La Luz
النور An-NurVersículo (Español)
[24:3] El hombre que haya fornicado solo habrá podido hacerlo con una fornicadora igual que él o con una idólatra [cuya ley no le prohíbe ese delito]. Y la mujer que haya fornicado solo habrá podido hacerlo con un fornicador igual que ella o con un idólatra [cuya ley no le prohíbe ese delito]. [Sepan que] la fornicación está prohibida para los creyentes.
Tafsir de Al-Qurtubi
{El fornicador no se casa sino con una fornicadora o una idólatra; y la fornicadora no se casa con ella sino un fornicador o un idólatra. Y eso ha sido prohibido a los creyentes} (3)
فيه سبع مسائل :
La primera:
Los sabios discreparon acerca del sentido de esta aleya según seis aspectos de interpretación. El primero: que el propósito de la aleya sea denigrar la fornicación y afear su asunto, y que ello está prohibido a los creyentes. La conexión de este sentido con lo anterior es buena y elocuente. Y con Su dicho: «لا ينكح» quiere decir: no copula; de modo que «nikāḥ» aquí tiene el sentido de coito. Y repitió el relato como intensificación y abarcando ambos extremos; luego añadió la división de la idólatra y el idólatra, en cuanto que la idolatría es más general en los pecados que la fornicación. Así, el sentido es: el fornicador no copula, en el momento de su fornicación, sino con una fornicadora de los musulmanes, o con quien es —en comparación— “mejor” que ella entre las idólatras. Se ha transmitido de Ibn ʿAbbās y sus compañeros que el nikāḥ en esta aleya es el coito.
Al-Zajjāj lo negó y dijo: no se conoce el nikāḥ en el Libro de Dios —Exaltado sea— sino con el sentido de matrimonio. No es como dijo, pues en el Corán está: «حتى تنكح زوجا غيره» [al-Baqara: 230], y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— explicó que es con el sentido de coito; y ya se ha mencionado en «al-Baqara» [11761] Al-Ṭabarī mencionó lo que se orienta hacia esta interpretación de Saʿīd b. Jubayr, Ibn ʿAbbās y ʿIkrima, pero no de manera depurada ni completa. Al-Jaṭṭābī lo transmitió de Ibn ʿAbbās, y que su sentido es el coito: es decir, no hay fornicación sino con una fornicadora; y ello indica que es fornicación por ambos lados. Esta es una opinión.
El segundo: lo que narraron Abū Dāwūd y al-Tirmiḏī de ʿAmr b. Shuʿayb, de su padre, de su abuelo: que Marṯad b. Abī Marṯad transportaba cautivos en La Meca, y en La Meca había una prostituta llamada ʿAnāq, y era su amiga. Dijo: entonces fui al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y dije: ¡Mensajero de Dios!, ¿me caso con ʿAnāq? Él guardó silencio respecto de mí, y descendió: «والزانية لا ينكحها إلا زان أو مشرك». Luego me llamó, me la recitó y dijo: «( لا تنكحها )». Es la formulación de Abū Dāwūd; y el ḥadiz de al-Tirmiḏī es más completo.
Al-Jaṭṭābī dijo: esto es particular de esta mujer, pues era incrédula; en cuanto a la fornicadora musulmana, el contrato con ella no se anula.
El tercero: que está especificada también respecto de un hombre de los musulmanes que pidió permiso al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— para casarse con una mujer llamada Umm Mahzūl, y era de las prostitutas fornicadoras, y puso como condición que ella gastaría en él; entonces Dios —Exaltado sea— hizo descender esta aleya. Lo dijo ʿAmr b. al-ʿĀṣī y Muǧāhid.
El cuarto: que descendió acerca de la Gente de la Ṣuffa, que eran un grupo de emigrados, y no tenían en Medina viviendas ni clanes; entonces se alojaron en la galería (ṣuffa) de la mezquita. Eran cuatrocientos hombres: buscaban sustento de día y se refugiaban en la ṣuffa de noche. En Medina había prostitutas que se proclamaban abiertamente en la indecencia, provistas de ropa y comida; y la Gente de la Ṣuffa pensó en casarse con ellas para alojarse en sus casas y comer de su comida y su vestimenta. Entonces descendió esta aleya para preservarlos de ello. Lo dijo Ibn Abī Ṣāliḥ.
El quinto: lo mencionó al-Zajjāj y otros, de al-Ḥasan; y ello es que dijo: lo pretendido es el fornicador castigado (con ḥadd) y la fornicadora castigada. Dijo: este es un dictamen de Dios, por lo que no es lícito que un fornicador castigado se case sino con una castigada. Ibrāhīm al-Naḫaʿī dijo algo semejante.
