La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:61] Y [recuerden] cuando dijeron: "¡Oh, Moisés! No podremos seguir tolerando una sola clase de comida, pide a tu Señor para que nos beneficie con lo que brota de la tierra: verduras, pepinos, ajos, lentejas y cebollas". [Moisés les] Dijo: "¿Es que quieren cambiar lo superior por algo inferior? Vuelvan entonces a [la esclavitud que sufrían] en Egipto, que allí tendrán lo que piden". Pero los azotó la humillación y la miseria, e incurrieron en la ira de Dios por no haber creído en los preceptos de Dios, haber matado injustamente a los Profetas, rebelarse y transgredir la ley.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَإِذۡ قُلۡتُمۡ يَٰمُوسَىٰ لَن نَّصۡبِرَ عَلَىٰ طَعَامٖ وَٰحِدٖ فَٱدۡعُ لَنَا رَبَّكَ يُخۡرِجۡ لَنَا مِمَّا تُنۢبِتُ ٱلۡأَرۡضُ مِنۢ بَقۡلِهَا وَقِثَّآئِهَا وَفُومِهَا وَعَدَسِهَا وَبَصَلِهَاۖ قَالَ أَتَسۡتَبۡدِلُونَ ٱلَّذِي هُوَ أَدۡنَىٰ بِٱلَّذِي هُوَ خَيۡرٌۚ ٱهۡبِطُواْ مِصۡرٗا فَإِنَّ لَكُم مَّا سَأَلۡتُمۡۗ وَضُرِبَتۡ عَلَيۡهِمُ ٱلذِّلَّةُ وَٱلۡمَسۡكَنَةُ وَبَآءُو بِغَضَبٖ مِّنَ ٱللَّهِۚ ذَٰلِكَ بِأَنَّهُمۡ كَانُواْ يَكۡفُرُونَ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ وَيَقۡتُلُونَ ٱلنَّبِيِّـۧنَ بِغَيۡرِ ٱلۡحَقِّۚ ذَٰلِكَ بِمَا عَصَواْ وَّكَانُواْ يَعۡتَدُونَ} (61)
La palabra del Altísimo:
«Y cuando dijisteis: “¡Oh Moisés! No soportaremos una sola comida…”»
Este dicho suyo tuvo lugar en el Tíh (el desierto de la errancia), cuando se cansaron del maná y las codornices y recordaron su vida anterior en Egipto.
Dijo al-Ḥasan:
Eran gente natanā, de puerros, cebollas y lentejas; y volvieron a su ʿikr[1]
[804]—un ʿikr de mal—, y sus naturalezas anhelaron aquello a lo que su costumbre los había habituado. Por eso dijeron: «No soportaremos una sola comida», y aludieron al maná y a las codornices con la expresión «una sola comida», siendo en realidad dos, porque solían comer uno junto con el otro; por ello dijeron «una sola comida».
Y se dijo: por su repetición cada día como sustento.
Y se dijo: es como cuando dices de quien persevera en el ayuno, la oración y la recitación: “está en un solo asunto”, por su constancia en ello.
Y se dijo: el sentido es: no soportaremos la riqueza, de modo que todos seamos ricos; entonces ninguno de nosotros podría valerse de otro, por la autosuficiencia de cada cual; y así eran: fueron los primeros en adoptar esclavos y sirvientes.
La palabra del Altísimo:
«…una sola comida»
“Comida” se aplica a lo que se come y se bebe. Dijo Dios —Altísimo sea—:
«Y quien no lo pruebe, no es de los míos».
Y dijo:
«No hay culpa para quienes creen y obran rectamente por lo que hayan consumido»
[al-Māʾida: 93],
esto es: por lo que bebieron de vino, según se expondrá
[805] Y si la salwā fuese miel —como transmitió al-Muʾarrij—, entonces también sería bebida.
Y a veces se restringe “comida” al trigo y a los dátiles, como en el ḥadiz de Abū Saʿīd al-Judrī, que dijo:
Solíamos sacar la limosna del fiṭr en tiempos del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—: un ṣāʿ de comida o un ṣāʿ de cebada… (ḥadiz).
Y el uso común establece que, cuando alguien dice: “Fui al mercado de la comida”, no se entiende sino el lugar donde se vende ésta, y no otros comestibles o bebidas.
