26

Los Poetas

الشعراء Ash-Shu'ara
Aya 22

Versículo (Español)

[26:22] En cuanto al favor que me recuerdas, ¿acaso no se debió a que habías esclavizado a los Hijos de Israel?"

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَتِلۡكَ نِعۡمَةٞ تَمُنُّهَا عَلَيَّ أَنۡ عَبَّدتَّ بَنِيٓ إِسۡرَـٰٓءِيلَ} (22) Palabra del Altísimo: «Y esa es una merced que me echas en cara: que has esclavizado a los Hijos de Israel». La gente discrepó acerca del sentido de estas palabras; Al-Suddī, al-Ṭabarī y al-Farrā’ dijeron: estas palabras son de Moisés —la paz sea con él— en el sentido de reconocer la merced; como si dijera: ¿Sí? Tu crianza es una merced para mí en cuanto que esclavizaste a otros y me dejaste a mí; pero eso no invalida mi misión. Y se dijo: son de Moisés —la paz sea con él— en el sentido de reprobación; es decir: ¿me echas en cara que me criaste de niño, cuando tú has sometido a esclavitud a los Hijos de Israel y los has matado? Es decir: no es una merced; porque lo debido era que no los mataras ni los esclavizaras, pues ellos son mi pueblo. ¿Cómo, entonces, mencionas tu favor hacia mí en particular? Qatāda y otros dijeron que ese es su sentido. Y se dijo: hay en ello una interrogación elíptica; es decir: «¿O acaso esa es una merced?». Lo dijo al-Aḫfaš y también al-Farrā’, pero al-Naḥḥās y otros lo rechazaron. Dijo al-Naḥḥās: esto no es admisible, porque el alif interrogativo introduce un significado, y su supresión es imposible, salvo que en el discurso haya «am», como dijo el poeta:

¿Te marchas del campamento o madrugas?

Y no conozco discrepancia entre los gramáticos sobre esto, salvo algo que dijo al-Farrā’. Dijo: se permite el alif interrogativo en los verbos de duda; y transmitió: «¿Ves a Zayd marchándose?», con el sentido de «¿Acaso ves…?». Y ʿAlī ibn Sulaymān solía decir sobre esto: solo lo tomó de las expresiones del vulgo. Dijo al-Ṯaʿlabī: Al-Farrā’ dijo —y quienes sostuvieron que es reprobación— que su sentido es: «¿O acaso esa es una merced?», a modo de interrogación; como en Su dicho: «Este es mi Señor» [al-Anʿām: 76] «pues ellos serán los eternos» [al-Anbiyā’: 34]. Dijo el poeta [12195]:

Me remendaron y dijeron: “¡Oh Juwaylid, no temas!” *** y yo dije, reprobando los rostros: “¿Son ellos, ellos?”

Y al-Ġaznawī recitó como prueba de la omisión del alif lo que se dice:

No olvidé el día de la partida, cuando me detuve ante ella *** y su párpado, por sus lágrimas, estaba atragantado

y sus palabras, mientras las monturas estaban detenidas: *** “¿Me dejas así y te marchas?”

Digo: en esto hay supresión del alif interrogativo sin que haya «am», en contra de lo que dijo al-Naḥḥās. Al-Ḍaḥḥāk dijo: el discurso salió en forma de recriminación, y la recriminación puede darse con interrogación y sin interrogación; el sentido es: si no hubieras matado a los Hijos de Israel, me habrían criado mis padres; ¡qué merced tienes tú sobre mí! Me echas en cara algo por lo que no deberías echarme nada en cara. Y se dijo: su sentido es: ¿cómo echas en cara la crianza cuando has humillado a mi pueblo? Y quien es humillado en su pueblo queda envilecido. Y «que has esclavizado» está en posición de nominativo, como aposición explicativa de «merced». Y es posible que esté en posición de acusativo con el sentido de: «porque has esclavizado a los Hijos de Israel», es decir, los tomaste como siervos. Se dice: «ʿabadtu-hu» y «aʿbadtu-hu» con el mismo sentido. Al-Farrā’ dijo y recitó:

¿Por qué mi gente me esclaviza, cuando han abundado *** entre ellos los camellos que quieran y los esclavos?

Notas y Referencias

[12195] Es Abū Ḫirāš al-Huḏalī; y ya se ha expuesto la explicación del verso en el t. 11, p. 287, edición primera o segunda.