3

La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 1

Versículo (Español)

[3:1] Álif. Lam. Mim.

Tafsir de Al-Qurtubi

{الٓمٓ} (1) En ello hay cinco cuestiones:

La primera: Su dicho: «Alif Lām Mīm. Allah, no hay divinidad sino Él, el Viviente, el Subsistente». Esta sura es medinense por consenso. Al-Naqqāsh transmitió que su nombre en la Torá es Ṭayba. Al-Ḥasan, ʿAmr b. ʿUbayd, ʿĀṣim b. Abī al-Nujūd y Abū Jaʿfar al-Ruʾāsī leyeron [2805]: [2805]«Alif Lām Mīm. Allāh», con corte de la hamzat al-waṣl, a condición de suponer una pausa en «Alif Lām Mīm», del mismo modo que suponen la pausa en los nombres de los números, como: uno, dos, tres, cuatro, mientras que en realidad enlazan. Dijo al-Akhfash Saʿīd: Y es lícito «Alif Lām Mīm Allāh» con kasra en la mīm por el encuentro de dos consonantes en reposo. Dijo al-Zajjāj: Esto es un error, y los árabes no lo dicen por su pesadez. Dijo al-Naḥḥās: La lectura [primera] [2806] es la lectura de la generalidad, y sobre ella hablaron los antiguos gramáticos. La doctrina de Sībawayh es que la mīm se abrió por el encuentro de dos consonantes en reposo, y escogieron para ella la fatḥa para no reunir una kasra, una yāʾ y una kasra antes de ella. Y dijo al-Kisāʾī: Las letras del deletreo, si les sigue una hamzat al-waṣl y se suprime la alif de enlace, se les da el movimiento de la alif, y dices: «Alif Lām Mīm Allāh», «Alif Lām Mīm uḏkur», y «Alif Lām Mīm(i) iqtarabat». Y dijo al-Farrāʾ: El الأصل es «Alif Lām Mīm Allāh», como leyó al-Ruʾāsī, y entonces se trasladó el movimiento de la hamza a la mīm. Y ʿUmar b. al-Khaṭṭāb leyó: «al-ḥayy al-qayyām». Y dijo Khārija: En el muṣḥaf de ʿAbd Allāh: «al-ḥayy al-qayyim». Ya se expuso lo que los sabios [2807] sostienen acerca de las letras que están al comienzo de las suras al inicio de «al-Baqara» [2808] Y dado que en esta sura aparece: «Allāh, no hay divinidad sino Él, el Viviente, el Subsistente», como una frase autosuficiente, pueden concebirse todos esos dichos.

La segunda: Al-Kisāʾī روایتó que ʿUmar b. al-Khaṭṭāb —Dios esté complacido con él— rezó la oración de la noche (ʿishāʾ) y comenzó con «Āl ʿImrān», y recitó: «Ālīm. Allāh, no hay divinidad sino Él, el Viviente, el Subsistente», y en la primera rakʿa recitó cien aleyas, y en la segunda las cien restantes. Dijeron nuestros sabios: No se recita una sura en dos rakʿas; pero si lo hace, le es válido. Y Mālik dijo en al-Majmūʿa: No hay inconveniente en ello, y no es cosa de gran entidad.

Digo: Lo correcto es la licitud de ello. El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó al-Aʿrāf en el magrib, repartiéndola en dos rakʿas; lo transmitió también al-Nasāʾī, y lo autentificó Abū Muḥammad ʿAbd al-Ḥaqq; y vendrá.