Y al-ṭaʿm (con fatḥa) es lo que produce el gusto; se dice: “su sabor es amargo”.
Y al-ṭaʿm también: aquello que se apetece; se dice: “no tiene sabor”.
Y “fulano no es de sabor”: cuando es insípido.
Y al-ṭuʿm (con ḍamma): la comida. Dijo Abū Jarāš:
«Rechazo al valiente del vientre, si lo supieras *** y prefiero a otro de tus hijos con la comida»
«Y bebo al anochecer agua pura, y termino *** cuando el aprovisionamiento, al caer la tarde, para el mūzal·laǧ es de sabor»
[806][807]
Con el primero quiso decir “comida”, y con el segundo “lo apetecible”.
Y ṭaʿima yaṭʿamu: es ṭāʿim cuando come y prueba. De ello la palabra del Altísimo:
«Y quien no lo pruebe, no es de los míos»
[al-Baqara: 249],
esto es: quien no lo guste.
Y dijo:
«Y cuando hayáis comido, dispersaos»
[al-Aḥzāb: 53],
esto es: cuando hayáis comido.
Y dijo el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— acerca de Zamzam:
«Es comida que alimenta y cura la enfermedad»
[808]
Y “fulano me pidió comida” (istaṭʿamanī) en el ḥadiz: cuando quiso que le narraras.
Y en el ḥadiz:
«Si el imām os pide comida, dadle de comer»;
esto es: si inicia (la recitación) y se equivoca, corregidle.
Y “fulano no prueba el sueño sino de pie”.
Dijo el poeta:
«Avestruces en Waǧra, de mejillas amarillas *** no prueban el sueño sino en ayuno»
[809]
La palabra del Altísimo:
«Invoca, pues, por nosotros a tu Señor, para que haga salir para nosotros de lo que hace brotar la tierra»
En la lengua de Banū ʿĀmir: «fa-dʿu» con kasra en la ʿayn por el encuentro de dos consonantes en reposo; tratan el verbo defectivo como el sano y no atienden a lo elidido.
Y «yujriǧ» está en apócope (maǧzūm) con el sentido de: “pídeselo y dile: ‘haz salir’; haz salir”.
Y se dijo: está con el sentido de súplica, suponiendo la elisión de la lām; y al-Zajjāj lo consideró débil.
Y la «min» en «mimmā» es زائد según al-Ajfaš, y no es زائد según Sībawayh, porque el enunciado es afirmativo.
Dijo al-Naḥḥās:
Lo que llevó a al-Ajfaš a ello es que no halló complemento directo para «yujriǧ», y quiso hacer de «mā» el complemento.
Pero lo más adecuado es que el complemento esté elidido, indicado por el resto del discurso; la estimación es: “que haga salir para nosotros, de lo que hace brotar la tierra, algo comestible”. Así, la primera «min» es partitiva y la segunda es de especificación.
La palabra del Altísimo:
«…de sus verduras (baql)…»
Es بدل de «mā» mediante la repetición de la preposición. Y el baql es conocido: todo vegetal que no tiene tallo.
Y el árbol: lo que tiene tallo.
Y «y sus pepinos (qiṯṯāʾ)…» está coordinado con ello, y así lo que sigue, tenlo presente.
Y el qiṯṯāʾ también es conocido; puede pronunciarse con ḍamma en su qāf, y ésa es la lectura de Yaḥyà b. Waṯṯāb y Ṭalḥa b. Muṣarrif: son dos variantes; la kasra es más frecuente.
Y se dijo sobre el plural de qiṯṯāʾ: qiṯṯāʾī, como ʿulbāʾ y ʿulbāʾī, salvo que qiṯṯāʾ es de los que tienen wāw.
Se dice: iqṯaʾat al-qawm, es decir, les di de comer eso.
Y qiṯaʾtu la olla: apacigüé su hervor con agua. Dijo al-Jaʿdī:
«Hierve contra nosotros su olla y la mantenemos *** y la qiṯaʾamos de nosotros cuando su hervor se enciende»
Y qiṯaʾtu al-hombre: lo aparté de ti con palabras u otra cosa y calmé su ira.
Y corrí hasta aqṯaʾ: es decir, me fatigé y quedé sin aliento.
Y aqṯaʾ el calor: es decir, se calmó y aflojó.
