Las Hormigas
النمل An-NamlVersículo (Español)
[27:21] La castigaré severamente o la degollaré, a menos que me presente una excusa convincente".
Tafsir de Al-Qurtubi
{لَأُعَذِّبَنَّهُۥ عَذَابٗا شَدِيدًا أَوۡ لَأَاْذۡبَحَنَّهُۥٓ أَوۡ لَيَأۡتِيَنِّي بِسُلۡطَٰنٖ مُّبِينٖ} (21)
La cuarta—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Ciertamente lo castigaré con un castigo severo, o ciertamente lo degollaré».
Es una prueba de que el ḥadd se establece según la medida de la falta, no según la medida del cuerpo; si bien se trata con consideración al castigado en cuanto al tiempo y a la modalidad. Se transmitió de Ibn ʿAbbās, Muǧāhid e Ibn Ǧurayǧ que su castigo al ave consistía en arrancarle las plumas.
Dijo Ibn Ǧurayǧ:
Todas sus plumas.
Y dijo Yazīd b. Rumān:
Sus dos alas. Hizo Sulaymān esto con la abubilla como severidad contra los desobedientes y como sanción por su descuido de su turno y de su rango; y es como si Dios se lo hubiera permitido, del mismo modo que permitió degollar a los animales y a las aves para comer y para otros beneficios. Y Dios sabe más. Y en «Nawādir al-uṣūl» dijo: Nos narró Sulaymān b. Ḥumayd Abū al-Rabīʿ al-Iyādī; dijo: nos narró ʿAwn b. ʿUmāra, de al-Ḥusayn al-Ǧaʿfī, de al-Zubayr b. al-Ḫarīt, de ʿIkrima, que dijo:
Dios no apartó de la abubilla el mal de Sulaymān sino porque era piadosa con sus padres. Y esto vendrá.
Y se dijo:
Su castigo es ponerla con sus contrarios.
Y de algunos:
La prisión más estrecha es la convivencia con los contrarios. Y se dijo: ciertamente le impondré el servicio de sus iguales.
Y se dijo:
Encerrarla en la jaula.
Y se dijo:
Ponerla al sol después de desplumarla.
Y se dijo:
Alejarla de mi servicio; y los reyes disciplinan mediante el abandono del cuerpo, separándolo de aquello a lo que está habituado. Y ello está reforzado con la nūn enfática pesada, la cual es obligatoria, ella o la ligera.
Dijo Abū Ḥātim:
Si se leyera: «Ciertamente lo castigaré con un castigo severo, o ciertamente lo degollaré», sería válido.
«O que me traiga una autoridad evidente»;
esto es, una prueba clara. Y la lām en «que me traiga» no es lām de juramento, porque Sulaymān no jura sobre el acto de la abubilla; pero, al venir a continuación de su dicho «Ciertamente lo castigaré», que es de aquello con lo que es lícito jurar, lo hizo correr por su mismo cauce.
E Ibn Kaṯīr, en solitario, leyó: «que ciertamente me traerá», con dos nūn.
Notas y Referencias
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