La tercera: Sobre el mérito de esta sura han llegado آثار y noticias; entre ello, lo que se ha transmitido: que es salvaguarda contra las serpientes, tesoro para el indigente, que litigará en favor de su recitador en la Otra Vida, y que a quien recite su final en una noche se le escribirá como si hubiera velado en oración una noche, y otras cosas. Al-Dārimī Abū Muḥammad mencionó en su Musnad: nos narró Abū ʿUbayd al-Qāsim b. Salām; dijo: me narró ʿUbayd Allāh al-Ashjaʿī; dijo: me narró Misʿar; dijo: me narró Jābir [2809], antes de caer en aquello en lo que cayó, de al-Shaʿbī, quien dijo: Dijo ʿAbd Allāh: «¡Qué excelente tesoro para el indigente es la sura “Āl ʿImrān”! Se pone en pie con ella al final de la noche». Nos narró Muḥammad b. Saʿīd; nos narró ʿAbd al-Salām, de al-Jarīrī [2810], de Abū al-Salīl [2811], quien dijo: Un hombre cometió un derramamiento de sangre; dijo: y se refugió en el valle de Majanna: un valle en el que nadie camina sin que le alcance una serpiente; y en el borde del valle había dos monjes. Cuando anocheció, uno de ellos dijo a su compañero: «¡Por Dios, el hombre ha perecido!». Dijo: y comenzó la sura «Āl ʿImrān». Dijeron: «Ha recitado la sura Ṭayba; quizá se salve». Dijo: y amaneció sano y salvo. Y transmitió con cadena de Makḥūl, quien dijo: «Quien recite la sura “Āl ʿImrān” el día viernes, los ángeles rezarán por él hasta la noche». Y transmitió con cadena de ʿUthmān b. ʿAffān, quien dijo: «Quien recite el final de la sura “Āl ʿImrān” en una noche, se le escribirá como si hubiera velado en oración una noche», en cuya vía está Ibn Lahīʿa. Y مسلم روایتó de al-Nawwās b. Samʿān al-Kilābī, quien dijo: Oí al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Se traerá el Corán el Día de la Resurrección, y a su gente —aquellos que obraban conforme a él—; lo precederán la sura al-Baqara y Āl ʿImrān», y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— les ضربó tres ejemplos que no he olvidado después. Dijo: —Como si fueran dos nubes, o dos sombras negras entre las cuales hay un resplandor [2812]; o como si fueran dos bandadas compactas [2813] de aves con las alas extendidas, que disputan en favor de su compañero. Y también transmitió de Abū Umāma, quien dijo: Oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Recitad el Corán, pues vendrá el Día de la Resurrección como intercesor de sus compañeros. Recitad las dos resplandecientes: al-Baqara y la sura Āl ʿImrān, pues vendrán el Día de la Resurrección como si fueran dos nubes, o como si fueran dos masas nubosas, o como si fueran dos bandadas de aves con las alas extendidas, que disputan en favor de sus compañeros. Recitad la sura al-Baqara, pues tomarla es bendición y dejarla es pesar, y no pueden con ella los baṭala». Dijo Muʿāwiya [2814]: y me ha llegado que los baṭala son los hechiceros.

La cuarta: Los sabios tienen tres opiniones acerca de llamar «al-Baqara y Āl ʿImrān» “las dos resplandecientes”:

La primera: Que son las dos luminosas, tomado de al-zahr y al-zuhra; ya sea por la guía con la que orientan a su recitador mediante lo que resplandece de sus luces, es decir, de sus significados.

O bien por la luz perfecta que se deriva de su recitación el Día de la Resurrección; y esta es la segunda opinión.

La tercera: Se las llamó así porque ambas comparten lo que contiene el Nombre Supremo de Dios, como lo mencionó Abū Dāwūd y otros, de Asmāʾ bint Yazīd: que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «El Nombre Supremo de Dios está en estas dos aleyas: “Y vuestro dios es un dios único; no hay divinidad sino Él, el Compasivo, el Misericordioso” [2815], y la que está en Āl ʿImrān: “Allāh, no hay divinidad sino Él, el Viviente, el Subsistente”». Lo sacó también Ibn Mājah. Y al-ghamām: la nube compacta; y es al-ghayāya cuando está cerca de la cabeza; y también es al-ẓulla. Y el sentido: que quien las recita está bajo la sombra de su recompensa, como ha llegado: «el hombre está a la sombra de su limosna» [2816] Y su dicho: «disputan» es decir: Dios crea, a partir de su recompensa, ángeles que discuten en su favor, como ha llegado en parte del ḥadiz: «Quien recite “Atestigua Dios que no hay divinidad sino Él...” la aleya, Dios crea setenta ángeles que piden perdón por él hasta el Día de la Resurrección». Y su dicho: «entre ambas hay un sharq» se ha ضبط con sukūn de la rāʾ y con su fatḥa, y es una indicación de la luminosidad; porque cuando dijo: «negras», podría imaginarse que son oscuras, y lo negó con su dicho: «entre ambas hay un sharq». Y con que sean negras quiere decir: por su densidad, a causa de la cual se interponen entre quienes están debajo de ellas y el calor del sol y la intensidad del ardor. Y Dios sabe más.