Y entre sus proverbios sobre lo poco de trigo está su dicho: “La raṯīʾa qiṯaʾa en la ira”. Su origen es que un hombre se enfadó con un grupo y, estando en su ira, estaba estreñido; le dieron raṯīʾa y se calmó su ira y desistió de ellos.
La raṯīʾa: leche ordeñada sobre agrio para que cuaje. Raṯaʾtu la leche: la ordeñé sobre agrio y cuajó; el nombre es raṯīʾa; y irtaṯaʾat la leche: cuajó.
[810]
Y narró Ibn Māǧa: nos transmitió Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Numayr; nos transmitió Yūnus b. Bukayr; nos transmitió Hišām b. ʿUrwa, de su padre, de ʿĀʾiša, que dijo:
Mi madre procuraba engordarme, queriendo presentarme al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, pero no lo lograba, hasta que comí pepino con dátiles frescos, y engordé con el mejor engorde.
Y ésta es una cadena auténtica.
La palabra del Altísimo:
«…y su fūm…»
Se discrepó acerca de fūm. Se dijo: es el ajo, por su semejanza con la cebolla.
Lo transmitió Ǧuwaybir de al-Ḍaḥḥāk; y la ṯāʾ se permuta por la fāʾ, como dijeron: مغافير y مغاثير
[811]; y ǧadṯ y ǧadf para “tumba”.
E Ibn Masʿūd leyó: «ṯūmihā» con ṯāʾ, y se transmitió eso de Ibn ʿAbbās.
Y dijo Umayya b. Abī al-Ṣalt:
«Sus moradas entonces eran visibles *** en ellas los paraísos, el fūmān y la cebolla»
Al-farādīs: su singular es firdīs. Y una viña mufardas: es decir, emparrada.
Y dijo Ḥassān:
«Y vosotros sois gente de viles orígenes *** vuestra comida es el fūm y el ḥawqal»
Con ello quiso decir el ajo y la cebolla. Ésta es la opinión de al-Kisāʾī y al-Naḍr b. Šumayl.
Y se dijo: el fūm es el trigo. Se transmitió también de Ibn ʿAbbās, y es la opinión de la mayoría de los exegetas; y al-Naḥḥās la prefirió, diciendo:
Es lo más adecuado; quienes lo sostienen son más elevados y sus cadenas son صحيحة; y Ǧuwaybir no es comparable para su transmisión, aunque al-Kisāʾī y al-Farrāʾ hayan preferido la primera opinión por la permuta de la fāʾ por la ṯāʾ en el habla árabe. Y la permuta no es analógica, ni es frecuente en el كلام de los árabes.
Y Ibn ʿAbbās recitó, para quien le preguntó por el fūm y que era trigo, el verso de Uḥayḥa b. al-Ǧallāḥ:
«Yo había sido el más rico de la gente, persona de bienes *** cuando llegué a Medina, por el cultivo de fūm»
[812]
Y dijo Abū Isḥāq al-Zajjāj:
¿Cómo puede un pueblo pedir una comida en la que no haya trigo, siendo el trigo la base del sustento?
Y dijo al-Ǧawharī, Abū Naṣr:
El fūm es el trigo.
Y al-Ajfaš citó:
«Yo había creído ser como el más rico de los poseedores *** cuando bajé a Medina por el cultivo de fūm»
Y dijo Ibn Durayd:
Al-fūma es la espiga. Y citó:
«Y dijo su rabīʾ cuando vino a nosotros *** con su mano una fūma o dos fūmas»
[813]
Y la hāʾ en «su mano» no está prolongada.
Y algunos dijeron: el fūm es el garbanzo, en lengua siria. Y su vendedor es fāmī, alterado de fūmī, porque a veces alteran la nisba, como dijeron: sahlī y dahrī.
Y se dice: fūmū lanā, es decir, “haced pan”.
Dijo al-Farrāʾ: es una lengua antigua.
Y dijeron ʿAṭāʾ y Qatāda: el fūm es todo grano del que se hace pan.
Cuestión:
Los sabios discreparon sobre comer cebolla, ajo y lo que tiene mal olor de las demás verduras. La mayoría de los sabios se inclina por su licitud, por los ḥadices firmes al respecto. Y un grupo de los ẓāhiríes —quienes sostienen que la oración en الجماعة es فرض— se inclinó por la prohibición.
