20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 88

Versículo (Español)

[20:88] y fundió las joyas dándoles la forma de un becerro que emitía un sonido como un mugido, y entonces exclamaron [el samaritano y sus seguidores]: ‘Esta es nuestra divinidad y la de Moisés, pero Moisés la ha olvidado’".

Tafsir de Al-Qurtubi

{فَأَخۡرَجَ لَهُمۡ عِجۡلٗا جَسَدٗا لَّهُۥ خُوَارٞ فَقَالُواْ هَٰذَآ إِلَٰهُكُمۡ وَإِلَٰهُ مُوسَىٰ فَنَسِيَ} (88) «Entonces les sacó un becerro, un cuerpo con mugido». Dijo Qatāda: En verdad, el samirí les dijo, cuando el pueblo se impacientó por Moisés: “No se os ha retenido sino a causa de las alhajas que tenéis”; y las reunieron y se las entregaron al samirí. Él las arrojó al fuego y les fundió con ellas un becerro; luego arrojó sobre él un puñado tomado de la huella del caballo del Enviado —y era Gabriel, sobre él la paz—. Y dijo Ma‘mar: El caballo sobre el que iba Gabriel era la vida; y cuando arrojó sobre él aquel puñado, se convirtió en un becerro, un cuerpo con mugido. Y el mugido es el sonido del ganado vacuno. Y dijo Ibn ‘Abbās: Cuando las alhajas se derramaron en el fuego, vino el samirí y dijo a Aarón: “¡Oh Profeta de Dios! ¿He de arrojar lo que tengo en mi mano?” —y él pensaba que era como parte de lo que otros habían traído de alhajas—. Entonces arrojó en ello el polvo y dijo: “Sé un becerro, un cuerpo con mugido”; y fue tal como dijo, para la prueba y la tentación. Y mugió un solo mugido, al que no siguió otro semejante. Y se dijo: Su mugido y su sonido eran por el viento, porque se le habían hecho perforaciones; cuando el viento entraba en su interior, mugía, sin que hubiera en él vida. Esta es la opinión de Mujāhid. Y según la primera opinión, era un becerro de carne y sangre; y esta es la opinión de al-Ḥasan, Qatāda y al-Suddī. Y Ḥammād روایتó de Simāk, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās, que dijo: Aarón pasó junto al samirí mientras éste fabricaba el becerro y le dijo: “¿Qué es esto?”. Respondió: “Beneficia y no perjudica”. Entonces dijo: “¡Oh Dios! Concédele lo que te pida conforme a lo que hay en su interior”. Y dijo: “¡Oh Dios! Te pido que muja”. Y cuando mugía, se postraban; y el mugido fue por la súplica de Aarón. Dijo Ibn ‘Abbās: Mugió como muge el vivo de entre los becerros. Y se transmitió que Moisés dijo: “¡Señor mío! Este samirí les sacó un becerro, un cuerpo con mugido, a partir de sus alhajas; ¿quién hizo el cuerpo y el mugido?”. Dijo Dios —Bendito y Altísimo—: “Yo”. Dijo Moisés —sobre él la plegaria y la paz—: “Por Tu poder y Tu majestad, Tu elevación y Tu altura, y Tu dominio: no los extravió sino Tú”. Dijo: “Has dicho verdad, ¡oh Sabio de los sabios!”. Ya se ha mencionado anteriormente en la sura «al-A‘rāf» [11150] «Y dijeron: Este es vuestro dios y el dios de Moisés»; es decir, lo dijo el samirí y quienes lo siguieron [11151] Y eran inclinados al antropomorfismo, pues dijeron: «Haznos un dios como ellos tienen dioses» [11152] «al-A‘rāf 138». «Y olvidó»: es decir, Moisés se desvió {[y se fue]} [11153] en su búsqueda y no supo su paradero, y erró el camino hacia su Señor. Y se dijo que su sentido es: Moisés lo dejó aquí y salió a buscarlo; es decir, Moisés dejó aquí a su dios. E Israel روایتó de Simāk, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, que dijo: es decir, Moisés olvidó mencionaros que él es su dios. Y se dijo: el discurso es una información acerca del samirí; es decir, el samirí dejó lo que Moisés le ordenó, en cuanto a la fe, y se desvió. Lo dijo Ibn al-A‘rābī.

Notas y Referencias

[11150] Véase t. 7, p. 284 y ss.

[11151] En ب, جـ, ط, ك y ي: «lo siguió».

[11152] Véase t. 7, p. 284 y ss.

[11153] Expresión de al-Jalālayn que el contexto exige.