26

Los Poetas

الشعراء Ash-Shu'ara
Aya 81

Versículo (Español)

[26:81] Él es Quien me hará morir y luego me dará vida [resucitándome],

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَٱلَّذِي يُمِيتُنِي ثُمَّ يُحۡيِينِ} (81) «Y Aquel que me da la muerte y luego me da la vida». Con ello se refiere a la resurrección; y ellos atribuían la muerte a las causas, de modo que aclaró que es Dios quien da la muerte y da la vida. Y todo ello va sin yā’: «me guía», «me cura», porque la elisión en las terminaciones de las aleyas es buena para que todas concuerden. E Ibn Abī Isḥāq —pese a su eminencia y a su rango en la lengua árabe— leyó todo esto con yā’, porque la yā’ es un nombre, y la nūn no entró sino por una causa. Y si se dijera: esto es un atributo de toda la creación; ¿cómo lo tomó Abraham como prueba de su guía, sin que otros se guiaran por ello? Se responde: solo lo mencionó como argumento en favor de la obligatoriedad de la obediencia; pues quien otorga un beneficio debe ser obedecido y no desobedecido, para obligar a otro a la obediencia que él ya se ha impuesto; y esta es una imposición válida.

Digo: Algunos de la gente de las alusiones se permitieron licencias en las sutilezas de los significados, y se apartaron del sentido aparente que hemos mencionado hacia algo que las evidencias primeras de la razón rechazan, a saber: que eso no es lo pretendido de Abraham. Así dijeron: «Y Aquel que me alimenta y me da de beber», es decir: me alimenta con el deleite de la fe y me da de beber la dulzura de la aceptación. Y respecto a Su dicho: «Y cuando enfermo, Él me cura», tienen dos interpretaciones: una: cuando enfermo por contradecirle, me cura con Su misericordia. La segunda: cuando enfermo por padecer a las criaturas, me cura con la contemplación de la Verdad. Y dijo Jaʿfar ibn Muḥammad al-Ṣādiq: cuando enfermo por los pecados, me cura con el arrepentimiento. E interpretaron Su dicho: «Y Aquel que me da la muerte y luego me da la vida», según tres aspectos: Aquel que me da la muerte mediante las desobediencias, me da la vida mediante las obediencias. El segundo: me da la muerte con el temor y me da la vida con la esperanza. El tercero: me da la muerte con la codicia y me da la vida con la satisfacción. Y una cuarta formulación: me da la muerte con la justicia y me da la vida con el favor. Y una quinta: me da la muerte con la separación y me da la vida con el encuentro. Y una sexta: me da la muerte con la ignorancia y me da la vida con la razón; y otras cosas semejantes, ninguna de las cuales es lo pretendido por la aleya. Pues estas interpretaciones oscuras y estos asuntos internos solo son para quien ha alcanzado pericia y ha conocido la Verdad; pero quien está en ceguera respecto de la Verdad y no conoce la Verdad, ¿cómo se le aludirían los asuntos internos, dejando los asuntos manifiestos? Esto es imposible. Y Dios sabe más.

Notas y Referencias

(No se generaron)