Dijeron: todo lo que impide acudir al deber y cumplirlo es ilícito hacerlo y ocuparse en ello.
Y argumentaron que el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— las llamó “repugnantes”, y que Dios —Poderoso y Majestuoso— describió a Su Profeta —sobre él la paz— como quien prohíbe las cosas repugnantes.
Entre las pruebas de la mayoría está lo que se estableció de Ǧābir: que al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— se le trajo un badr en el que había verduras de legumbres, y percibió su olor. Dijo: se le informó de lo que contenía de legumbres, y dijo: «Acercadlo» —a uno de sus compañeros que estaba con él—. Y cuando lo vio, detestó comerlo. Dijo: «Come, pues yo converso en secreto con quien tú no conversas en secreto».
Lo transmitieron Muslim y Abū Dāwūd.
Esto es claro en cuanto a la particularidad para él y la licitud para otros.
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim también, de Abū Ayyūb: que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— se alojó en casa de Abū Ayyūb, y éste preparó para el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— una comida con ajo; y cuando se la devolvieron, preguntó por el lugar de los dedos del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, y se le dijo: no comió. Se asustó y subió a él, y dijo: ¿Es ilícito? El Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo: «No, pero lo detesto». Dijo: yo detesto lo que tú detestas —o lo que detestaste—. Dijo: y al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— le venía (es decir, le llegaba) la revelación.
Esto es un texto explícito en la ausencia de prohibición.
Y asimismo lo que narró Abū Saʿīd al-Judrī del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— cuando comieron ajo en tiempos de Jaybar y su conquista:
«¡Oh gente! No me corresponde prohibir lo que Dios ha hecho lícito; pero es un árbol cuyo olor detesto».
Los ḥadices sugieren que el حكم es particular de él, pues es quien se distingue por la conversación secreta con el ángel.
Pero sabemos este حكم, en el ḥadiz de Ǧābir, de un modo que exige equipararlo a otros en este حكم, cuando dijo:
«Quien coma de esta verdura —el ajo—»; y dijo una vez: «Quien coma cebolla, ajo y puerro, que no se acerque a nuestra mezquita, pues los ángeles se molestan por lo que molesta a los hijos de Adán».
Y ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él— dijo, en un ḥadiz largo:
Vosotros, ¡oh gente!, coméis dos árboles que no los considero sino repugnantes: esta cebolla y este ajo. Y ciertamente vi al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—: cuando percibía su olor en un hombre en la mezquita, ordenaba que lo sacaran al Baqīʿ. Quien los coma, que los mate (su olor) cociéndolos.
Lo transmitió Muslim.
La palabra del Altísimo:
«…y sus lentejas y sus cebollas»
La lenteja es conocida.
Y al-ʿadasa: una pústula que le sale al ser humano, y a veces mata.
Y ʿadas: es un grito para arrear mulas. Dijo:
«ʿAdas: no tiene ʿAbbād autoridad sobre ti *** te salvaste, y esto que llevas es libre»
[815]
Y al-ʿadas: la fuerza del pisoteo, y también el esfuerzo; se dice: ʿadasa.
Y ʿadasa en la tierra: se internó en ella.
Y “la muerte le ʿadasa”: es decir, avanzó. Dijo al-Kumayt:
«Le impongo el horror de la oscuridad, y no he cesado *** hermano de la noche, siendo hacia mí maʿdūs y ʿādis»
Es decir: se avanza hacia mí en la noche.
Y ʿadas: es una variante de ḥadas, según al-Ǧawharī.
Y se atribuye al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, en un ḥadiz de ʿAlī, que dijo:
«Aferraos a las lentejas, pues son benditas y santificadas; ablandan el corazón y multiplican la lágrima; en ellas bendijo setenta profetas, el último de ellos ʿĪsà hijo de Maryam».
Lo mencionó al-Ṯaʿlabī y otros.
Y ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz comía un día pan con aceite, y otro día carne, y otro día lentejas.
Dijo al-Ḥalīmī:
Las lentejas y el aceite son la comida de los صالحين; y si no tuviesen otra virtud sino que son la hospitalidad de Ibrāhīm —sobre él la paz— en su aldea, que no carece de ello, bastaría.
Y es de lo que aligera el cuerpo, facilitando la adoración; no excita los deseos como los excita la carne.
