25

El Criterio

الفرقان Al-Furqan
Aya 31

Versículo (Español)

[25:31] [Sabe, ¡oh, Mujámmad!, que] dispuse que todos los Profetas tuvieran enemigos de entre los pecadores. Pero tu Señor es suficiente como guía y protector.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَكَذَٰلِكَ جَعَلۡنَا لِكُلِّ نَبِيٍّ عَدُوّٗا مِّنَ ٱلۡمُجۡرِمِينَۗ وَكَفَىٰ بِرَبِّكَ هَادِيٗا وَنَصِيرٗا} (31) "Y así hemos dispuesto para cada profeta un enemigo de entre los criminales" Es decir: así como te hemos dispuesto a ti, ¡oh Muhammad!, un enemigo de entre los idólatras de tu pueblo —y es Abū Ŷahl, según la opinión de Ibn ʿAbbās—, del mismo modo hemos dispuesto para cada profeta un enemigo de entre los idólatras de su pueblo. Así pues, sé paciente con Mi decreto como ellos fueron pacientes, pues Yo soy quien te guía y quien te auxilia contra todo aquel que te sea hostil. Y se ha dicho: Ciertamente, la palabra del Mensajero: "¡Oh Señor!" no la pronuncia sino el Día de la Resurrección; es decir: abandonaron el Corán, me abandonaron a mí y me desmintieron. Y dijo Anas: Dijo el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: (Quien [12124] aprenda el Corán y cuelgue su muṣḥaf, sin cuidarlo ni mirarlo, vendrá el Día de la Resurrección aferrado a él, diciendo: ¡Oh Señor del universo! Ciertamente este siervo Tuyo me tomó por abandonado; juzga, pues, entre él y yo). Lo mencionó al-Thaʿlabī. "Y basta tu Señor como guía y auxiliador" Está en acusativo por valor de circunstancial (ḥāl) o de especificación (tamyīz); es decir: Él te guía y te auxilia, así que no te preocupes por quien te sea enemigo. Y dijo Ibn ʿAbbās: El enemigo del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue Abū Ŷahl; que Dios lo maldiga.

[12124] :En el original: «Quien aprenda el Corán y lo enseñe y cuelgue un muṣḥaf…». Y la corrección de este relato procede de Rūḥ al-Maʿānī, al-Bayḍāwī y al-Šihāb, pues ellos hablaron acerca de su autenticidad, ya que en su cadena de transmisión está Abū Hudba, y es un mentiroso.

Notas y Referencias

[12124] En el original: «Quien aprenda el Corán y lo enseñe y cuelgue un muṣḥaf…». Y la corrección de este relato procede de Rūḥ al-Maʿānī, al-Bayḍāwī y al-Šihāb, pues ellos hablaron acerca de su autenticidad, ya que en su cadena de transmisión está Abū Hudba, y es un mentiroso.