La quinta: El comienzo de esta sura descendió a causa de la delegación de Najrān, según lo mencionó Muḥammad b. Isḥāq de Muḥammad b. Jaʿfar b. al-Zubayr. Eran cristianos que acudieron como delegación al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en Medina, sesenta jinetes, entre los cuales había catorce hombres de sus notables. Y entre los catorce, tres personas a quienes se remitía su asunto: al-ʿĀqib [2817], el jefe del pueblo y dueño de su parecer, cuyo nombre era ʿAbd al-Masīḥ; y al-Sayyid, su thimāl [2818] y el responsable de su asamblea, cuyo nombre era al-Ayham; y Abū Ḥāritha b. ʿAlqama, de Banū Bakr b. Wāʾil, su obispo y su sabio. Entraron ante el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— tras la oración del ʿaṣr, llevando vestiduras de al-ḥibarāt [2819]: jubbas y mantos. Los compañeros del Profeta —Dios esté complacido con ellos— dijeron: no hemos visto una delegación como ellos en belleza y prestancia. Y cuando llegó su oración, se levantaron y rezaron en la mezquita del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— hacia el oriente. Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Dejadlos». Luego permanecieron allí días, discutiendo con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ʿĪsā, y pretendían que era hijo de Dios, y otras afirmaciones abominables y confusas; y el Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz— les respondía con pruebas luminosas, mientras ellos no veían. Y descendió sobre ellos el comienzo de esta sura hasta algo más de ochenta aleyas, hasta que su asunto terminó en que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— los llamó a la mubāhala [2820], según está mencionado en la Sīra de Ibn Isḥāq [2821] y otros.

[2805] :- En al-Qāmūs y su comentario (raíz: رأس): «Y Banū Ruʾās (con ḍamma): un clan de ʿĀmir b. Ṣaʿṣaʿa. Dijo al-Azharī: y Abū ʿUmar al-Zāhid solía decir, acerca de Abū Jaʿfar al-Ruʾāsī —uno de los recitadores y tradicionistas—, que era al-Ruwāsī, con fatḥa en la rāʾ y con wāw sin hamza, نسبado a Ruwās, una tribu de Sulaym; y rechazaba que se dijera al-Ruʾāsī con hamza, como lo dicen los tradicionistas y otros. Digo: y con este Abū Jaʿfar se refiere a Muḥammad b. Sāda al-Ruwāsī. Thaʿlab mencionó que fue el primero en establecer la gramática de los kufíes, y tiene compilaciones». [2806] :- Al-Takmila ʿan Iʿrāb al-Qurʾān de al-Naḥḥās. [2807] :- Adición exigida por el contexto. [2808] :- Véase t. 1, p. 154. [2809] :- Es Jābir b. Yazīd b. al-Ḥārith al-Juʿfī. Murió en el año 128 H. Dijo Ibn Saʿd: practicaba el tadlīs y era muy débil en su opinión y en su transmisión. Dijo al-ʿIjlī: era débil y exageraba en el chiismo. Dijo Abū Badr: a Jābir le sobrevenía una vez al año un acceso en el que deliraba y mezclaba las palabras. Quizá lo que se نقلó de él fue en ese momento. Y al-Ashjaʿī explicó aquello en lo que cayó como algo debido a la alteración de su mente. (De Tahdhīb al-Tahdhīb). [2810] :- Al-Jarīrī: con ḍamma en la jīm, fatḥa en la primera rāʾ, kasra en la segunda, y una yāʾ en sukūn entre ambas; es Saʿīd b. Iyās, atribuido a Jarīr b. ʿAbbād. (De Tahdhīb al-Tahdhīb). [2811] :- Abū al-Salīl (con fatḥa en la consonante no enfática y kasra en la lām) es Ḍurayb (en diminutivo) b. Nufayr; y se dice: Nufayl. (De Tahdhīb al-Tahdhīb). [2812] :- Al-sharq: la luz. El sukūn de la rāʾ en él es más conocido que su fatḥa. [2813] :- En los originales: «farqān» con fāʾ. La corrección es según Ṣaḥīḥ Muslim. Al-farq: la porción. Y al-ḥazq y al-ḥazīqa: el grupo de cualquier cosa. [2814] :- Es Muʿāwiya b. Salām, uno de los hombres de la cadena de este ḥadiz. [2815] :- Véase t. 2, p. 190. [2816] :- Así en una copia: «jـ», y es lo correcto; y Kashf al-Khafāʾ, t. 1, p. 424. En otros originales: «inna al-muʾmin». [2817] :- Al-Sayyid y al-ʿĀqib son de sus jefes y أصحاب de rango; y al-ʿĀqib sigue a al-Sayyid. [2818] :- Al-thimāl (con kasra): el refugio, el socorro y el que alimenta en la adversidad. [2819] :- Al-ḥibarāt (con kasra en la ḥāʾ y fatḥa en la bāʾ; plural de ḥīra): un tipo de vestiduras yemeníes. [2820] :- En los originales: al-ibtihāl; y lo correcto es lo que se ha fijado: bāhala la gente unos a otros; y tabāhalū y tabahalū: se maldijeron mutuamente. La mubāhala: que la gente se reúna cuando discrepan sobre algo y digan: «La maldición de Dios sobre el injusto de entre nosotros». [2821] :- Véase la Sīra de Ibn Hishām, p. 401, edición de Europa.

