25

El Criterio

الفرقان Al-Furqan
Aya 7

Versículo (Español)

[25:7] Y dicen: "¿Qué clase de Mensajero es éste? Se alimenta y anda por el mercado [ganándose la vida] igual que nosotros. [Si de verdad es un Mensajero,] ¿Por qué no desciende un ángel y lo secunda en su misión de advertir?

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَقَالُواْ مَالِ هَٰذَا ٱلرَّسُولِ يَأۡكُلُ ٱلطَّعَامَ وَيَمۡشِي فِي ٱلۡأَسۡوَاقِ لَوۡلَآ أُنزِلَ إِلَيۡهِ مَلَكٞ فَيَكُونَ مَعَهُۥ نَذِيرًا} (7) En él hay dos cuestiones:

La primera— Su dicho, Altísimo sea: «Y dijeron». Menciona otra cosa de sus censuras. El pronombre en «dijeron» se refiere a Quraysh; y ello porque tenían con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— una asamblea célebre, ya mencionada en «Subḥān» [12093] Lo refirió Ibn Isḥāq en la Sīra y otros. Su contenido— que sus notables, ʿUtba ibn Rabīʿa y otros, se reunieron con él y dijeron: «¡Oh Muḥammad! Si amas el mando, te haremos nuestro jefe; y si amas el dinero, reuniremos para ti de nuestras riquezas». Y cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— rehusó eso, volvieron al terreno de la argumentación con él y dijeron: «¿Qué te pasa, siendo tú Mensajero de Dios, que comes alimento y te detienes en los mercados?». Así lo vituperaron por comer alimento, porque querían que el mensajero fuese un ángel; y lo vituperaron por caminar por los mercados cuando vieron que los reyes de Persia, los césares y los monarcas tiránicos se elevaban por encima de los mercados. En cambio, él —la paz sea con él— se mezclaba con ellos en sus mercados, y les ordenaba y les prohibía. Dijeron: «Este pretende señorearnos; ¿por qué, entonces, contradice la conducta de los reyes?». Y Dios les respondió con Su dicho, y reveló a Su Profeta: «Y no enviamos antes de ti a mensajeros sino que, ciertamente, comían alimento y caminaban por los mercados» [al-Furqān: 20]. Así pues, no te apenes ni te entristezcas: es una queja manifiesta, de la que su oprobio se aparta de ti.

La segunda— Entrar en los mercados es lícito para el comercio y la búsqueda del sustento. Y él —la paz sea con él— entraba en ellos por su necesidad, para recordar a las criaturas el mandato de Dios y Su llamada, y se ofrecía allí a las tribus, quizá Dios los haga volver a la verdad. En al-Bujārī, en su descripción —la paz sea con él—: «No era áspero ni duro, ni vociferante en los mercados». Ya se mencionó en «al-Aʿrāf» [12094] Y la mención del mercado aparece en más de un ḥadiz; lo han consignado los autores de las colecciones auténticas. Y es conocida la actividad comercial de los Compañeros en ellos, especialmente la de los Emigrados, como dijo Abū Hurayra: «Y a nuestros hermanos de los Emigrados los ocupaba el ṣafq [12095] en los mercados». Lo transmitió al-Bujārī. Y para esta cuestión vendrá una explicación más amplia en esta sura, si Dios quiere.

Su dicho, Altísimo sea: «Si no se le hubiera hecho descender un ángel»; esto es: «¿por qué no…?». «y así habría con él un amonestador»: es la respuesta a la interrogación.

[12093] : Véase t. 10, p. 328, primera o segunda edición. [12094] : Véase t. 7, p. 299, primera o segunda edición. [12095] : al-ṣafq: la compraventa.

Notas y Referencias

[12093] Véase t. 10, p. 328, primera o segunda edición.

[12094] Véase t. 7, p. 299, primera o segunda edición.

[12095] al-ṣafq: la compraventa.