25

El Criterio

الفرقان Al-Furqan
Aya 73

Versículo (Español)

[25:73] Aquellos que cuando se los exhorta a reflexionar sobre los versículos de su Señor no se hacen los sordos ni los ciegos.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَٱلَّذِينَ إِذَا ذُكِّرُواْ بِـَٔايَٰتِ رَبِّهِمۡ لَمۡ يَخِرُّواْ عَلَيۡهَا صُمّٗا وَعُمۡيَانٗا} (73) En él hay dos cuestiones:

La primera— Su dicho, Altísimo sea: «Y quienes, cuando se les recuerda con las aleyas de su Señor»; es decir: cuando se les recita el Corán, recuerdan su Otra Vida y su retorno, y no se hacen los desentendidos hasta quedar en la condición de quien no oye. «no se precipitan ante ellas sordos y ciegos». Y aquí no hay propiamente “precipitación (خرور)”, como cuando se dice: «se sentó a llorar», aun cuando no esté sentado; así lo dijo al-Ṭabarī y lo prefirió. Dijo Ibn ʿAṭiyya: que “precipitarse sordos y ciegos” es atributo de los incrédulos, y es una expresión de su desvío; y emparejó esto con tu decir: «Fulano se sentó a insultarme» y «Fulano se levantó a llorar», sin que pretendas informar de un sentarse ni de un levantarse; sino que son meras fórmulas preparatorias en el habla y en la expresión. Dijo Ibn ʿAṭiyya: como si el oyente del Recuerdo estuviera erguido, firme y recto en su estado; y cuando se aparta y se extravía, eso es un “precipitarse”, esto es, caer sin orden ni disposición; aunque se haya comparado con quien se precipita en postración, su origen es (la caída) sin orden. Y se dijo: es decir: cuando se les recitan las aleyas de Dios, sus corazones se estremecen y se precipitan en postración y llanto, y no se precipitan ante ellas sordos y ciegos. Y dijo al-Farrāʾ: es decir: no permanecen en su estado primero como si no hubieran oído.

La segunda— Dijo alguno de ellos: que quien oye a un hombre recitar una aleya de postración, se postra con él; porque ha oído que se le recitan las aleyas de Dios. Dijo Ibn al-ʿArabī: y esto no es obligatorio sino para el recitador únicamente; en cuanto a otro, no le es obligatorio sino en un solo caso: a saber, que si un hombre recita el Corán y lee la aleya de postración, entonces, si quien se sentó con él se sentó para escucharlo, que se postre con él; y si no asumió el compromiso de escucharlo, no hay postración para él. Esto ya ha pasado en «al-Aʿrāf» [12177]

[12177] :Véase t. 7, p. 359, edición primera o segunda.

Notas y Referencias

[12177] Véase t. 7, p. 359, edición primera o segunda.