23

Los Creyentes

المؤمنون Al-Mu'minun
Aya 98

Versículo (Español)

[23:98] y me refugio en Ti, oh, Señor, de su presencia maligna".

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَأَعُوذُ بِكَ رَبِّ أَن يَحۡضُرُونِ} (98) En ella hay dos cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «de las incitaciones de los demonios». «Las incitaciones» (al-hamazāt) es el plural de hamza. Y el hamz, en la lengua, es el aguijoneo y el empuje; se dice: hamazahu, lamazahu y nakhasahu: lo empujó. Dijo al-Layth: el hamz es hablar por detrás de la nuca, y el lamz es de frente. Y el demonio susurra, y así murmura en su susurro en el pecho del hijo de Adán; y esto es Su dicho: «Me refugio en Ti de las incitaciones de los demonios», es decir, las instigaciones de los demonios que distraen del recuerdo de Dios —Exaltado sea—. Y en el hadiz: solía buscar refugio del hamz del demonio, de su lamz y de su hams. Dijo Abū al-Haytham: cuando se dice el habla en secreto y se la oculta, eso es el hams del habla. Y se llamó al león hamūs, porque camina con suavidad y no se oye el sonido de su pisada. Ya se ha mencionado anteriormente en «Ṭā Hā» [11711]

La segunda: Dios —Exaltado sea— ordenó a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y a los creyentes buscar refugio del demonio en sus hamazāt; y son los arrebatos de ira en los que el ser humano no se domina, como si fueran los que solían afectar a los creyentes con los incrédulos y se producía la confrontación; por eso quedó enlazada con esta aleya. Así, las instigaciones y los arrebatos de ira procedentes del demonio son aquello de lo que se busca refugio en la aleya. Ya se ha expuesto su explicación de manera completa al final de «al-Aʿrāf» [11712], y también al comienzo del libro [11713] Y se transmitió de ʿAlī ibn Ḥarb ibn Muḥammad al-Ṭāʾī: nos narró Sufyān, de Ayyūb, de Muḥammad ibn Ḥibbān, que Jālid padecía insomnio por la noche; lo mencionó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y él le ordenó que buscara refugio en las Palabras perfectas de Dios, de la ira de Dios y de Su castigo, y del mal de Sus siervos, y de las incitaciones de los demonios y de que estén presentes. Y en el libro de Abū Dāwūd, dijo ʿUmar: y su hamz es la muerte súbita. Dijo Ibn Mājah: «la muerte súbita» significa la locura. Y también se busca refugio de la locura y de la asechanza. Y en la lectura de Ubayy: «Señor, refugiándome en Ti de las incitaciones de los demonios, y refugiándome en Ti de que estén presentes», es decir, que estén conmigo en mis asuntos; pues, cuando están presentes junto al ser humano, están dispuestos para el hamz; y si no hay presencia, no hay hamz. Y en Ṣaḥīḥ Muslim, de Jābir, dijo: oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «En verdad, el demonio se presenta ante uno de vosotros en cada asunto suyo, hasta que se presenta ante él en su comida. Si a alguno de vosotros se le cae un bocado, que quite de él lo que tenga de suciedad, luego que se lo coma y no lo deje para el demonio. Y cuando termine, que se lama los dedos, pues no sabe en qué parte de su comida está la bendición».

[11711] :راجع ج 11 ص 247. [11712] :راجع 7 ص 347. [11713] :راجع ج 1 ص 86.

Notas y Referencias

[11711] Véase t. 11, p. 247.

[11712] Véase t. 7, p. 347.

[11713] Véase t. 1, p. 86.