24

La Luz

النور An-Nur
Aya 62

Versículo (Español)

[24:62] Los verdaderos creyentes son aquellos que creen en Dios y Su Mensajero, y que cuando están reunidos con él [el Mensajero de Dios] por un motivo importante, no se retiran sin antes pedirle permiso. Los que te piden permiso son los que realmente creen en Dios y Su Mensajero. Cuando te pidan permiso [¡oh, Mujámmad!, para retirarse] por algún motivo que les concierna, dáselo a quienes quieras, y pide perdón a Dios por ellos. Dios es Absolvedor, Misericordioso.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Ciertamente, los creyentes son aquellos que han creído en Allah y en Su Mensajero; y cuando están con él en un asunto de interés común, no se marchan hasta pedirle permiso. En verdad, quienes te piden permiso, esos son los que creen en Allah y en Su Mensajero. Y cuando te pidan permiso para algún asunto suyo, da permiso a quien quieras de entre ellos y pide a Allah perdón por ellos. Ciertamente, Allah es Perdonador, Misericordioso} (62) En él hay dos cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente, los creyentes…». «Ciertamente» (innamā) en esta aleya es para la restricción (ḥaṣr). El sentido es: no se realiza ni se completa la fe de quien ha creído en Allah y en Su Mensajero sino siendo, respecto del Mensajero, oyente y no obstaculizador, de modo que el Mensajero quiera completar un asunto y él quiera corromperlo marchándose en el momento de la reunión, y cosas semejantes. Y —Exaltado sea— aclaró al comienzo de la sura que hizo descender aleyas evidentes; y el descenso fue únicamente sobre Muḥammad —que Allah lo bendiga y le conceda paz—; por ello cerró la sura reafirmando el mandato de seguirle —la paz sea con él—, para que se sepa que sus órdenes son como las órdenes del Corán.

La segunda: discreparon acerca de qué es el «asunto de interés común». Se dijo: con ello se pretende aquello para lo cual el imām necesita congregar a la gente a fin de difundir un beneficio: como establecer una sunna en la religión, o intimidar a un enemigo mediante su reunión, y para las guerras. Dijo Allah —Exaltado sea—: «Y consúltales en el asunto» [12083][Āl ʿImrān: 159]. Así, cuando se trata de un asunto cuyo beneficio y perjuicio les concierne, los reúne para consultarse sobre ello. Y el imām cuyo permiso se aguarda es el imām de la autoridad (imām al-imra); nadie se marcha por una excusa sino con su permiso, y si se marcha con su permiso se aparta de él la mala sospecha. Y dijeron Makḥūl y al-Zuhrī: el viernes (al-ǧumʿa) es de los asuntos de interés común. Y el imām de la oración debe ser a quien se pida permiso si el imām de la autoridad lo ha puesto al frente, cuando el que pide permiso es visto. Dijo Ibn Sīrīn: solían pedir permiso al imām estando este en el púlpito; pero cuando eso se hizo frecuente, Ziyād dijo: quien se ponga la mano sobre la boca, que salga sin permiso. Y esto se mantuvo en Medina hasta el punto de que Sahl b. Abī Ṣāliḥ sufrió una hemorragia nasal el viernes y pidió permiso al imām. Y el sentido aparente de la aleya exige que se pida permiso al emir de la autoridad, que es quien ocupa el asiento de la profecía; pues quizá tenga una opinión sobre retener a ese hombre por algún asunto de la religión. En cuanto al imām de la oración solamente, eso no le compete, porque es un delegado en una parte de las partes de la religión para quien ocupa el asiento de la profecía. Y se transmitió que esta aleya descendió acerca de la excavación de la trinchera, cuando vinieron Qurayš —cuyo caudillo era Abū Sufyān— y Ġaṭafān —cuyo caudillo era ʿUyayna b. Ḥiṣn—; entonces el Profeta —que Allah lo bendiga y le conceda paz— trazó la trinchera alrededor de Medina, y eso fue en Šawwāl del año cinco de la Hégira. Los hipócritas se escabullían del trabajo furtivamente y se excusaban con pretextos mentirosos. Algo semejante transmitieron Ašhab e Ibn ʿAbd al-Ḥakam de Mālik; y así lo dijo también Muḥammad b. Isḥāq. Y dijo Muqātil: descendió acerca de ʿUmar —que Allah esté complacido con él—: pidió permiso al Profeta —que Allah lo bendiga y le conceda paz— en la expedición de Tabūk, al regreso, y le dio permiso y dijo: «Ve, pues por Allah que no eres un hipócrita», queriendo con ello que lo oyeran los hipócritas. Y dijo Ibn ʿAbbās —que Allah esté complacido con ambos—: ʿUmar —que Allah esté complacido con él— solo pidió permiso para la ʿumra; y él —la paz sea con él—, cuando le dio permiso, dijo: «¡Oh Abū Ḥafṣ! No nos olvides en tu buena súplica».

Digo: lo correcto es lo primero, por abarcar todas las opiniones. E Ibn al-ʿArabī escogió lo que mencionó acerca del descenso de la aleya según Mālik e Ibn Isḥāq, y que ello es específico de la guerra. Dijo: y lo que lo esclarece son dos cosas. La primera: Su dicho en la otra aleya: «Allah ya conoce a quienes de vosotros se escabullen furtivamente» [al-Nūr: 63]. Y ello porque los hipócritas se amparaban y salían de la asamblea, dejando al Mensajero de Allah —que Allah lo bendiga y le conceda paz—; entonces Allah ordenó a todos ellos que ninguno saliera hasta que el Mensajero de Allah —que Allah lo bendiga y le conceda paz— le diera permiso, y con ello se hace patente su fe.

La segunda: Su dicho: «no se marchan hasta pedirle permiso». ¿Y qué permiso hay en un suceso [12084] mientras el imām pronuncia el sermón? No hay para el imām opción de impedírselo ni de retenerlo. Y ya dijo: «da permiso a quien quieras de entre ellos»; con ello aclaró que es específico de la guerra.

Digo: la afirmación de la generalidad es más adecuada, más elevada, mejor y más excelsa. «Da permiso a quien quieras de entre ellos»: el Profeta —que Allah lo bendiga y le conceda paz— tenía elección: si quería daba permiso y si quería lo impedía. Y dijo Qatāda: Su dicho: «da permiso a quien quieras de entre ellos» está abrogado por Su dicho: «Allah te perdone, ¿por qué les diste permiso?» [12085][al-Tawba: 43]. «Y pide a Allah perdón por ellos»: es decir, por su salida de la asamblea, si sabes que tienen una excusa. «Ciertamente, Allah es Perdonador, Misericordioso».

[12083] [12084] [12085]

Notas y Referencias

[12083] Véase t. 4, p. 250.

[12084] En B, W, Ǧ y K: «al-muḥdaṯ» (el suceso).

[12085] Véase t. 8, p. 154.