20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 91

Versículo (Español)

[20:91] Respondieron: "No dejaremos de postrarnos ante él hasta que vuelva Moisés".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Dijeron: No cesaremos de permanecer entregados a él hasta que Moisés regrese a nosotros} (91) Palabras del Altísimo: «Y ciertamente Aarón les había dicho antes»; es decir, antes de que Moisés viniera y regresara a ellos: «¡Oh pueblo mío! En verdad, habéis sido puestos a prueba con ello»; es decir, fuisteis probados y extraviados por ello, esto es, por el becerro. «Y vuestro Señor es el Misericordioso»; no el becerro. «Seguidme»; en Su adoración. «Y obedeced mi mandato»; no el mandato del samirí. O bien: seguidme en mi marcha hacia Moisés y abandonad el becerro.

Pero le desobedecieron y «dijeron: No cesaremos de permanecer entregados a él»; es decir, no dejaremos de perseverar en la adoración del becerro. «hasta que Moisés regrese a nosotros»; para ver si lo adora como nosotros lo hemos adorado. Así imaginaron que Moisés adoraba el becerro. Entonces Aarón se apartó de ellos con doce mil de los que [11155] no habían adorado el becerro. Y cuando Moisés regresó y oyó el clamor y el alboroto —pues estaban danzando alrededor del becerro— dijo a los setenta que iban con él: «Ésta es la voz de la sedición». Y cuando vio a Aarón, le asió el cabello de la cabeza con su diestra y la barba con su siniestra, airado, y «dijo: ¡Oh Aarón! ¿Qué te impidió, cuando viste que se extraviaban»; es decir, que erraban el camino y descreían, «que me siguieras?» «No» es un añadido; es decir: que siguieras mi mandato y mi recomendación. Y se ha dicho: ¿qué te impidió seguirme en reprobarlos? Y se ha dicho: su sentido es: ¿por qué no los combatiste, sabiendo que, si yo hubiera estado entre ellos, los habría combatido por su incredulidad? Y se ha dicho: ¿qué te impidió alcanzarme cuando fueron seducidos? «¿Acaso desobedeciste mi mandato?»; quiere decir: tu permanencia entre ellos, habiendo adorado a otro distinto de Dios —Altísimo sea—, es una desobediencia tuya hacia mí; así lo dijo Ibn ‘Abbās. Y se ha dicho: su sentido es: ¿por qué no te separaste de ellos, de modo que tu separación de ellos fuera una reprensión y un escarmiento para ellos? Y el sentido de: «¿Acaso desobedeciste mi mandato?» se ha dicho: que su mandato es lo que Dios —Altísimo sea— narró de él: «Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Sustitúyeme entre mi pueblo, reforma y no sigas el camino de los corruptores”» [11156][Al-A‘rāf: 142]. Así, cuando permaneció con ellos y no extremó el impedirles y el reprobarles, lo atribuyó a su desobediencia y a contravenir su mandato.

Cuestión: Todo esto es un fundamento respecto al ordenar el bien y prohibir el mal, a su corrección y a apartarse de su gente; y que quien permanece entre ellos —sobre todo si está complacido— su dictamen es como el dictamen de ellos. Ya se ha mencionado. Se preguntó al imán Abū Bakr al-Ṭurṭūšī —Dios tenga misericordia de él—: ¿Qué dice nuestro señor, el jurista, acerca de la doctrina de los sufíes? Y se le informó —Dios guarde la duración de su vida— de que se reúne un grupo de hombres que multiplican el recuerdo de Dios —Altísimo sea— y el recuerdo de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—; luego golpean con una vara algo de cuero, y algunos de ellos se levantan a danzar y a entrar en arrobamiento hasta caer desvanecidos; y presentan algo que comen. ¿Es lícito asistir con ellos o no? Dadnos una fatwa, recompensados. Y este dicho que recitan:

Oh shayj, abstente de los pecados *** antes de la separación y el tropiezo

y obra para ti mismo con rectitud *** mientras la obra te sea provechosa

En cuanto a la juventud, ya se fue *** y la canicie de tu cabeza ha descendido

Y en lo semejante a esto y lo análogo [11157] Respuesta —Dios tenga misericordia de ti—: la doctrina de los sufíes es ociosidad, ignorancia y extravío; y no es el islam sino el Libro de Dios y la Sunna de Su Enviado. En cuanto a la danza y el arrobamiento, los primeros que lo introdujeron fueron los partidarios del samirí: cuando les hizo un becerro, un cuerpo con mugido, se pusieron a danzar alrededor de él y a entrar en arrobamiento; es, pues, la religión de los incrédulos y de los adoradores del becerro. En cuanto a la vara, los primeros que la adoptaron fueron los zindīqs, para distraer con ella a los musulmanes del Libro de Dios —Altísimo sea—. El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— no se sentaba sino con sus compañeros como si sobre sus cabezas hubiera pájaros, por la solemnidad. Así, corresponde al sultán y a sus delegados impedirles asistir en las mezquitas y en otros lugares; y no es lícito a nadie que crea en Dios y en el Último Día asistir con ellos ni ayudarles en su falsedad. Ésta es la doctrina de Mālik, Abū Ḥanīfa, al-Šāfi‘ī y Aḥmad ibn Ḥanbal, y de otros imanes de los musulmanes. Y en Dios está el éxito.

[11155] :Así en ب, جـ, ط y ي. Y lo que está en أ: «de los que». [11156] :Véase t. 7, p. 77. [11157] :En ب, جـ, ط y ك: «rostros».

Notas y Referencias

[11155] Así en ب, جـ, ط y ي. Y lo que está en أ: «de los que».

[11156] Véase t. 7, p. 77.

[11157] En ب, جـ, ط y ك: «rostros».