāb, ḏuhūb y ḏahbān (con kasra al inicio) como barq y barqān, y ḏahbān (con ḍamma al inicio) como ḥaml y ḥamlān. Quizá lo de los manuscritos esté alterado a partir de «ذهبان».
[2914] - Véase t. 8, p. 35.
[2915] - El híbrido que ha parido una yegua de raza no árabe de un semental árabe.
[2916] - Al-aqraḥ: el que tiene en la frente una mancha, que es un blanco leve en el rostro del caballo, menor que la estrella. Al-arṯam: blanco de nariz y del labio superior. Al-muḥaǧǧal: que sus cuatro patas sean blancas, alcanzando un tercio del waẓīf (la parte delgada del antebrazo y la pierna, o lo que está por encima del menudillo hasta la pierna), o su mitad, o sus dos tercios, después de sobrepasar los menudillos, sin llegar a las rodillas ni a los corvejones. Y ṭalq al-yamīn: sin calzado en ella. Al-kumayt: el color entre el negro y el rojo. Y al-šiya: todo color que difiere del color predominante del caballo u otro.
[2917] - Añadido tomado de las Sunan de al-Tirmiḏī.
[2918] - Añadido tomado del Musnad de al-Dārimī.
[2919] - En el Musnad de al-Dārimī y en los manuscritos: «محجل».
[2920] - Véase t. 8, p. 36 y t. 10, p. 73.
[2921] - En el margen de al-Sindī a las Sunan de Ibn Māǧa y en Lisān al-ʿArab (entrada s-w-m), al hablar de este ḥadīṯ: «al-sawm: regatear por su mercancía; y lo prohibió en ese tiempo porque es un tiempo en el que se recuerda a Allah, y no debe ocuparse en otra cosa. Y es posible que lo que se pretende por al-sawm sea el pastoreo; porque si pastan antes de la salida del sol, cuando aún hay rocío, les sobreviene por ello una enfermedad que las mata; y eso es conocido entre la gente de hacienda de los árabes».
[2922] - Véase t. 10, p. 82.
[2923] - Así está en su dīwān. Y la versión de al-Aġānī (t. 8, p. 319, ed. Dār al-Kutub al-Miṣriyya): «كابن البزيعة..». Y lo que hay en los manuscritos: «ضل ابن زرعة..». Y por Ibn Bazʿa se entiende Šaddād b. al-Munḏir, hermano de Ḥuṣayn al-Ḏuhlī. Y su dicho «como el último de su igual» se refiere a Ḥawšab b. Ruʾaym.
[2924] - «Más te vale»: «¡ay de ti!»; es una palabra que se dice en contexto de amenaza y advertencia. Al-Aṣmaʿī dijo: su sentido es “se le acercó lo que lo destruye”, es decir, le sobrevino.
[2925] - Al-Muʾarriǧ (como muḥaddiṯ): Abū Fayd ʿAmr b. al-Ḥāriṯ al-Sadūsī, el gramático de Basora, uno de los imames de la lengua y la literatura.
[2926] - Al-nawāḍiḥ: de los camellos con los que se saca agua; su singular es nāḍiḥ. El خطاب es a los Anṣār: se quedaron sentados sin salir a recibirlo cuando peregrinó; y Muʿāwiya, al mencionar sus camellas de noria, pretendía reprocharles e insinuar, pues eran gente de cultivo, labranza y riego; y ellos le respondieron con lo que lo hizo callar: con su dicho «las enflaquecimos el día de Badr» pretendían aludir a la muerte de sus ancianos el día de Badr. (al-Nihāya).
[2927] - Al-sikka (con kasra en la sīn y con kâf abierta geminada): el hierro con el que se ara la tierra.
[2928] - La lengua clásica: «من الإخلاد».
[2929] - Se dice: tamʿaddada el muchacho cuando creció y se volvió recio. Y se dijo: quiso decir “asemejaos al modo de vida de Saʿd b. ʿAdnān”, pues eran gente de aspereza y austeridad; es decir: sed como ellos y dejad el refinamiento y el atuendo de los no árabes.
[2930] - En el Musnad del imām Aḥmad b. Ḥanbal: «وألقوا الركب». Rukb es plural de ركاب: las monturas de camello; o plural de ركوب: todo lo que se monta de una bestia.
[2931] - Al-rasātīq: el campo y las aldeas; su singular es rustāq. Y en Z: los huertos.
[2932] - Al-ǧilf (con kasra y luego sukūn): el pan solo, sin condimento; y se dijo: es el pan grueso y seco.