El Criterio
الفرقان Al-FurqanVersículo (Español)
[25:74] Aquellos que piden: "¡Oh, Señor nuestro! Agrácianos con cónyuges y descendientes que sean un motivo de alegría y tranquilidad para nosotros, y haz que seamos un ejemplo para los que tienen temor [de Dios]".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y quienes dicen: «¡Señor nuestro! Concédenos, de entre nuestras esposas y nuestras descendencias, alegría de los ojos, y haznos para los temerosos de Dios un imán»} (74)
Palabras del Altísimo:
«Y quienes dicen: “¡Señor nuestro! Concédenos, de entre nuestras esposas y nuestras descendencias, alegría de los ojos”».
Al-Ḍaḥḥāk dijo: es decir, obedientes a Ti. En ello hay licitud de suplicar por los hijos, y ya se ha mencionado anteriormente[12178] La descendencia (al-dhurriyya) puede ser singular y plural.
Que sea para el singular, es Su dicho:
«¡Señor! Concédeme, de Tu parte, una descendencia buena»
«Así pues, concédeme, de Tu parte, un protector»
[María: 5].
Y que sea para el plural:
«una descendencia débil»
[Las Mujeres: 9].
Y ya se expuso en “La Vaca”[12179] su etimología de manera completa.
Nāfiʿ, Ibn Kaṯīr, Ibn ʿĀmir y al-Ḥasan recitaron: «y nuestras descendencias» (وَذُرِّيَّاتِنَا). Y Abū ʿAmr, Ḥamza, al-Kisāʾī, Ṭalḥa y ʿĪsà recitaron: «y nuestra descendencia» (وَذُرِّيَّتِنَا), en singular.
«alegría de los ojos»: va en acusativo como complemento directo; es decir, alegría de los ojos para nosotros.
Esto es semejante a su dicho —sobre él la plegaria y la paz— a Anas:
(¡Oh Dios! Auméntale su riqueza y sus hijos, y bendícele en ello).
Ya se explicó anteriormente en “La Familia de ʿImrān”[12180] y en “María”. Ello se debe a que, cuando a una persona se le bendicen su riqueza y sus hijos, se le alegra el ojo con su familia y sus dependientes; hasta el punto de que, si tiene una esposa en la que se le reúnen sus anhelos de belleza, castidad, buena consideración y protección, o si tiene una descendencia que preserva la obediencia, que le auxilia en las funciones de la religión y de la vida mundana, no vuelve la mirada a la esposa de nadie ni al hijo de nadie; entonces su ojo se aquieta de la observación y su mirada no se extiende hacia lo que ve: ese es el momento de la alegría del ojo y de la serenidad del alma.
Y se puso en singular «alegría» (قُرَّة) porque es un nombre de acción (maṣdar); se dice: “se te alegró el ojo, una alegría”. Y “alegría del ojo” puede proceder de “asentamiento” (al-qarār), y puede proceder de “frío” (al-qarr), que es lo más conocido. Y al-qarr es el frío, porque los árabes se dañan con el calor y descansan con el frío. Además, la lágrima del gozo es fría, y la lágrima de la tristeza es caliente; por esto se dice: “Que Dios te refresque el ojo”, y “Que Dios caliente el ojo del enemigo”.
Y dijo el poeta:
¡Cuántas veces ayer se calentó un ojo, estando sereno, *** y se alegraron ojos cuya lágrima hoy se derrama!
Palabras del Altísimo:
«y haznos para los temerosos de Dios un imán».
Es decir, un modelo al que se siga en el bien; y esto no sucede sino cuando quien suplica es un temeroso de Dios, un ejemplo; y este es el propósito del suplicante.
Y en el Muwaṭṭaʾ:
(En verdad, vosotros, ¡oh grupo!, sois imanes a quienes se toma por ejemplo).
Por ello Ibn ʿUmar decía en su súplica: “¡Oh Dios! Haznos de los imanes de los temerosos de Dios”.
Y dijo: «un imán» y no dijo “imanes” en plural, porque “imán” es un nombre de acción (maṣdar). Se dice: “Fulano guio a la gente como imán”, como (se dice) “ayuno” y “vigilia”.
Y algunos dijeron: quiso decir “imanes”, como cuando alguien dice: “nuestro emir son estos”, queriendo decir: “nuestros emires”.
Y dijo el poeta:
¡Oh, vosotras que me reprocháis, no aumentéis mi censura, *** que las que censuran no son para mí un emir!
Es decir: emires.
Y al-Qušayrī Abū al-Qāsim, shayj de los sufíes, solía decir: “La imāma es por la súplica, no por la pretensión”; es decir, por el éxito que Dios concede, Su facilitación y Su favor, no por lo que cualquiera se atribuye a sí mismo.
Ibrāhīm al-Naḫaʿī dijo: no pidieron la jefatura, sino (pidieron) ser un ejemplo en la religión.
Ibn ʿAbbās dijo: haznos imanes de guía, como dijo el Altísimo:
«E hicimos de entre ellos imanes que guían por Nuestro mandato»
[La Postración: 24].
Y Makḥūl dijo: haznos imanes en la piedad, de modo que los temerosos de Dios tomen ejemplo de nosotros.
Y se dijo: esto es de lo invertido; su sentido sería: “y haz a los temerosos de Dios para nosotros un imán”; y lo dijo Muǧāhid. Pero la primera opinión es más evidente, y a ella retorna el dicho de Ibn ʿAbbās y Makḥūl; y en ello hay una prueba de que solicitar la jefatura en la religión es recomendable. Y un solo “imán” indica plural, porque es un nombre de acción como “vigilia”.
Al-Aḫfaš dijo: “imán” es el plural de “ām” (آم) de “amma yaʾummu” (أم يؤم), pluralizado en el patrón fiʿāl, como ṣāḥib/ṣiḥāb, y qāʾim/qiyām.
[12178]
:Véase t. 4, p. 72 y siguientes, edición primera o segunda.
[12179]
:Véase t. 2, p. 107, edición segunda.
[12180]
:Véase t. 4, p. 73 y t. 11, p. 80, edición primera o segunda.