La Luz
النور An-NurVersículo (Español)
[24:49] salvo cuando el fallo les es favorable, entonces lo acatan con sumisión.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَإِن يَكُن لَّهُمُ ٱلۡحَقُّ يَأۡتُوٓاْ إِلَيۡهِ مُذۡعِنِينَ} (49)
La segunda—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y si el derecho les pertenece, acuden a él, sumisos»
es decir: obedientes y dóciles; por saber que —la paz sea con él— juzga conforme a la verdad.
Se dice: «Fulano se sometió al juicio de fulano», se somete, sometimiento.
Y dijo al-Naqqāsh:
«sumisos»: humillados;
y (dijo) Muǧāhid: presurosos.
Al-Aḫfaš e Ibn al-Aʿrābī: reconociéndolo.
«¿Acaso en sus corazones hay enfermedad?»
duda e incertidumbre.
«¿O han sospechado?»
o: ¿les ha sobrevenido duda acerca de su profecía y de su justicia?
«¿O temen que Dios y Su Mensajero sean injustos con ellos?»
es decir: que se desvíen en el juicio y (cometan) injusticia. Se empleó la forma interrogativa porque es más intensa en la reprensión y más elocuente en la censura, como el dicho de Ǧarīr en la alabanza:
¿No sois los mejores de cuantos montan las cabalgaduras *** y los más dadivosos del mundo, de entrañas de palma generosa?
«Antes bien, esos son los injustos»
es decir: los contumaces incrédulos, por apartarse del juicio de Dios —Exaltado sea—.
La tercera—
El fallo corresponde a los musulmanes cuando el litigio es entre un aliado por pacto y un musulmán, y la gente de la ḏimma no tiene derecho en ello. Y si es entre dos ḏimmíes, eso queda a su arbitrio. Si acuden al juez del Islam, si quiere juzga y si quiere se abstiene, como ya se expuso en «al-Māʾida]
[12035]
La cuarta—
Esta aleya es prueba de la obligatoriedad de responder a quien convoca ante el juez, pues Dios —Glorificado sea— censuró a quien fue llamado ante Su Mensajero para que juzgara entre él y su adversario con la más vil censura, diciendo:
«¿Acaso en sus corazones hay enfermedad?» hasta el final de la aleya.
[12035]
:véase t. 6, p. 184.
Notas y Referencias
[12035] Véase t. 6, p. 184.