Los Profetas
الأنبياء Al-AnbiyaVersículo (Español)
[21:33] Él es Quien creó la noche y el día, el Sol y la Luna. Cada uno recorre su órbita.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَهُوَ ٱلَّذِي خَلَقَ ٱلَّيۡلَ وَٱلنَّهَارَ وَٱلشَّمۡسَ وَٱلۡقَمَرَۖ كُلّٞ فِي فَلَكٖ يَسۡبَحُونَ} (33)
Palabras del Altísimo:
«Y Él es Quien creó la noche y el día».
Les menciona otra merced: les dispuso la noche para que reposen en ella, y el día para que se muevan en él en busca de sus medios de vida.
«Y el sol y la luna».
Es decir: hizo del sol el signo del día y de la luna el signo de la noche, para que conozcáis los meses, los años y el cómputo, como ya se expuso en «Subḥān» [11254] en su explicación.
«Cada uno».
Esto es: el sol, la luna, las estrellas, los astros, la noche y el día.
«En una órbita nadan».
Es decir: corren y se desplazan con rapidez, como quien nada en el agua.
Dijo Dios —y Él es el más veraz de los que hablan—: «y las que nadan, nadando» [11255]
Y se llama sābiḥ al caballo que, al correr, extiende su mano.
En ello, desde el punto de vista gramatical, está que no dijo: «nadan (fem.)» (yasbaḥna) ni «nada (fem.)» (tasbaḥ).
Según la doctrina de Sībawayh: como informó acerca de ellas con un verbo propio de seres dotados de razón, y las puso, en la obediencia, en el rango de quienes razonan, informó de ellas con wāw y nūn y similares —así lo dijo al-Farrā’—. Este sentido ya ha precedido en «Yūsuf» [11256]
Al-Kisā’ī dijo: sólo dijo «nadan» (yasbaḥūn) porque es final de aleya, como dijo Dios Altísimo: «Nosotros, todos, vencedor» [11257][al-Qamar: 44], y no dijo «vencedores».
Y se ha dicho: el correr es propio de la órbita, y a ella se atribuyó. Pero lo más correcto es que los cuerpos errantes corren en la órbita. Y son siete órbitas por debajo de los cielos superpuestos, que son el ámbito de los ángeles y las causas del malakūt. Así, la luna está en la órbita más baja; luego Mercurio; luego Venus; luego el sol; luego Marte; luego Júpiter; luego Saturno. La octava es la órbita de las constelaciones; la novena, la órbita suprema. Y falak es singular de aflāk (órbitas).
Dijo Abū ‘Amr: es lícito que se pluralice en fu‘l, como asad y usud, y khashab y khushub. El origen de la palabra procede del girar; de ahí la fálaka del huso, por su redondez.
Y de ahí se dijo: «se hizo redondo el pezón de la mujer» (falaka thady al-mar’a taflīkan), y tafallaka: se redondeó.
En el ḥadīṯ de Ibn Mas‘ūd: «Dejé mi caballo como si girase en una órbita». Es decir: por su giro lo asemejó a la órbita del cielo sobre la que giran las estrellas.
Ibn Zayd dijo: las órbitas son los cauces de las estrellas, del sol y de la luna. Dijo: y están entre el cielo y la tierra.
Qatāda dijo: la órbita es una redondez en el cielo que gira con las estrellas, permaneciendo firme el cielo.
Mujāhid dijo: la órbita es como la forma del hierro de la muela, y es su eje.
Al-Ḍaḥḥāk dijo: su órbita es su curso y la rapidez de su marcha.
Y se ha dicho: la órbita es una ola contenida, y en ella está el curso del sol y de la luna. Y Dios sabe más.
[11254]
:راجع جـ 10 ص 227 فما بعد.
[11255]
:راجع جـ 19 ص 188.
[11256]
:راجع جـ 9 ص 122.
[11257]
:راجع جـ 17 ص 145.