Y el trigo es de la clase de los granos, y es el fūm según lo correcto; y la cebada es cercana a él, y era la comida de la gente de Medina, como las lentejas eran de la comida de la aldea de Ibrāhīm —sobre él la paz—. Así, cada uno de los dos granos adquirió, por uno de los dos profetas —sobre ambos la paz—, una virtud.
Y se narró que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— no se sació él ni su familia de pan de trigo durante tres días consecutivos desde que llegó a Medina hasta que Dios —Poderoso y Majestuoso— se lo llevó.
La palabra del Altísimo:
«Dijo: “¿Acaso cambiáis lo que es inferior por lo que es mejor?”»
El istibdāl: poner una cosa en lugar de otra; de ello al-badal. Ya se ha mencionado.
Y «adnā» —según al-Zajjāj— se toma de al-dunūw, es decir, la cercanía en valor, como su dicho: “una prenda muqārib”, esto es, de poco precio.
Y dijo ʿAlī b. Sulaymān: es con hamza, de danīʾ (vil), manifiestamente vil, con el sentido de “más despreciable”, pero se aligeró su hamza.
Y se dijo: se toma de al-dūn (lo más bajo); su أصل sería adwan, en el patrón afʿal; se invirtió y vino como afʿal, y la wāw se convirtió en alif por estar en posición final.
Y se leyó en las lecturas شاذة: «adnā»
[817]
El sentido de la aleya es: ¿cambiáis las verduras, los pepinos, el fūm, las lentejas y las cebollas —que es inferior— por el maná y las codornices —que es mejor—?
Y se discrepó sobre los aspectos que hacen preferible el maná y las codornices a lo que pidieron, y son cinco:
El primero: que, siendo las verduras de escaso valor en comparación con el maná y las codornices, éstos eran mejores. Lo dijo al-Zajjāj.
El segundo: que el maná y las codornices eran un alimento con el que Dios los favoreció y les ordenó comer; y en perseverar en la orden de Dios y agradecer Su gracia hay recompensa y ذخْر en la Otra Vida; mientras que lo que pidieron carecía de estas cualidades, por lo que era inferior en este aspecto.
El tercero: que lo con que fueron favorecidos era más agradable y más sabroso que lo que solicitaron; por ello, lo que solicitaron era inferior desde este aspecto, sin duda.
El cuarto: que lo que se les daba no implicaba esfuerzo ni fatiga, mientras que lo que pidieron no llega sino con labranza, cultivo y trabajo; por ello era inferior.
El quinto: que lo que descendía sobre ellos no admitía duda sobre su licitud y pureza, por descender de parte de Dios; mientras que los granos y lo que procede de la tierra se mezclan con compraventas y usurpaciones, y entran en ello شبهات; por ello era inferior desde este aspecto.
Cuestión:
En esta aleya hay prueba de la licitud de comer cosas buenas y manjares apetecibles. Y el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— amaba los dulces y la miel, y bebía agua fría y dulce. Este sentido vendrá en «al-Māʾida»
[818] y en «al-Naḥl»
[819]—si Dios quiere— de manera completa.
La palabra del Altísimo:
«Descended a una ciudad (miṣran)»
Ya se ha mencionado el sentido de “descender”
[820] Y éste es un mandato cuyo sentido es el de la incapacitación (taʿǧīz), como la palabra del Altísimo:
«Di: “Sed piedras o hierro”»
[al-Isrāʾ: 50],
porque estaban en el Tíh, y esto era un castigo para ellos.
Y se dijo: se les concedió lo que pidieron.
Y «miṣran» con tanwīn, indefinido, es la lectura de la mayoría, y así está en el rasm del muṣḥaf.
Dijo Muǧāhid y otros:
Quien la declina (ṣarafa) quiso decir: una ciudad de entre las ciudades, no determinada.
Y ʿIkrima narró de Ibn ʿAbbās, sobre Su palabra: «Descended a una ciudad», que dijo: una ciudad de estas ciudades.
Y un grupo —entre quienes también la declinan— dijo: quiso decir Egipto, el de Faraón, en particular.
Los primeros argumentaron con lo que exige el ظاهر del Corán: el mandato de entrar en la aldea; y con lo que se ha transmitido de forma concordante: que habitaron el Šām tras el Tíh.
