Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:81] Coman de las cosas buenas que les he proveído, pero no se extralimiten, pues Mi ira recaería sobre ustedes. Aquel sobre quien caiga Mi ira será un desdichado.
Tafsir de Al-Qurtubi
{كُلُواْ مِن طَيِّبَٰتِ مَا رَزَقۡنَٰكُمۡ وَلَا تَطۡغَوۡاْ فِيهِ فَيَحِلَّ عَلَيۡكُمۡ غَضَبِيۖ وَمَن يَحۡلِلۡ عَلَيۡهِ غَضَبِي فَقَدۡ هَوَىٰ} (81)
«Comed de las cosas buenas de lo que os hemos proveído»; es decir: de lo delicioso del sustento. Y se dijo: puesto que en ello no hay intervención de ningún ser humano, de modo que pudiera entrarle una sospecha.
«Y no os excedáis en ello»; es decir: que la holgura y el bienestar no os lleven a desobedecer; porque la tiranía (ṭughyān) es traspasar hacia lo que no es lícito. Y se dijo: el sentido es: no seáis ingratos con la gracia y no olvidéis agradecer al Benefactor por ella sobre vosotros. Y se dijo: es decir, no la sustituyáis por otra cosa, como dijo: «¿Acaso cambiáis lo que es inferior por lo que es mejor [11139]?» [La Vaca: 61]. Y se dijo: no guardéis de ello para más de un día y una noche. Dijo Ibn ʿAbbās: entonces se llenaba de gusanos lo que habían almacenado; y, de no ser por ello, ningún alimento se llenaría jamás de gusanos.
«Y entonces recaiga sobre vosotros Mi ira»; es decir: se haga obligatoria y descienda. Y está en acusativo por la fā’ en respuesta a la prohibición de Su dicho: «y no os excedáis». «Y entonces recaiga sobre vosotros Mi ira»: al-Aʿmaš, Yaḥyà b. Waṯṯāb y al-Kisā’ī leyeron «fa-yaḥُل» con ḍamma en la ḥā’.
«Y quien haga recaer sobre sí Mi ira, ciertamente habrá caído»: al-Aʿmaš, Yaḥyà b. Waṯṯāb y al-Kisā’ī leyeron «wa-man yaḥlُل» con ḍamma en la primera lām; los demás, con kasra; y ambas son dos variantes lingüísticas. Abū ʿUbayda y otros transmitieron: se dice ḥalla yaḥillu cuando se hace obligatorio, y ḥalla yaḥullu cuando desciende. Así lo dijo también al-Farrā’: el ḍamm procede de al-ḥulūl con el sentido de acaecer, y la kasra de la obligatoriedad. Ambos sentidos son cercanos, salvo que la kasra es preferible, porque han consensuado en Su dicho: «y recaerá sobre él un castigo permanente [11140]» [Hūd: 39]. Y la ira de Dios es Su castigo, Su venganza y Su tormento.
«Ciertamente habrá caído»: dijo al-Zajjāj: es decir, habrá perecido; esto es, habrá ido a parar a la Hāwiya, que es el fondo del Fuego; de hawà yahwī hawiyyan, es decir, cayó de lo alto a lo bajo; y «hawà fulān», es decir, murió.
Ibn al-Mubārak mencionó: nos informó Ismāʿīl b. ʿAyyāš; dijo: nos narró Ṯaʿlaba b. Muslim, de Ayyūb b. Bašīr, de Šufayy al-Aṣbuḥī [11141], quien dijo: en el Infierno hay una montaña llamada Ṣaʿūdan; el incrédulo asciende por ella durante cuarenta otoños antes de coronarla. Dijo Dios Altísimo: «Le impondré una ardua subida [11142]» [al-Muddaṯṯir: 17]. Y en el Infierno hay un palacio al que se llama Hawà: se arroja al incrédulo desde lo alto de él, y cae durante cuarenta otoños antes de alcanzar su base [11143] Dijo Dios Altísimo: «Y quien haga recaer sobre sí, ciertamente habrá caído». Y mencionó el ḥadiz; y ya lo hemos citado en el libro «al-Taḏkira».
[11139]
:من ب و ط و ي.
[11140]
:راجع جـ 9 ص 33.
[11141]
:بالتصغير بن ماتع (بالتاء المثناة الفوقية) الأصبحي.
[11142]
:راجع جـ 19 ص 72.
[11143]
:في ك: قعره.