Los Profetas
الأنبياء Al-AnbiyaVersículo (Español)
[21:7] No envié antes de ti sino hombres a quienes transmití Mi revelación. Pregunten a la gente de conocimiento si es que no saben.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y no enviamos antes de ti sino a hombres a quienes revelábamos. Preguntad, pues, a la gente del Recuerdo, si no sabéis} (7)
Dijo el Altísimo:
«Y no enviamos antes de ti sino a hombres a quienes revelábamos»
[11225] Esto es una refutación contra ellos por lo que dijeron:
«¿No es este sino un ser humano como vosotros?» [Los Profetas: 3] Y un consuelo para su Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—; es decir: no envió antes de ti sino a hombres.
«Preguntad, pues, a la gente del Recuerdo, si no sabéis»
Con ello se refiere a la gente de la Torá y del Evangelio que creyeron en el Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—; así lo dijo Sufyān. Y los llamó «gente del Recuerdo» porque mencionaban la noticia de los profetas, de aquello que los árabes no conocían. Y los incrédulos de Quraysh consultaban a la Gente del Libro acerca del asunto de Muḥammad —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—.
E Ibn Zayd dijo:
Con «el Recuerdo» quiso decir el Corán; es decir: preguntad a los creyentes conocedores, de entre la gente del Corán.
Dijo Jābir al-Juʿfī:
Cuando descendió esta aleya, ʿAlī —Allah esté complacido con él— dijo: «Nosotros somos la gente del Recuerdo». Y se ha establecido por transmisión masiva (tawātur) que los enviados eran de entre los seres humanos; así, el sentido es: no comencéis por la negación y por vuestra afirmación de que el Mensajero debería ser de entre los ángeles; antes bien, discutid con los creyentes para que os aclaren la licitud de que el Mensajero sea de entre los seres humanos. Y al ángel no se le llama «hombre», porque «hombre» se aplica a aquello que tiene, en su forma verbal, un opuesto: dices «hombre» y «mujer», y «hombre» y «niño». Por ello, Su dicho:
«sino a hombres»
se refiere a los hijos de Adán. Y Ḥafṣ, Ḥamza y al-Kisāʾī leyeron:
«revelamos a ellos».
Cuestión:
Los sabios no discreparon en que el común de la gente debe seguir (taqlīd) a sus sabios, y que ellos son los aludidos por la palabra de Allah —poderoso y majestuoso—:
«Preguntad, pues, a la gente del Recuerdo, si no sabéis».
Estuvieron de acuerdo en que el ciego no tiene más remedio que seguir a otro, de quien confíe, respecto a su determinación de la qibla cuando se le haga confusa; del mismo modo, quien no tiene conocimiento ni discernimiento acerca de aquello por lo que profesa su religión, no tiene más remedio que seguir a su sabio. Asimismo, los sabios no discreparon en que al común de la gente no le es lícito emitir fatwā, por su ignorancia de los significados a partir de los cuales es lícito declarar lo permitido y lo prohibido.
[11225]
: «yūḥā» con yāʾ: lectura de Nāfiʿ.
Notas y Referencias
[11225] «yūḥā» con yāʾ: lectura de Nāfiʿ.