Los otros argumentaron con lo que hay en el Corán: que Dios hizo heredar a los Hijos de Israel las moradas de la familia de Faraón y sus vestigios; y admitieron su declinación.
Dijeron al-Ajfaš y al-Kisāʾī: por su ligereza y su semejanza con Hind y Daʿd.
Y recitó:
«Daʿd no se envolvió con el sobrante de su izār *** y Daʿd no fue abreviada en los ʿulab»
[821]
Así reunió ambas lenguas.
Sībawayh, al-Jalīl y al-Farrāʾ no lo permiten, porque si llamaras a una mujer “Zayd”, no la declinarías.
Y otros, aparte de al-Ajfaš, dijeron: quiso decir el lugar, y por eso la declinó.
Y al-Ḥasan, Abān b. Taġlib y Ṭalḥa leyeron: «Miṣra» sin declinación. Y así está en el muṣḥaf de Ubayy b. Kaʿb y en la lectura de Ibn Masʿūd.
Dijeron: es el Egipto de Faraón.
Dijo Ašhab: Mālik me dijo: para mí es Egipto, tu aldea, la morada de Faraón. Lo mencionó Ibn ʿAṭiyya.
Y miṣr, en su أصل lingüístico, es “límite”.
Y miṣr de la casa: sus límites.
Dijo Ibn Fāris: se dice que la gente de Haǧar escribe en sus contratos: “fulano compró la casa con su muṣawwar”, es decir, sus límites.
Dijo ʿAdī:
«Y puso al sol como límite, sin ocultación en él *** entre el día y la noche, ya separados»
La palabra del Altísimo:
«…pues tendréis lo que pedisteis»
«mā» está en acusativo por «inna».
E Ibn Waṯṯāb y al-Najaʿī leyeron «siʾaltum» con kasra en la sīn.
Se dice: saʾaltu y saltu sin hamza. Es de los que tienen wāw, como lo prueba su dicho: yatasāwalān.
La palabra del Altísimo:
«Y se les impuso la humillación y la indigencia»
Es decir: se les adhirieron y se decretaron sobre ellos; tomado de “clavar” las tiendas.
Dijo al-Farazdaq sobre Ǧarīr:
«La araña te impuso su tejido *** y el Libro revelado decretó sobre ti»
Y “el juez golpeó sobre la mano”: es decir, cargó e impuso.
Y al-ḏilla: la humillación y la bajeza.
Y al-maskanah: la pobreza. No se encuentra judío, aunque sea rico, que no esté desprovisto del atuendo de la pobreza, de su sumisión y de su vileza.
Y se dijo: la humillación es la imposición de la ǧizya, según al-Ḥasan y Qatāda. Y la indigencia es la sumisión; se toma de al-sukūn, es decir, la pobreza reduce su movimiento. Lo dijo al-Zajjāj.
Y dijo Abū ʿUbayda: la humillación es la bajeza; y la indigencia es el maṣdar de miskīn.
Y al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim narró de Ibn ʿAbbās sobre: «Y se les impuso la humillación y la indigencia», que dijo: son los أصحاب القبالات
[822]
La palabra del Altísimo:
«Y regresaron con ira de Dios»
Es decir: se volvieron y retornaron; esto es, se les adhirió.
De ello su dicho —sobre él la paz— en su súplica y conversación íntima:
«Reconozco (abūʾu) Tu gracia sobre mí»;
esto es: la confieso y me la impongo a mí mismo.
Y su أصل en la lengua es el retorno. Se dice: bāʾa bi-kadhā, es decir, regresó con ello; y bāʾa ilà al-mabāʾa, que es la morada, es decir, volvió.
Y al-buwāʾ: el retorno con el talión. Y ellos, en este asunto, son buwāʾ: es decir, iguales; retornan en ello a un solo sentido.
Dijo el poeta
[823]:
«¿No cesarán de nosotros unos reyes y temerán *** nuestras inviolabilidades? La sangre no retorna con sangre»
Es decir: la sangre no retorna con sangre en el talión.
Y dijo:
«Ellos regresaron con botín y cautivas *** y nosotros regresamos con reyes encadenados»
[824]
Es decir: regresaron y regresamos.
Y ya se ha mencionado el sentido de la ira en al-Fātiḥa
[825]
La palabra del Altísimo:
«Eso…»
Es una explicación causal.