Notas y Referencias

[2805] - En al-Qāmūs y su comentario (raíz: رأس): «Y Banū Ruʾās (con ḍamma): un clan de ʿĀmir b. Ṣaʿṣaʿa. Dijo al-Azharī: y Abū ʿUmar al-Zāhid solía decir, acerca de Abū Jaʿfar al-Ruʾāsī —uno de los recitadores y tradicionistas—, que era al-Ruwāsī, con fatḥa en la rāʾ y con wāw sin hamza, atribuido a Ruwās, una tribu de Sulaym; y rechazaba que se dijera al-Ruʾāsī con hamza, como lo dicen los tradicionistas y otros. Digo: y con este Abū Jaʿfar se refiere a Muḥammad b. Sāda al-Ruwāsī. Thaʿlab mencionó que fue el primero en establecer la gramática de los kufíes, y tiene compilaciones».

[2806] - Al-Takmila ʿan Iʿrāb al-Qurʾān de al-Naḥḥās.

[2807] - Adición exigida por el contexto.

[2808] - Véase t. 1, p. 154.

[2809] - Es Jābir b. Yazīd b. al-Ḥārith al-Juʿfī. Murió en el año 128 H. Dijo Ibn Saʿd: practicaba el tadlīs y era muy débil en su opinión y en su transmisión. Dijo al-ʿIjlī: era débil y exageraba en el chiismo. Dijo Abū Badr: a Jābir le sobrevenía una vez al año un acceso en el que deliraba y mezclaba las palabras. Quizá lo que se transmitió de él fue en ese momento. Y al-Ashjaʿī explicó aquello en lo que cayó como algo debido a la alteración de su mente. (De Tahdhīb al-Tahdhīb).

[2810] - Al-Jarīrī: con ḍamma en la jīm, fatḥa en la primera rāʾ, kasra en la segunda, y una yāʾ en sukūn entre ambas; es Saʿīd b. Iyās, atribuido a Jarīr b. ʿAbbād. (De Tahdhīb al-Tahdhīb).

[2811] - Abū al-Salīl (con fatḥa en la consonante no enfática y kasra en la lām) es Ḍurayb (en diminutivo) b. Nufayr; y se dice: Nufayl. (De Tahdhīb al-Tahdhīb).

[2812] - Al-sharq: la luz. El sukūn de la rāʾ en él es más conocido que su fatḥa.

[2813] - En los originales: «farqān» con fāʾ. La corrección es según Ṣaḥīḥ Muslim. Al-farq: la porción. Y al-ḥazq y al-ḥazīqa: el grupo de cualquier cosa.

[2814] - Es Muʿāwiya b. Salām, uno de los hombres de la cadena de este ḥadiz.

[2815] - Véase t. 2, p. 190.

[2816] - Así en una copia: «jـ», y es lo correcto; y Kashf al-Khafāʾ, t. 1, p. 424. En otros originales: «inna al-muʾmin».

[2817] - Al-Sayyid y al-ʿĀqib son de sus jefes y أصحاب de rango; y al-ʿĀqib sigue a al-Sayyid.

[2818] - Al-thimāl (con kasra): el refugio, el socorro y el que alimenta en la adversidad.

[2819] - Al-ḥibarāt (con kasra en la ḥāʾ y fatḥa en la bāʾ; plural de ḥīra): un tipo de vestiduras yemeníes.

[2820] - En los originales: al-ibtihāl; y lo correcto es lo que se ha fijado: bāhala la gente unos a otros; y tabāhalū y tabahalū: se maldijeron mutuamente. La mubāhala: que la gente se reúna cuando discrepan sobre algo y digan: «La maldición de Dios sobre el injusto de entre nosotros».

[2821] - Véase la Sīra de Ibn Hishām, p. 401, edición de Europa.