Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:132] Ordena a tu familia practicar la oración prescrita y sé constante en su cumplimiento. Que el trabajo en búsqueda del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Dios ha prescrito, porque soy Yo quien los sustento. La bienaventuranza es para los piadosos.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَأۡمُرۡ أَهۡلَكَ بِٱلصَّلَوٰةِ وَٱصۡطَبِرۡ عَلَيۡهَاۖ لَا نَسۡـَٔلُكَ رِزۡقٗاۖ نَّحۡنُ نَرۡزُقُكَۗ وَٱلۡعَٰقِبَةُ لِلتَّقۡوَىٰ} (132)
Palabras del Altísimo:
«Y ordena a tu familia la oración».
El Altísimo le ordenó que mandase a su familia la oración y que la cumpliera junto con ellos, y que perseverase en ella y la mantuviera con constancia. Este es un خطاب dirigido al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y en su generalidad abarca a toda su comunidad, y a la gente de su Casa de manera particular. Y él —la paz sea con él—, tras el descenso de esta aleya, iba cada mañana a la casa de Fátima y de ‘Alí —que Allah esté complacido con ambos— y decía:
«¡La oración!».
Y se transmite que ‘Urwa ibn az-Zubayr —que Allah esté complacido con él—, cuando veía algo de las noticias de los sultanes y de sus estados, se apresuraba a su casa y entraba en ella mientras recitaba: «Y no extiendas tus ojos» la aleya, hasta Sus palabras: «y más perdurable»; luego llamaba: «¡La oración, la oración! ¡Que Allah tenga misericordia de vosotros!», y rezaba. Y ‘Umar ibn al-Jattab —que Allah esté complacido con él— despertaba a los de su casa para la oración nocturna y rezaba mientras recitaba a modo de cita esta aleya.
Palabras del Altísimo:
«No te pedimos sustento».
Es decir: no te pedimos que te proveas de sustento a ti mismo y a ellos, ni que te ocupes de la oración a causa del sustento; antes bien, Nosotros nos encargamos de tu sustento y del de ellos. Por ello, él —la paz sea con él—, cuando se encontraba con estrechez en lo relativo a su familia, les apremiaba a la oración. Y Allah تعالى ha dicho: «Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren. No quiero de ellos sustento alguno, ni quiero que Me alimenten. En verdad, Allah es el Proveedor» [11209][Adh-Dhāriyāt: 56].
«Y el buen fin es para la piedad».
Es decir: el Paraíso es para la gente de la piedad; esto es, el desenlace loable. Y puede haber para quien no tiene piedad un desenlace, pero es censurable, de modo que es como si no existiera.
[11209]: Véase t. 17, p. 55.
Notas y Referencias
[11209] Véase t. 17, p. 55.