«…porque solían negar»
es decir, desmentir,
«…los signos de Dios»
esto es, Su Libro y los milagros de Sus profetas, como ʿĪsà, Yaḥyà, Zakariyyā y Muḥammad —sobre ellos la paz—.
Y «y mataban a los profetas» está coordinado con «negaban».
Y se transmitió de al-Ḥasan: «yuqattilūn»; y de él también, como la الجماعة.
Y Nāfiʿ leyó «al-nabīʾīn» con hamza donde aparece en el Corán, salvo en dos lugares: en Sūrat al-Aḥzāb:
«…si se entrega al Profeta, si él lo desea…»
[826][al-Aḥzāb: 50],
y
«No entréis en las casas del Profeta, salvo…»
[al-Aḥzāb: 53],
pues lo leyó sin alargamiento ni hamza.
Sólo dejó la hamza en esos dos por la reunión de dos hamzas con kasra.
Y los demás dejaron la hamza en todo ello.
En cuanto a quien hace hamza, para él procede de anbaʾa, “informar”, y el nombre de agente es munbiʾ. Y el plural de nabīʾ es anbiyāʾ.
Y ha venido también en el plural de nabī: nubāʾ. Dijo al-ʿAbbās b. Mirdās al-Sulamī, elogiando al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
«¡Oh sello de los nubāʾ! Tú has sido enviado *** con la verdad: toda guía del camino te ha guiado»
Éste es el sentido de la lectura con hamza.
Y discreparon quienes dejan la hamza: algunos derivan por derivación de lo que lleva hamza y luego facilitan la hamza.
Y otros dijeron: procede de nabā yanbū, “aparecer”. Así, el profeta procede de al-nubūwa, que es elevación; la posición del profeta es elevada.
Y nabī, sin hamza, también significa “camino”; se llamó al mensajero “profeta” porque las criaturas se guían por él como por un camino.
Dijo el poeta
[827]:
«Amanecería hecho polvo, de guijarro menudo *** en el lugar del camino, del arenal»
Ratamtu la cosa: la quebré; se dice: ratamtu su nariz y raṯamtu, con tāʾ y con ṯāʾ, ambas.
Y al-ratm también: lo quebrado.
Y al-kāṯib es el nombre de una montaña.
Así, los profetas son para nosotros como los caminos en la tierra.
Y se transmite que un hombre dijo al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—: “La paz sea contigo, ¡oh nabīʾ de Dios!”, haciendo hamza.
Entonces el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
«No soy nabīʾ de Dios —con hamza—, sino nabī de Dios»,
y no hizo hamza.
Dijo Abū ʿAlī: la cadena de este ḥadiz es débil.
Y de lo que refuerza su debilidad es que —sobre él la paz— el elogiante le recitó:
«¡Oh sello de los nubāʾ…!»
Y no se transmitió que lo reprochara.
La palabra del Altísimo:
«…sin derecho»
Es para magnificar la atrocidad y el pecado que cometieron.
Si se dijera: esto es prueba de que podría ser correcto que los mataran con derecho; y es sabido que los profetas son impecables respecto de que proceda de ellos aquello por lo que se les mate.
Se responde: no es así; más bien se expresó como وصف de su قتل: que fue ظلم y no derecho; y ello fue para magnificar la atrocidad contra ellos.
Y es sabido que no se mata a un profeta con derecho; pero se mata por el derecho.
Así, Su palabra «sin derecho» explicitó la atrocidad del pecado y su claridad; y jamás vino profeta alguno con algo que hiciera obligatorio matarlo.
Si se dijera: ¿cómo fue permitido que se dejara a los incrédulos matar a los profetas?
Se responde: eso es un honor para ellos y un aumento en sus grados, como el caso de quien es matado en el camino de Dios entre los creyentes; y no es un abandono de ellos.
Dijeron Ibn ʿAbbās y al-Ḥasan:
No fue matado ningún profeta de los profetas sino de aquellos a quienes no se les ordenó combatir; y todo aquel a quien se le ordenó combatir fue auxiliado.
La palabra del Altísimo:
«Eso, por lo que desobedecieron y solían transgredir»
«Eso» retorna a lo primero y refuerza la indicación hacia ello.
Y la bāʾ en «bimā» es la bāʾ de causa.
