Las Hormigas
النمل An-NamlVersículo (Español)
[27:17] Fueron concentradas ante Salomón sus tropas de yinnes, seres humanos y pájaros, y formadas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَحُشِرَ لِسُلَيۡمَٰنَ جُنُودُهُۥ مِنَ ٱلۡجِنِّ وَٱلۡإِنسِ وَٱلطَّيۡرِ فَهُمۡ يُوزَعُونَ} (17)
En ella hay dos cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y fueron congregadas para Salomón».
«Ḥuši ra» (fue congregado): es decir, reunido; y el ḥašr es la reunión. De ello es Su dicho —Poderoso y Majestuoso—:
«Y los congregaremos sin dejar a ninguno de ellos»
[al-Kahf: 47].
La gente discrepó acerca de la magnitud del ejército de Salomón —la paz sea con él—; y se dice:
que su campamento era de cien farsajs por cien: veinticinco para los genios, veinticinco para los humanos, veinticinco para las aves y veinticinco para las fieras. Y tenía mil estancias de cristal sobre madera, en las que había trescientas esposas y setecientas concubinas.
Ibn ʿAṭiyya dijo:
Se discrepó acerca de su campamento y de la magnitud de su ejército con una discrepancia intensa; pero lo correcto es que su reino fue inmenso, llenó la tierra, y toda la parte habitada del mundo se le sometió.
«y entonces son contenidos».
Su sentido es: se hace volver a los primeros hacia los últimos y se les refrena.
Qatāda dijo:
Cada clase tenía unos «wazaʿa» (contendedores) en su rango y en sus lugares, en torno al trono y sobre la tierra por la que caminaban.
Se dice: «wazaʿtuhu, awzaʿuhu, wazʿan», es decir: lo refrené. Y el wāziʿ en la guerra es el encargado de las filas: refrena a quien de ellos se adelanta.
Muḥammad ibn Isḥāq transmitió de Asmāʾ bint Abī Bakr, quien dijo:
Cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se detuvo en Dhī Ṭuwā —se refiere al día de la conquista—,
Abū Quḥāfa —que aquel día había perdido la vista— dijo a su hija:
«Sácame a Abū Qubays».
Ella dijo:
Lo asomé allí, y él dijo: «¿Qué ves?».
Dijo: «Veo una negrura reunida».
Dijo: «Esa es la caballería».
Dijo: «Y veo a un hombre de esa negrura que va y viene».
Dijo: «Ese es el wāziʿ: les impide que se dispersen». Y mencionó el resto del relato.
Y de esto es su dicho —la paz sea con él—:
«No se ha visto al demonio un día en que esté más pequeño, ni más rechazado, ni más vil, ni más airado que en el día de ʿArafa; y ello no es sino por lo que vio del descenso de la misericordia y de que Dios perdona los pecados enormes, salvo lo que vio el día de Badr».
Se dijo: «¿Y qué vio, Mensajero de Dios?».
Dijo:
«Vio a Gabriel conteniendo a los ángeles».
Lo transmitió al-Muwaṭṭaʾ.
Y de este sentido es el dicho de al-Nābiġa:
«En el momento en que reproché a las canas por la juventud *** y dije: “¿Por qué no me vuelvo sobrio, si las canas son un freno?”»
Otro:
«Y cuando nos encontramos, corrieron de nuestros párpados *** lágrimas cuyo ímpetu refrenamos con los dedos»
Otro:
«Y no refrena al alma porfiada de la pasión *** entre la gente sino el de abundante razón, el íntegro»
Y se dijo:
que procede de «tawzīʿ» con el sentido de «dispersar». Y «al-qawm awzāʿ» significa: grupos, facciones.
Y en el relato:
que los demonios le tejieron una alfombra de un farsaj por un farsaj, de oro sobre brocado; y se le colocaba un trono de oro, y alrededor de él tres mil tronos de oro y plata: los profetas se sentaban en los tronos de oro, y los sabios en los tronos de plata.
La segunda.— En la aleya hay prueba de que el imán y los gobernantes adopten «wazaʿa» (contendedores) que refrenen a la gente y les impidan que unos se excedan contra otros; pues los gobernantes no pueden hacerlo por sí mismos.
Ibn ʿAwn dijo:
Oí a al-Ḥasan decir, estando en su sesión de judicatura, cuando vio lo que hacía la gente: «¡Por Dios!, a esta gente no la endereza sino un wazaʿa».
Y al-Ḥasan dijo también:
La gente necesita necesariamente un wāziʿ, es decir, una autoridad que los refrene.
Ibn al-Qāsim mencionó: dijo: Mālik nos narró que ʿUṯmān ibn ʿAffān solía decir:
«Lo que refrena el imán es más de lo que refrena el Corán», es decir, de la gente.
Ibn al-Qāsim dijo:
Dije a Mālik: «¿Qué significa “refrena”?».
Dijo:
«Contiene».
Dijo el juez Abū Bakr ibn al-ʿArabī:
Unos ignoraron lo que se pretende con estas palabras, y pensaron que su sentido es que el poder del sultán disuade a la gente más de lo que los disuaden los límites del Corán; y esto es ignorancia de Dios y de Su sabiduría.
Dijo:
Pues Dios no estableció los límites sino como un interés general, universal, erigido para el sostenimiento de la creación: no hay aumento sobre ello, ni disminución con ello, ni sirve otra cosa. Pero los injustos los vulneraron, se quedaron cortos respecto de ellos, e hicieron lo que hicieron sin intención, y no buscaron el rostro de Dios al juzgar conforme a ellos; por eso la creación no se disuadió por ellos. Y si hubieran juzgado con justicia y hubieran purificado la intención, los asuntos se habrían enderezado y la comunidad se habría reformado.
Notas y Referencias
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