En el Muṣannaf de Abū Dāwūd, de Abū Hurayra, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «( لا ينكح الزاني المحدود إلا مثله )». Y se narró que un castigado se casó con una no castigada, y ʿAlī —Dios esté complacido con él— los separó.
Ibn al-ʿArabī dijo: este sentido no es válido por consideración racional, así como no se ha establecido por transmisión. ¿Acaso es correcto que se condicione el matrimonio de quien fue castigado entre los hombres al matrimonio con quien fue castigada entre las mujeres? ¿Con qué prueba sería eso? ¿Y sobre qué fundamento se mediría dentro de la ley revelada?
Digo: al-Kiyā transmitió esta opinión de algunos de los tardíos compañeros de al-Šāfiʿī: que si el fornicador se casa con una no fornicadora, se los separa, por el sentido aparente de la aleya.
Al-Kiyā dijo: y si actúa según el sentido aparente, se le sigue de ello que permita al fornicador casarse con la idólatra, y que sea lícito a la fornicadora casarse por sí misma con un idólatra. Esto es sumamente remoto, y es una salida del Islam por completo. Y quizá estos digan: la aleya está abrogada en lo relativo al idólatra en particular, no en lo relativo a la fornicadora.
El sexto: que está abrogada. Mālik narró de Yaḥyā b. Saʿīd, de Saʿīd b. al-Musayyib, que dijo: «الزاني لا ينكح إلا زانية أو مشركة والزانية لا ينكحها إلا زان أو مشرك». Dijo: esta aleya fue abrogada por la que viene después: «وأنكحوا الأيامى منكم» [11763][al-Nūr: 32]. Y lo dijo Ibn ʿAmr. Dijo: la fornicadora entró en “las solteras” de los musulmanes.
Abū Jaʿfar al-Naḥḥās dijo: esta opinión es la que sostiene la mayoría de los sabios. Y la gente de la fatwā dice: quien fornicó con una mujer, le es lícito casarse con ella, y a otro le es lícito casarse con ella. Es la opinión de Ibn ʿUmar, Sālim, Ǧābir b. Zayd [11764], ʿAṭāʾ, Ṭāwūs y Mālik b. Anas; y es la opinión de Abū Ḥanīfa y sus compañeros.
Al-Šāfiʿī dijo: la opinión sobre ella es como dijo Saʿīd b. al-Musayyib: si Dios quiere, está abrogada.
Ibn ʿAṭiyya dijo: la mención de la idolatría en esta aleya debilita estas orientaciones.
Ibn al-ʿArabī dijo: lo que yo sostengo es que el nikāḥ no puede sino significar el coito, como dijo Ibn ʿAbbās, o el contrato. Si se pretende con él el coito, entonces su sentido es: no hay fornicación sino con una fornicadora; y eso es una expresión de que los dos coitos —el del hombre y el de la mujer— son fornicación por ambos lados. Y la estimación de la aleya sería: el coito con la fornicadora no ocurre sino por parte de un fornicador o un idólatra. Esto se transmite de Ibn ʿAbbās, y es un sentido correcto.
Si se dijera: pero si un adulto fornica con una niña, o un cuerdo con una demente, o un despierto con una dormida, eso por parte del hombre es fornicación; entonces este fornicador “nikāḥ” con una no fornicadora, y el sentido pretendido saldría de su cauce anterior. Respondemos: es fornicación desde todo ángulo, salvo que en uno de los dos cae la pena legal y en el otro se establece.
Y si se pretende con él el contrato, su sentido sería: que quien se casa con una fornicadora que ya fornicó y consumó con ella sin que ella se haya purificado (istibrāʾ) es como el fornicador, salvo que no se le aplica ḥadd, por la discrepancia de los sabios en ello. En cuanto a si contrae con ella pero no consuma hasta que ella se purifique, eso es lícito por consenso.
Y se dijo: no se pretende en la aleya que el fornicador no se case jamás sino con una fornicadora, pues puede concebirse que se case con una no fornicadora; sino que el sentido es que quien se casa con una fornicadora es fornicador. Es como si dijera: no se casa con la fornicadora sino un fornicador, invirtiendo la formulación; y ello porque no se casa con la fornicadora sino estando complacido con su fornicación, y solo se complace con eso si él también fornica.
La segunda: en esta aleya hay prueba de que el matrimonio con la fornicadora es válido. Y si la esposa de un hombre fornica, el matrimonio no se corrompe; y si el esposo fornica, su matrimonio con su esposa no se corrompe. Esto, sobre la base de que la aleya está abrogada. Y se dijo que es determinante (muḥkama); y vendrá.
