Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:92] Dijo [Moisés]: "¡Oh, Aarón! ¿Qué te impidió, cuando viste que se desviaban,
Tafsir de Al-Qurtubi
{Dijo: «¡Oh Aarón! ¿Qué te impidió, cuando viste que se habían extraviado?»} (92)
Palabras del Altísimo:
«Y, ciertamente, Aarón les había dicho antes»;
es decir, antes de que Moisés viniera y regresara a ellos:
«¡Oh pueblo mío! En verdad, habéis sido puestos a prueba con ello»;
es decir, fuisteis probados y extraviados por ello, esto es, por el becerro.
«Y vuestro Señor es el Misericordioso»,
no el becerro.
«Seguidme»,
en Su adoración.
«Y obedeced mi orden»,
no la orden del samaritano. O bien: seguidme en mi marcha hacia Moisés y abandonad el becerro.
Y le desobedecieron, y
«dijeron: “No dejaremos de permanecer entregados a él”»;
es decir, no cesaremos de perseverar en la adoración del becerro.
«hasta que Moisés regrese a nosotros»,
para ver si lo adora como nosotros lo adoramos. Así imaginaron que Moisés adoraba el becerro. Entonces Aarón se apartó de ellos con doce mil de entre quienes
[11155] no habían adorado el becerro. Y cuando Moisés regresó y oyó el griterío y el alboroto —y ellos danzaban alrededor del becerro— dijo a los setenta que estaban con él: «Ésta es la voz de la sedición». Y cuando vio a Aarón, le asió el cabello de la cabeza con su diestra y la barba con su siniestra, airado, y
«dijo: “¡Oh Aarón! ¿Qué te impidió, cuando viste que se habían extraviado?”»;
es decir, erraron el camino y descreyeron.
«¿Que no me siguieras?»
El «no» es زائد (pleonástico), es decir: que siguieras mi orden y mi recomendación.
Y se dijo: ¿qué te impidió seguirme en reprobarlos?
Y se dijo: su sentido es: ¿por qué no los combatiste, sabiendo que, si yo hubiera estado entre ellos, los habría combatido por su incredulidad?
Y se dijo: ¿qué te impidió alcanzarme cuando fueron seducidos?
«¿Acaso desobedeciste mi orden?»
Quiere decir: tu permanencia entre ellos, cuando ya habían adorado a otro distinto de Dios —Altísimo sea—, es una desobediencia tuya hacia mí; así lo dijo Ibn ʿAbbās.
Y se dijo: su sentido es: ¿por qué no te separaste de ellos, de modo que tu separación de ellos fuera una reprensión y un freno para ellos?
Y el sentido de:
«¿Acaso desobedeciste mi orden?»
se dijo: que su orden es lo que Dios —Altísimo sea— narró de él:
«Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Sucédeme entre mi pueblo, reforma y no sigas el camino de los corruptores”»
[11156][Al-Aʿrāf: 142]. Así, cuando permaneció con ellos y no extremó el impedirles y el reprobarles, lo atribuyó a su desobediencia y a contravenir su orden.
Cuestión:
Todo esto es fundamento del ordenar el bien y prohibir el mal, de cambiarlo y de apartarse de su gente, y de que quien permanece entre ellos —especialmente si está complacido— su dictamen es como el dictamen de ellos. Ya se ha mencionado.
Y se preguntó al imán Abū Bakr al-Ṭarṭūshī —Dios tenga misericordia de él—: ¿qué dice nuestro señor, el jurista, acerca de la doctrina de los sufíes? Y se le informó —Dios guarde la duración de su vida— que se reúne un grupo de hombres, que multiplican el recuerdo de Dios —Altísimo sea— y el recuerdo de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—; luego golpean con una vara sobre algo de cuero, y algunos se levantan a danzar y a entrar en وجد (arrobamiento) hasta caer desvanecidos; y presentan algo que comen. ¿Es lícito asistir con ellos o no? Dadnos una fatwa, recompensados.
