El Relato
القصص Al-QasasVersículo (Español)
[28:18] A la mañana siguiente amaneció temeroso y cauteloso, y quien le había pedido ayuda el día anterior nuevamente le pedía auxilio a gritos. Entonces Moisés le dijo: "No cabe duda que eres un perdido [busca pleitos]".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y amaneció en la ciudad, temeroso, acechando; y he aquí que aquel que el día anterior le había pedido auxilio le reclamaba a gritos. Moisés le dijo: «Ciertamente, tú eres un descarriado manifiesto»} (18)
Palabras del Altísimo:
«Y amaneció en la ciudad, temeroso».
Ya se ha mencionado anteriormente, en «Ṭā Hā» [12343] y en otros lugares, que los profetas —las bendiciones de Dios sobre ellos— sienten temor, como refutación a quien sostuvo lo contrario, y que el temor no contradice el conocimiento de Dios ni la confianza en Él.
Se dijo: amaneció temeroso por haber matado a una persona, de que se le exigiera por ello; y se dijo: temeroso de su gente, de que lo entregaran.
Y se dijo: temeroso de Dios —Exaltado sea—.
«acechando».
Dijo Sa‘īd ibn Ŷubayr: se vuelve de un lado a otro por el miedo.
Y se dijo: espera la persecución, y espera lo que la gente comente.
Y dijo Qatāda:
«acechando», es decir, acecha la persecución.
Y se dijo: salió a informarse de la noticia, y nadie había sabido de la muerte del copto salvo el israelita.
Y «amaneció» admite que sea con el sentido de «se volvió», es decir, cuando mató, se volvió temeroso; y admite que signifique que entró en la mañana, esto es, en la mañana del día siguiente al suyo.
Y «temeroso» está en acusativo por ser el predicado de «amaneció»; y, si quieres, como circunstancial (ḥāl), quedando el complemento circunstancial de lugar en posición de predicado.
«y he aquí que aquel que el día anterior le había pedido auxilio le reclamaba a gritos».
Es decir: he aquí que su compañero israelita, a quien él había librado el día anterior, estaba peleando con otro copto, queriendo someterlo a servidumbre. Y el istisrāḫ es la petición de socorro, y procede de al-ṣurāḫ (el grito), pues quien pide auxilio grita y alza la voz solicitando ayuda. Dijo [12344]:
Cuando nos llegaba un clamante, aterrorizado *** el clamor para él era golpear los huesos secos de la pierna
Se dijo: este israelita que pedía auxilio era samaritano; el cocinero del Faraón lo había reducido a servidumbre para llevar leña a la cocina. Lo mencionó al-Qušayrī.
Y «aquel que» está en nominativo por ser el sujeto inicial; y «le reclamaba a gritos» está en posición de predicado. Y es posible que esté en acusativo como circunstancial (ḥāl).
Y «ayer» (ams) es para el día anterior a tu día; y es indeclinable sobre kasra por el encuentro de dos consonantes en reposo. Pero si entra en él el artículo al- o la anexión (iḍāfa), se vuelve declinable y se declina con ḍamma y fatḥa según la mayoría de los gramáticos. Y entre ellos hay quien lo mantiene indeclinable aun con el artículo al-. Sībawayh y otros transmitieron que entre los árabes hay quien hace que ams siga el régimen de lo que no admite declinación (mamnū‘ min al-ṣarf) en la posición de nominativo en particular; y quizá el poeta se vio forzado y lo hizo así en genitivo y acusativo. Dijo el poeta:
He visto algo asombroso desde ayer
Y lo puso en genitivo por «desde» (muḏ) en el sentido de «lo pasado»; y la lengua buena es el nominativo. Así, hizo correr ams en el genitivo según su régimen en el nominativo, conforme a esa variante.
«Moisés le dijo: ciertamente, tú eres un descarriado manifiesto».
Y al-ġawī es el fracasado.
Es decir: porque te enfrentas a quien no puedes. Y se dijo: extraviador, manifiesto en el extravío: por tu causa maté ayer a un hombre, y hoy me llamas para otro. Y al-ġawī es fa‘īl de aġwā yaġwī, con el sentido de muġwī (quien extravía); y es como al-waŷī‘ y al-alīm con el sentido de al-mūŷi‘ y al-mu’lim.
Y se dijo: al-ġawī con el sentido de al-ġāwī, es decir: ciertamente eres un descarriado al combatir a quien no puedes apartar de ti su mal.
Y dijo al-Ḥasan: en realidad se lo dijo al copto: «Ciertamente, tú eres un descarriado manifiesto», por haber reducido a servidumbre a este israelita; y estuvo a punto de arremeter contra él.
Y se dice: baṭaša yabṭušu y yabṭišu; y la vocalización con ḍamma es más conforme a la analogía, porque es un verbo que no se hace transitivo.
[12343]
:Véase t. 11, p. 202, primera o segunda edición.
[12344]
:Es Salāma ibn Ŷandal. Y al-ẓanābīb (plural de ẓunbūb): es el borde del hueso seco de la pierna. Y lo que se pretende es la rapidez de la respuesta.