La tercera: se narró que un hombre fornicó con una mujer en tiempos de Abū Bakr —Dios esté complacido con él—, y los azotó a ambos con cien azotes; luego casó a uno con el otro en su lugar, y los desterró un año. Se narró algo semejante de ʿUmar, Ibn Masʿūd y Ǧābir —Dios esté complacido con ellos—.
Ibn ʿAbbās dijo: su comienzo es fornicación y su final es matrimonio. Y el ejemplo de ello es como el de un hombre que robó de un huerto un fruto, y luego fue al dueño del huerto y le compró un fruto: lo que robó es ilícito y lo que compró es lícito [11765] Con esto tomaron al-Šāfiʿī y Abū Ḥanīfa, y consideraron que el agua (semen) no tiene inviolabilidad.
Y se narró de Ibn Masʿūd —Dios esté complacido con él— que dijo: si un hombre fornica con una mujer y luego se casa con ella después de eso, ambos son fornicadores para siempre. Con esto tomó Mālik —Dios esté complacido con él—, y consideró que no se casa con ella hasta que ella se purifique de su agua corrompida; porque el matrimonio tiene inviolabilidad, y de su inviolabilidad está que no se derrame sobre el agua de la fornicación, de modo que se mezcle lo ilícito con lo lícito y se confunda el agua de la humillación con el agua de la dignidad.
La cuarta: dijo Ibn Juwayz Mandād: quien sea conocido por la fornicación o por otra forma de perversidad, proclamándola abiertamente, y se case con una familia de recato y los engañe respecto de sí mismo, ellos tienen la opción de permanecer con él o separarse de él; pues eso es como un defecto entre los defectos. Y argumentó con su dicho —sobre él la paz—: «( لا ينكح الزاني المجلود إلا مثله )».
Ibn Juwayz Mandād dijo: solo mencionó al azotado por su notoriedad en la perversidad; y es aquel respecto del cual debe separarse entre él y otro distinto de él. En cuanto a quien no es notorio por la perversidad, no.
La quinta: un grupo de los antiguos dijo: la aleya es determinante, no abrogada. Y según estos: quien fornica, se corrompe el matrimonio entre él y su esposa; y si la esposa fornica, se corrompe el matrimonio entre ella y su esposo.
Y un grupo de estos dijo: el matrimonio no se disuelve por ello, pero se ordena al hombre que la divorcie si ella fornica; y si la retiene, peca. Y no es lícito casarse con la fornicadora ni con el fornicador; más bien, si aparece el arrepentimiento, entonces es lícito el matrimonio.
La sexta: Su dicho —Exaltado sea—: «وحرم ذلك على المؤمنين», es decir, el matrimonio con aquellas prostitutas. Así, algunos exégetas pretenden que el matrimonio con aquellas prostitutas Dios —Exaltado sea— lo prohibió a la comunidad de Muḥammad —sobre él la paz—; y entre las más conocidas de ellas estaba ʿAnāq [11766]
La séptima: Dios —Exaltado sea— prohibió la fornicación en Su Libro; así, dondequiera que el hombre fornique, sobre él recae el ḥadd. Esta es la opinión de Mālik, al-Šāfiʿī y Abū Ṯawr. Y los partidarios de la opinión (ahl al-raʾy) dijeron: respecto del hombre musulmán, si está en la Morada de la guerra con salvoconducto y fornica allí, y luego sale, no se le aplica el ḥadd.
Ibn al-Munḏir dijo: la Morada de la guerra y la Morada del Islam son iguales; y quien fornica, sobre él recae el ḥadd, según el sentido aparente de Su dicho: «الزانية والزاني فاجلدوا كل واحد منهما مائة جلدة» [al-Nūr: 2].
[11761]
:Véase t. 3, p. 146.
[11762]
:En B y Ŷ: «restos».
[11763]
:Véase p. 239 de este volumen.
[11764]
:Lo establecido de Ǧābir b. Zayd es la prohibición de la mujer con la que se fornicó para quien fornicó con ella. Su editor.
[11765]
:La expresión de Ibn al-ʿArabī, tal como está en sus Aḥkām: «como un hombre que robó un fruto y luego lo compró».
[11766]
:En K: «y esto, sobre la base de que la aleya está abrogada». Su editor no halló para ello un fundamento claro.
Notas y Referencias
[11761] Véase t. 3, p. 146.
[11762] En B y Ŷ: «restos».
[11763] Véase p. 239 de este volumen.
[11764] Lo establecido de Ǧābir b. Zayd es la prohibición de la mujer con la que se fornicó para quien fornicó con ella. Su editor.
[11765] La expresión de Ibn al-ʿArabī, tal como está en sus Aḥkām: «como un hombre que robó un fruto y luego lo compró».
[11766] En K: «y esto, sobre la base de que la aleya está abrogada». Su editor no halló para ello un fundamento claro.