28

El Relato

القصص Al-Qasas
Aya 59

Versículo (Español)

[28:59] Tu Señor no destruiría un pueblo sin antes enviar un Mensajero a su ciudad principal para que les trasmita Su Mensaje. Solo haría sucumbir un pueblo si ellos cometen injusticias.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَمَا كَانَ رَبُّكَ مُهۡلِكَ ٱلۡقُرَىٰ حَتَّىٰ يَبۡعَثَ فِيٓ أُمِّهَا رَسُولٗا يَتۡلُواْ عَلَيۡهِمۡ ءَايَٰتِنَاۚ وَمَا كُنَّا مُهۡلِكِي ٱلۡقُرَىٰٓ إِلَّا وَأَهۡلُهَا ظَٰلِمُونَ} (59) Su dicho —Exaltado sea—: «Y no era tu Señor quien destruyera las ciudades»; esto es: las ciudades cuyos habitantes son incrédulos. «hasta que envíe en su madre»; se ha leído con ḍamma en la hamza y con kasra, por seguimiento de la declinación en genitivo; es decir: La Meca. Y: «un Mensajero»; esto es: Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y se ha dicho: «en su madre»; esto es: en la más grande de ellas. «un Mensajero»; que les amoneste. Y dijo al-Ḥasan: «en sus comienzos».

Digo: La Meca es la más grande de las ciudades por su sacralidad y por ser la primera de ellas, por Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente, la primera Casa establecida para la gente…» [Āl ʿImrān: 96] Y fue distinguida con el calificativo de “la más grande” por el envío del Mensajero en ella; pues los mensajeros son enviados a los notables, y éstos habitan las ciudades, que son la “madre” de lo que las rodea. Este sentido ya ha pasado al final de la sura «Yūsuf» [12378]

Su dicho —Exaltado sea—: «que les recita Nuestras aleyas». «recita» está en posición de adjetivo, es decir: recitador; o sea, les informa de que el castigo descenderá sobre ellos si no creen. «Y no éramos destructores de las ciudades sino cuando sus habitantes eran injustos». «Y no éramos destructores de las ciudades»: se ha omitido la nūn por la iḍāfa, como en «injustos consigo mismos» [al-Nisāʾ: 97]. Es decir: no los destruí sino cuando ya habían merecido la destrucción por su obstinación en la incredulidad tras habérseles presentado la excusa. En esto hay una exposición de Su justicia y de Su santidad, por encima de la injusticia: el Altísimo informa que no los destruye sino cuando merecen la destrucción por su injusticia; y no los destruye, aun siendo injustos, sino después de confirmar la prueba y obligar mediante el envío de los mensajeros; y no hace de Su conocimiento de sus estados una prueba contra ellos, y declara Su Esencia exenta de destruirlos cuando no son injustos, como dijo —Poderoso y Majestuoso—: «Y no era tu Señor quien destruyera las ciudades injustamente mientras sus habitantes eran reformadores» [Hūd: 117]. Así, explicitó en Su dicho «injustamente» [Hūd: 117] que, si los destruyera siendo reformadores, eso sería una injusticia contra ellos por Su parte; y, siendo Su condición —en Su independencia y sabiduría— incompatible con la injusticia, lo indicó mediante la partícula de negación junto con su lām, como dijo el Altísimo: «Y no era Dios quien hiciera perder vuestra fe» [al-Baqara: 143].

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Notas y Referencias

[12378] Véase t. 9, p. 274, edición primera o segunda.