Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:13] Y Yo te he elegido; escucha lo que voy a revelarte.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَأَنَا ٱخۡتَرۡتُكَ فَٱسۡتَمِعۡ لِمَا يُوحَىٰٓ} (13)
Palabras del Altísimo:
«Y Yo te he escogido»;
es decir: te he elegido para la misión profética. Los lectores de Medina, Abū ʿAmr, ʿĀṣim y al-Kisāʾī recitaron: «Y Yo te he escogido». Y Ḥamza recitó: «Y ciertamente Nosotros te hemos escogido». El sentido es uno, salvo que «Y Yo te he escogido» aquí es más preferible por dos aspectos: uno, que se asemeja más a la grafía; y el segundo, que es más conforme a la trabazón del discurso, por la palabra del Poderoso y Majestuoso: «¡Oh Moisés! En verdad, Yo soy tu Señor; quítate, pues, tus sandalias». Y conforme a este patrón ha discurrido la alocución; así lo dijo al-Naḥḥās.
Palabras del Altísimo:
«Escucha, pues, lo que se revela».
En ello hay una sola cuestión. Dijo Ibn ʿAṭiyya: y me contó mi padre —Dios tenga misericordia de él—; dijo: oí a Abū al-Faḍl al-Ǧawharī —Dios, Altísimo, tenga misericordia de él— decir: cuando se le dijo a Moisés —sobre él las plegarias de Dios y Su paz—: «Escucha lo que se revela», se detuvo sobre una piedra, se apoyó en una piedra, puso su derecha sobre su izquierda, apoyó su mentón sobre su pecho y permaneció en pie escuchando; y toda su vestimenta era de lana.
Digo:
La buena escucha, tal como debe ser, Dios la ha elogiado por ella, diciendo: «quienes escuchan la palabra y siguen lo mejor de ella: esos son a quienes Dios ha guiado [11016]» [al-Zumar: 18]. Y censuró lo contrario de esta cualidad, diciendo: «Nosotros sabemos mejor con qué escuchan [11017]», la aleya. Así, elogió al que guarda silencio para escuchar Su palabra con presencia de entendimiento, y ordenó a Sus siervos eso como norma de cortesía para ellos, diciendo: «Y cuando se recite el Corán, escuchadlo y guardad silencio, quizá se os tenga misericordia [11018]» [al-Aʿrāf: 204]. Y aquí dijo: «Escucha, pues, lo que se revela», porque con ello se alcanza la comprensión de Dios, Altísimo.
Se transmitió de Wahb ibn Munabbih que dijo: de la etiqueta de la escucha son la quietud de los miembros, bajar la mirada, prestar oído, la presencia del entendimiento y la determinación de obrar; esa es la escucha tal como Dios, Altísimo, la ama: que el siervo contenga sus miembros y no los ocupe, de modo que su corazón no se distraiga de lo que oye; y que baje su mirada para que su corazón no se entretenga con lo que ve; y que concentre su entendimiento para no hablarse a sí mismo de nada fuera de aquello a lo que presta oído; y que se determine a comprender para obrar conforme a lo que comprende.
Y dijo Sufyān ibn ʿUyayna: el comienzo del conocimiento es la escucha; luego, la comprensión; luego, la memorización; luego, la práctica; luego, la difusión. Así, cuando el siervo escucha el Libro de Dios, Altísimo, y la Sunna de Su Profeta —sobre él la oración y la paz— con una intención veraz conforme a lo que Dios ama, Él le hace comprender como Él ama y le pone en su corazón una luz.
[11016]
:véase t. 15, p. 243 y ss.
[11017]
:véase t. 10, p. 272.
[11018]
:véase t. 7, p. 353.