Y este dicho que recitan:
¡Oh shayj, abstente de los pecados *** antes de la separación y el tropiezo!
Y obra para ti mismo rectamente *** mientras la obra te sea provechosa.
En cuanto a la juventud, ya se fue *** y la canicie de tu cabeza ya ha descendido.
Y cosas semejantes a esto y similares
[11157] Respuesta —Dios tenga misericordia de ti—: la doctrina de los sufíes es ociosidad, ignorancia y extravío; y el islam no es sino el Libro de Dios y la Sunna de Su Mensajero. En cuanto a la danza y el تواجد (éxtasis), los primeros en introducirlo fueron los compañeros del samaritano: cuando les hizo un becerro, un cuerpo con mugido, se pusieron a danzar a su alrededor y a entrar en éxtasis; es, pues, la religión de los incrédulos y de los adoradores del becerro. En cuanto a la vara, los primeros en adoptarla fueron los zindīqs (herejes) para distraer con ella a los musulmanes del Libro de Dios —Altísimo sea—. El Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— no hacía sino sentarse con sus compañeros como si sobre sus cabezas hubiera pájaros, por la solemnidad. Así, corresponde al sultán y a sus delegados impedirles asistir en las mezquitas y en otros lugares; y no es lícito a nadie que crea en Dios y en el Último Día asistir con ellos ni ayudarles en su falsedad. Ésta es la doctrina de Mālik, Abū Ḥanīfa, al-Shāfiʿī, Aḥmad ibn Ḥanbal y otros de los imanes de los musulmanes. Y en Dios está el éxito.
Palabras del Altísimo:
«Y, ciertamente, Aarón les había dicho antes»;
es decir, antes de que Moisés viniera y regresara a ellos:
«¡Oh pueblo mío! En verdad, habéis sido puestos a prueba con ello»;
es decir, fuisteis probados y extraviados por ello, esto es, por el becerro.
«Y vuestro Señor es el Misericordioso»,
no el becerro.
«Seguidme»,
en Su adoración.
«Y obedeced mi orden»,
no la orden del samaritano. O bien: seguidme en mi marcha hacia Moisés y abandonad el becerro.
Y le desobedecieron, y
«dijeron: “No dejaremos de permanecer entregados a él”»;
es decir, no cesaremos de perseverar en la adoración del becerro.
«hasta que Moisés regrese a nosotros»,
para ver si lo adora como nosotros lo adoramos. Así imaginaron que Moisés adoraba el becerro. Entonces Aarón se apartó de ellos con doce mil de entre quienes
[1] no habían adorado el becerro. Y cuando Moisés regresó y oyó el griterío y el alboroto —y ellos danzaban alrededor del becerro— dijo a los setenta que estaban con él: «Ésta es la voz de la sedición». Y cuando vio a Aarón, le asió el cabello de la cabeza con su diestra y la barba con su siniestra, airado, y
«dijo: “¡Oh Aarón! ¿Qué te impidió, cuando viste que se habían extraviado?”»;
es decir, erraron el camino y descreyeron.
«¿Que no me siguieras?»
El «no» es زائد (pleonástico), es decir: que siguieras mi orden y mi recomendación.
Y se dijo: ¿qué te impidió seguirme en reprobarlos?
Y se dijo: su sentido es: ¿por qué no los combatiste, sabiendo que, si yo hubiera estado entre ellos, los habría combatido por su incredulidad?
Y se dijo: ¿qué te impidió alcanzarme cuando fueron seducidos?
«¿Acaso desobedeciste mi orden?»
Quiere decir: tu permanencia entre ellos, cuando ya habían adorado a otro distinto de Dios —Altísimo sea—, es una desobediencia tuya hacia mí; así lo dijo Ibn ʿAbbās.
Y se dijo: su sentido es: ¿por qué no te separaste de ellos, de modo que tu separación de ellos fuera una reprensión y un freno para ellos?
