28

El Relato

القصص Al-Qasas
Aya 57

Versículo (Español)

[28:57] Dicen: "Si seguimos la guía que has traído, seremos expulsados de nuestra tierra". ¿Acaso no les he preparado un lugar sagrado y seguro, al cual llegan frutos de todas clases como sustento Mío? Pero la mayoría no sabe.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y dijeron: «Si seguimos contigo la guía, seremos arrebatados de nuestra tierra». ¿Acaso no les hemos establecido un Santuario seguro, al que se traen los frutos de toda cosa, como provisión de Nuestra parte? Pero la mayoría de ellos no sabe} (57) Palabras del Altísimo: «Y dijeron: “Si seguimos contigo la guía, seremos arrebatados de nuestra tierra”». Esto es dicho de los idólatras de La Meca. Dijo Ibn ‘Abbās: quien dijo eso, de Quraysh, fue al-Ḥāriṯ b. ‘Uṯmān b. Nawfal b. ‘Abd Manāf al-Qurašī. Dijo al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: Ciertamente sabemos que tu palabra es verdad, pero lo que nos impide seguir contigo la guía y creer en ti es el temor de que los árabes nos arrebaten de nuestra tierra —esto es, La Meca— por congregarse contra nosotros; y no tenemos fuerza frente a ellos. Esto formaba parte de sus pretextos, y Dios —Altísimo sea— respondió a aquello con lo que se excusaban. Dijo, pues: «¿Acaso no les hemos establecido un Santuario seguro?». Es decir: dotado de seguridad. Y ello porque los árabes, en la época de la ignorancia, se atacaban unos a otros y se mataban unos a otros, mientras que la gente de La Meca estaba a salvo allí donde estuviera, por la inviolabilidad del ḥaram. Así, informó de que los había asegurado mediante la inviolabilidad de la Casa y los había protegido de su enemigo; por tanto, no temen que los árabes violen una inviolabilidad combatiéndolos. Y “el arrebato” (التخطف) es el arrancar con rapidez. Ya se ha mencionado anteriormente. Dijo Yaḥyà b. Salām, es decir: estabais seguros en Mi ḥaram, comíais Mi sustento y adorabais a otro distinto de Mí; ¿y teméis, si Me adoráis y creéis en Mí? «al que se traen los frutos de toda cosa». Es decir: se reúnen en él los frutos de toda tierra y país. De Ibn ‘Abbās y otros se dice: “se recogió el agua en la alberca” (جبى الماء في الحوض), es decir, la reunió. Y al-ǧābiya es la gran alberca. Nāfi‘ leyó: «تجبى» con tā’, por razón de “los frutos” (الثمرات); y al-Yāqūt, con yā’, por la expresión: «toda cosa»; y lo prefirió Abū ‘Ubayd. Dijo: porque entre el nombre femenino y su verbo se interpone un separador; y además, “los frutos” es un plural, y no es un femenino real. «como provisión de Nuestra parte». Es decir: de Nuestra parte. «Pero la mayoría de ellos no sabe». Es decir: no razonan; esto es, están distraídos de la inferencia: que Quien les proveyó y les dio seguridad en lo pasado, pese a su incredulidad, les proveerá si abrazan el islam, y apartará de ellos a los incrédulos en su islam. Y «provisión» (رزقا) está en acusativo como complemento por causa. Y es lícito ponerlo en acusativo como maṣdar por el sentido, porque el sentido de «تجبى» es: “se provee”. Y se leyó «يجنى» con nūn, de al-ǧanà, y su régimen con «إلى», como dices: “se recoge hacia su boca” y “se recoge hacia la alforja” [12377]

[12377]: al-ḫāfa: la alforja; y de ello el ḥadiz: «El creyente es como la al-ḫāfa del sembrado».

Notas y Referencias

[12377] al-ḫāfa: la alforja; y de ello el ḥadiz: «El creyente es como la al-ḫāfa del sembrado».