Dijo al-Ajfaš: es decir, por su desobediencia.
Y la desobediencia: lo contrario de la obediencia.
Y ʿaṣat la semilla: cuando se endurece.
Y la transgresión: sobrepasar el límite en toda cosa; y se conoce en la injusticia y los pecados.
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Notas y Referencias
[804] Al-ʿikr (con kasra en su primera letra y sukūn en la segunda): el origen. Y se dijo: la costumbre y el carácter. Y al-ʿakr (con vocalización): el poso de toda cosa.
[805] Véase t. 6, p. 293.
[806] En el Dīwān de al-Huḏaliyyīn y en Lisān al-ʿArab, voz «ṭaʿm»: «qad taʿlamīnihu».
[807] Al-mūzal·laǧ: entre sus acepciones, el avaro y el que se adhiere a un grupo sin ser de ellos. Ambas posibilidades son plausibles.
[808] Es decir: el ser humano se sacia cuando bebe su agua, como se sacia con la comida.
[809] Así en las copias del original. Y Waǧra (con fatḥa y luego sukūn): un lugar entre La Meca y Basora. Lo que figura en los libros de lengua y en los diccionarios geográficos es: «naʿāman bi-Jaṭma ṣuʿr al-judū *** dalā taṭʿamu al-māʾ illā ṣiyāman» Y antes: «fa-ammā Banū ʿĀmir bi-l-Nisār *** ġadāta laqūnā fa-kānū naʿāman» Es de Bišr b. Abī Ḥāzim. Y Jaṭma (con fatḥa y luego sukūn): un lugar por encima de Medina. En Lisān al-ʿArab, tras el verso: «Dice: está en ayuno respecto de él, no lo prueba; y ello porque el avestruz no acude al agua ni la prueba».
[810] El pasaje colocado entre corchetes lo نقل el autor de los diccionarios de lengua por descuido, creyendo que pertenecía a la raíz «qṯʾ» con qāf; pero en realidad pertenece a la raíz «fṯʾ» con fāʾ.
[811] Al-muġāfīr: se dijo que es una resina que rezuma del árbol al-ʿurfṭ, cuyo olor no es agradable.
[812] En al-Aġānī (t. 21, p. 211), ed. Europa: «ʿan zirāʿat fūl». Y se dijo que el verso es: «wa-laqad naẓartu ilà al-šumūsi wa-dūnahā *** ḥaraǧun mina al-Raḥmāni ġayru qalīl» Y, según esto, la rima es en lām.
[813] En algunos originales: «wa-qāla raʾīsuhum». Al-rabīʾ (y asimismo al-rabīʾa): el centinela y explorador que vigila por el grupo para que no les sorprenda un enemigo; y no se sitúa sino en una montaña o altura desde la que observa.
[814] En los originales: «bi-qadr». La corrección es según Sunan Abī Dāwūd. Por badr se entiende la bandeja; se la comparó con la luna llena por su forma redonda.
[815] El verso es de Yazīd b. Mufarriġ.
[816] En algunas copias del original: «con sal».
[817] Así en las copias del original. Y lo que figura en los libros de lecturas šāḏḏa es: «adnaʾ» con hamza; es la lectura de Zuhayr al-Faraqbī.
[818] Véase t. 6, p. 263.
[819] Véase t. 10, p. 136.
[820] Véase p. 319.
[821] El verso es de Ǧarīr. Y al-ʿulab: vasos de cuero en los que se ordeña la leche y se bebe. Dice: es urbana, de vida delicada; no viste como los beduinos ni se alimenta con su alimento. (Šarḥ al-Šawāhid).
[822] En el tafsīr de Ibn Kaṯīr: «…al-qabālāt, es decir, la ǧizya».
[823] Es Ǧābir b. Ǧubayr al-Taġlibī (según Šarḥ al-Šawāhid).
[824] El verso es de la Muʿallaqa de ʿAmr b. Kulṯūm al-Taġlibī, y no hay en él prueba, pues la versión es: «fa-ābū… wa-abnā». Y la raíz «āb» no es la raíz «bāʾ», aunque el significado de ambas raíces sea uno.
[825] Véase p. 149.
[826] T. 14, p. 210 y p. 223.
[827] Es Aws b. Ḥaǧar (como en Lisān al-ʿArab).