Y el sentido de:
«¿Acaso desobedeciste mi orden?»
se dijo: que su orden es lo que Dios —Altísimo sea— narró de él:
«Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Sucédeme entre mi pueblo, reforma y no sigas el camino de los corruptores”»
[2][Al-Aʿrāf: 142]. Así, cuando permaneció con ellos y no extremó el impedirles y el reprobarles, lo atribuyó a su desobediencia y a contravenir su orden.
Cuestión:
Todo esto es fundamento del ordenar el bien y prohibir el mal, de cambiarlo y de apartarse de su gente, y de que quien permanece entre ellos —especialmente si está complacido— su dictamen es como el dictamen de ellos. Ya se ha mencionado.
Y se preguntó al imán Abū Bakr al-Ṭarṭūshī —Dios tenga misericordia de él—: ¿qué dice nuestro señor, el jurista, acerca de la doctrina de los sufíes? Y se le informó —Dios guarde la duración de su vida— que se reúne un grupo de hombres, que multiplican el recuerdo de Dios —Altísimo sea— y el recuerdo de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—; luego golpean con una vara sobre algo de cuero, y algunos se levantan a danzar y a entrar en وجد (arrobamiento) hasta caer desvanecidos; y presentan algo que comen. ¿Es lícito asistir con ellos o no? Dadnos una fatwa, recompensados.
Y este dicho que recitan:
¡Oh shayj, abstente de los pecados *** antes de la separación y el tropiezo!
Y obra para ti mismo rectamente *** mientras la obra te sea provechosa.
En cuanto a la juventud, ya se fue *** y la canicie de tu cabeza ya ha descendido.
Y cosas semejantes a esto y similares
[3] Respuesta —Dios tenga misericordia de ti—: la doctrina de los sufíes es ociosidad, ignorancia y extravío; y el islam no es sino el Libro de Dios y la Sunna de Su Mensajero. En cuanto a la danza y el تواجد (éxtasis), los primeros en introducirlo fueron los compañeros del samaritano: cuando les hizo un becerro, un cuerpo con mugido, se pusieron a danzar a su alrededor y a entrar en éxtasis; es, pues, la religión de los incrédulos y de los adoradores del becerro. En cuanto a la vara, los primeros en adoptarla fueron los zindīqs (herejes) para distraer con ella a los musulmanes del Libro de Dios —Altísimo sea—. El Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— no hacía sino sentarse con sus compañeros como si sobre sus cabezas hubiera pájaros, por la solemnidad. Así, corresponde al sultán y a sus delegados impedirles asistir en las mezquitas y en otros lugares; y no es lícito a nadie que crea en Dios y en el Último Día asistir con ellos ni ayudarles en su falsedad. Ésta es la doctrina de Mālik, Abū Ḥanīfa, al-Shāfiʿī, Aḥmad ibn Ḥanbal y otros de los imanes de los musulmanes. Y en Dios está el éxito.
[11155]
:Así en ب y جـ y ط y ي. Y lo que hay en أ: «de entre quienes».
[11156]
:Véase t. 7, p. 77.
[11157]
:En ب y جـ y ط y ك: «rostros».
[1]
:Quizá sea ʿAmr ibn Murra, mencionado en la cadena de transmisión del ḥadiz (véase Ibn Mājah, t. 1, p. 139, y Sunan Abī Dāwūd, t. 1, p. 77, edición de Egipto).
[2]
:En algunas copias: «Abī Qāsim».
[3]
:En algunas copias: «al-Masīy».
Notas y Referencias
[1] Quizá sea ʿAmr ibn Murra, mencionado en la cadena de transmisión del ḥadiz (véase Ibn Mājah, t. 1, p. 139, y Sunan Abī Dāwūd, t. 1, p. 77, edición de Egipto).
[2] En algunas copias: «Abī Qāsim».
[3] En algunas copias: «al-Masīy».
[11155] Así en ب y جـ y ط y ي. Y lo que hay en أ: «de entre quienes».
[11156] Véase t. 7, p. 77.
[11157] En ب y جـ y ط y ك: «rostros».